Pensamientos tras las elecciones en Andalucía
11.03.08 @ 16:57:55. Archivado en Política, Andalucía
Andalucía se seguirá moviendo al ritmo que marque el cacique Chaves durante los próximos cuatro años a pesar de la increíble escalada del PP-A. Cuatro años más a la cola de España aunque vengan foráneos a recordarnos que no votaríamos una y otra vez al señor Chaves de ser cierto. Para ellos, les vuelvo a repetir que a Andalucía y a las maniobras de nuestro particular dictador hay que entenderlas. Cuatro años más de fuga de mentes en la que los jóvenes universitarios andaluces emigran de su tierra por falta de oportunidades de trabajo en las capitales (los pueblos los damos por perdidos). Pero la luz se va viendo al final del túnel.
De las ocho capitales andaluzas, en sólo dos el PSOE se adjudicó la victoria y estas fueron Sevilla y Huelva. Comprensiblemente, en la capital onubense casi se produce la absoluta remontada, al aumentar el PP sus votos en más de siete puntos, colocándose en el 42.75%, por el 43.83% del PSOE, que baja tres puntos y 5,000 votos respecto a 2004. Así por tanto, queda Sevilla como núcleo duro del Partido Socialista Andaluz, en la que la noche de ayer, aventajaron en cinco escaños al PP, uno menos que en los anteriores comicios.
Aún así, nos falla la Andalucía rural. Aunque el Partido Popular se pueda estar abriendo camino a machetazo limpio en muchas localidades (más bajo que en 2004 no se podía caer), todavía siguen existiendo generaciones que se niegan a otorgar el voto a otros que no sean los socialistas, "los suyos de toda la vida". Una Andalucía interior que me atrevo a calificar de desinformada, manipulada y atrasada desde los albores de la democracia. Javier Arenas ha viajado más que el baúl de la Piquer durante los últimos cuatro años. Ha visitado prácticamente todos los pueblos de Andalucía pero llama la atención que cuando charlaba con algunos vecinos de esos pueblos, estos le siguiesen diciendo: "Si, nos parecen muy bien tus ideas pero nosotros seguimos siendo socialistas, queremos seguir recibiendo la subvención y seguiremos votando a Manuel". Sí amigos, hablar de subvenciones aquí es hablar de miedo, miedo al "qué pasará si no está Manuel". Tal embrollo les ha metido en la cabeza a nuestros paisanos durante los últimos 18 años el señor Chaves, que estos tienen miedo de un cambio. Lo que millones de andaluces no saben es que en las ayudas económicas no tiene la última palabra el presidente andaluz...y ni siquiera la primera, pero el ya se ha encargado de que ese miedo a perder la "ayudita" para seguir con las tierras siga estando en las mentes de los provincianos.
Por otra parte, somos ya más de 1,700,000 los andaluces que seguimos creyendo en un necesario cambio y que seguimos creyendo en Javier Arenas como líder para llevarlo a cabo. Andaluces que
tenemos el pleno convencimiento que Andalucía no está ofreciendo su máximo potencial, que queremos quedarnos a vivir en nuestra tierra, que la añoramos y animamos desde fuera. Andaluces que no tenemos miedo al cambio, que sabemos que ese cambio reportará múltiples beneficios a nuestra Comunidad. Andaluces que sabemos el tremendo progreso económico que nuestras ocho provincias pueden experimentar con un gobierno popular. Andaluces que deseamos con ahínco una Junta de Andalucía apolítica, sin cargos designados a dedo y en la que los lunes después de unas elecciones, no se celebre la victoria de un determinado partido ya que esa victoria les mantendrá en sus puestos. Andaluces a los que ya nadie les engaña, porque llevamos siendo engañados más de una década. Andaluces, en definitiva, cansados de lo que se puede denominar una decadencia causada por una pésima gestión.
Un día tuve un sueño. En ese sueño me veía trabajando en Córdoba. En ese sueño mis hermanos no habían tenido la necesidad de dar la vuelta a España y en ocasiones al mundo para encontrar aquel trabajo que diese un empujón a sus carreras y a su curriculum. En ese sueño las empresas de fuera encontraban facilidades para instalarse en cualquier capital andaluza. En ese sueño mis hijos recibían una educación de calidad y no debían marcharse fuera para realizar sus estudios superiores. En ese sueño era viable formar tu familia en la localidad en la que naciste. En ese sueño ya no existían caciques, existían personas que nos gobernaban por y para nuestro bienestar, por y para nuestro progreso, por y para nosotros. Algún día, ese sueño se cumplirá y millones de andaluces lo disfrutaremos. Paciencia, no hay otra ciencia.
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Rodrigo Sancho Rivera
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