Sobre energia
28.01.08 @ 13:49:07. Archivado en Sociedad
Cuentan los entendidos que España tiene una dependencia del exterior del 85% en materia energética. No tenemos energía. La famosa autarquia deseada por el gobierno de Franco en la más inmediata posguerra no puede estar más lejana en este momento.
La economía española, aunque mas lenta que en otras ocasiones, sigue subiendo por mas que le pese a muchos. Habrá épocas de recesión, épocas en que ese crecimiento no se produzca con la misma velocidad a la que estábamos acostumbrados, épocas con mas o menos trabajo… pero lo cierto es que la población aumenta y el Estado de bienestar tiene la obligación de suministrar a todos los españoles unos derechos y unos equipamientos para que el bienestar y la calidad de vida sea una constante entre todos.
El enfoque que quiero dar a este escrito, está destinado a algo que todo hacemos y somos parte. Me refiero al consumo. A el gasto, y mas particularmente el del gasto energético.
Como decía somos dependientes energéticamente, y esta es una variante, de las muchas que existen, que produce que los precios del cesto de la compra aumenten año a año considerablemente. No tenemos energía. Y hay que traerla de fuera, hay que comprarla. Y eso se paga
Esta verdad es una de las propuestas que los partidos políticos llevan al trapo para las próximas elecciones. El PSOE promueve el estudio y gestión de energías renovables. Muy bonito, pero la verdad es que estas fuentes aun no dan todo lo que podrían dar de si. La energía solar resulta sumamente cara y dificultosa de instalar. Hasta ocho millones de pesetas cuesta instalar un captador solar, que luego resulta que solo vale para los meses de verano, y es que en invierno la energía del sol es insuficiente para estos aparatos. No sale rentable para las casas de los habitantes de a pie.
España, por otro lado, está en estos momentos repleta de molinos de viento. La energía eólica se destapa como otra de las energías en las que el hombre tiene puesta su esperanza. Aquel que viaje por La Muela de Zaragoza, o por las serranía de Cuenca, verá la cantidad de “gigantes” (como diría don Quijote) que llenan nuestra Península. Pero su aprovechamiento es muy, pero que muy, reducido y para colmo, cuenta la leyenda que halla donde hay alguno de estos molinos los pájaros desaparecen del paisaje, muriendo la mayoría entre sus aspas tal y como desaparece la carne en una licuadora.
La situación está así pero que es que lo que promueve el Partido Popular para superar este déficit de energía es para ponerse los pelos de punta. Nada más y nada menos que la construcción de más centrales nucleares
Últimamente estoy escuchando una corriente de opinión que trata de poner a la energía atómica verdaderamente como una de las energías mas limpias y solventes del momento. Mucho mas que las anteriores señaladas y que las centrales térmicas e hidroeléctricas. Al parecer son muy económicas y su utilización haría que ese número de dependencia bajara con lo que todos seriamos felices y tendríamos luz para vivir muchos años, dando puestos de trabajo a numerosos españoles. Y es que al parecer las medidas de seguridad han subido mucho en ellas últimamente.
Pero… ¿Alguien se acuerda de Chernobil o Pensilvania? Ya sabemos lo del uso del uranio, y de su radiación. Radiación que provoca la muerte en muy pocos segundos de todo aquel que esté a su alrededor, que provoca caída de cabello, de cáncer, y de enfermedades oncológicas. Las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki (que esa es otra…) causaron la muerte a muchas personas pero eso no es lo que quisiera destacar, sino la pervivencia de las secuelas que permanecen casi cincuenta años después. Índices de leucemia en cifras diez veces mayores de lo normal desaparición de árboles, flora y fauna etc. etc.
Los residuos radiactivos se añaden a esta macabra cifra porque muchos de ellos tienen una duración de miles de años. Para ocultarlos y eliminarlos la practica es la de enterrar los residuos en tierra firme en bidones o bien llevarlos al fondo del mar. Pero es que insisto, estamos hablando de residuos de miles de años.¿ Alguien sabe cuanto duran esas medidas de seguridad en las que se entierran? Quisiera recomendar desde aquí la visión de una película del año 1979 dirigida por J.Bridges y protagonizada por Jane Fonda titulada el Síndrome de China. Esa película aporta muchos mas interrogantes al uso de la energía nuclear.
La polémica esta servida. Si queremos vivir como vivimos necesitamos energía pero… de donde y a costa de que. Aquí no hay ni buenos ni malos. Es una cuestión moral , y vital. La de vivir y la de respetar la tierra por que la política pasa y las palabras y instituciones políticas también. Pero el respeto al medio ambiente supone mucho mas que eso, y la vida de las generaciones futuras también. Y la vida, es la vida.
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