32 años de juancarlismo
12.01.08 @ 08:20:11. Archivado en Política, España
Siempre me gustó el término juancarlista. Lo puedes usar para esconder tu vena monárquica, para alabar al actual Rey de nuestra nación, para desprestigiar a las generaciones futuras de Borbones o simplemente para no mojarte en un tema harto complicado los últimos tiempos. Tachan algunos al año 2007 como annus horribilis para la Casa Real española pero en realidad, el año más movido para el Rey ha supuesto también que todos aquellos monárquicos de boquilla e indecisos se hayan volcado con el monarca en los momentos difíciles. Quema de imágenes, suicidio de la hermana de la Princesa Letizia, separación de la Infanta Elena, visita a Ceuta y Melilla, ¿por qué no te callas? y viaje sorpresa a Afganistán para visitar al contingente español destinado al país islámico. ¿Cuáles de estos elementos pesa más?, si hubiese que poner los buenos y malos momentos en una balanza, ¿hacia dónde se inclinaría ésta?. Sin embargo, la famosa frase del año 2007 ha supuesto no sólo un golpe encima de la mesa del Rey Juan Carlos, sino un agigantamiento de su figura tanto en el panorama internacional como en el nacional.
Yo no celebro los 70 años de nuestro monarca, sino que celebro el que haya sobrevivido al circo político en el que se ve inmerso nuestro país. ¿Quién habría apostado aquel 22 de julio de 1969, día en el cual las Cortes Españolas le designaron como sucesor de Francisco Franco que no sería Juan Carlos I "el breve" sino Juan Carlos I "el asentador"?. Sí, el asentador de la monarquía en España porque aunque a algunos les pese, la monarquía ya se encuentra asentada en el país. Nuestro monarca comenzaba su andadura en el año 1975 como si de un adanista se tratase y con una población extrañada de volver de nuevo a una Monarquía Parlamentaria pero no sólo ha sabido sobreponerse a eso, sino que ha demostrado la necesidad de su figura en la política española. Una figura que él mismo y muchísimos de los españoles esperamos que sea sustituida convenientemente por el Príncipe Felipe, que no sólo ha tenido una figura sobre la que tomar ejemplo y aprender, sino que también se verá sometido a la inevitable comparación con su padre. Pero me parece a mí que Su Majestad el Rey ya se está encargando de allanarle el camino, ¿o no?.
Yo creo. Creo en que el Príncipe Felipe sabrá llevar de igual manera la batuta de la Casa Real española. Y lo creo por lo que mencionaba anteriormente, porque nuestro Príncipe ha sido educado en los valores que profesan los actuales monarcas, porque como demuestra la historia, las palabras España y República son incompatibles, porque el pueblo respalda la monarquía, porque un grupo de exaltados no pueden cambiar lo que tanto ha costado asentar durante años, porque la figura de un Rey ya se antoja fundamental para España, porque la influencia del monarca español en política exterior puede llegar a ser mayor incluso que la del Presidente de turno, porque Juan Carlos I ha sabido demostrar su valía y desmarcarse de su designación por parte de Francisco Franco, porque la monarquía española sabe donde están sus límites, debilidades y fortalezas y sobre todo, por la imagen externa que la monarquía ofrece a los demás países, con especial mención a Latinoamérica.
Españoles, nosotros no tenemos una corona, tenemos un tesoro. Cuidémoslo.
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Rodrigo Sancho Rivera
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