Comprar si ¿y salir? (13-9-2006)
31.12.06 @ 20:50:04. Archivado en Septiembre 2006
De sobra conocida es la necesidad, ya no sólo de consumir, sino de comprar, y no sólo los bienes de primera necesidad, sino todo lo necesario para vivir.
En nuestra ciudad, en los últimos años, hemos asistido a un auge del consumo, avivado por la buena situación económica de los hogares; por lo que los fines de semana son utilizados, sobre todo, para comprar, y gran parte de los habitantes, no sólo de Marbella, sino de San Pedro, Estepona, Ojén, Coín, etc. acuden al Centro Comercial La Cañada, que se ha convertido en el centro neurálgico del gasto semanal.

Yo hace años que juré y perjuré no acudir un sábado tarde a dicho centro, porque la última vez volví a casa enfadado, cabreado, enojado, quemado, irritado, sulfurado, disgustado, fastidiado...y con un dolor de cabeza que me hizo hacer voto de no volver en mucho tiempo...
¿Por qué? No tenía donde dejar el coche (al final, lo aparqué casi en mi casa...), y dentro, voces, niños corriendo, carros hasta la bandera chocándose unos con otros, colas en todas las cajas del supermercado, colas en los probadores, colas en las cajas de las tiendas... Me quise sentar a tomarme un refrigerio y no encontré lugar... Con lo cual, cogí carretera y manta y me volví a casa. Pero... quedaba lo mejor, 20 minutos de retención para intentar salir del centro comercial... Parece que los que diseñaron los accesos obtuvieron la Diplomatura en Ingeniería de Caminos en CCC. ¡¡¡Una entrada y salida para miles de vehículos!!!! Qué vergüenza!!! No quiero pensar si algún día (Dios no quiera) ocurriese una tragedia... ¿Cuándo la administración va a tomar cartas en el asunto y va a obligar a construir nuevos accesos y salidas de esta mole comercial? ¿No son conscientes que los accesos son, como quieran llamarlo, un cuello de botella, un embudo o una ratonera? Encima, el transporte público se reduce al Portillo, que sólo dispone de una línea para llegar allí...

Eso si, debe ser un mal endémico a las grandes superficies. Quieren aglutinar tanto que se olvidan de hacer unos amplios accesos. Y para muestra, otro botón: el centro de ocio Plaza Mayor en Málaga. Miles de vehículos estacionados en su aparcamiento, miles de personas en su interior, y un único acceso, en curva y con sólo un carril... eso sí, rotondas... todas las que quieran.
Está bien eso de poder comprar y gastarse los cuartos en numerosos establecimientos, porque creo que también es positivo disponer de una amplia oferta. Ahora... comprar si ¿y salir? ¿por dónde?
Juan Luis Gámez Ortúzar
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