01.07.08 @ 10:57:24. Archivado en Deportes
Ahora que estamos de celebración, y a sabiendas de que seguiré empachando con tanto futbol, no puedo dejar pasar la oportunidad de describir quien es y ha sido don Luis Aragonés Suarez, o por lo menos quien creo que es pues no tengo el honor de conocerle personalmente, y ya me gustaría.
Luis Aragonés nació en el madrileño barrio de Hortaleza en 1938, que ya son ganas de querer ver acontecimientos históricos, en plena guerra civil. Con una gran familia parece que el chaval empezó a despuntar en el Pinar de Hortaleza, para poder pasar luego al Getafe futbol Club y finalmente pasar a ser fichado por el todopoderoso Real Madrid, el de las copas de Europa. Con tanta magnificencia Luis no pudo jugar ningún partido en aquel equipo y hubo de ser cedido al Recreativo de Huelva, al Hércules de Alicante, Plus Ultra (Real Madrid Castilla) y Oviedo hasta que finalmente el Madrid quiso desprenderse de él vendiéndole al Real Betis Balompié. Allí consiguió destacar en tres años y fue el Atlético de Madrid, mi Atleti, quien puso los ojos en él, entonces y hasta doce años después, hasta que dijo adiós como jugador, aunque como veremos el idilio continuaría. Luis ha sido y será uno de los mejores jugadores que ha tenido el Atlético de Madrid en su historia. Majestuoso con el tiro de faltas y centrocampista de los de antigua usanza, guerrero que lo mismo subía que bajaba, no como ahora que está todo especializado. La simbiosis Atlético Luis fue una de las más fructuosas de la Historia.

Grande se hizo como jugador pero también fue mucho lo que el Atlético se engrandeció con el. Luis Aragonés tiene el honor de ser el primer jugador que metía gol en el Estadio Vicente Calderón, en partido de Liga con el Valencia que acabó con empate a uno y el estadio a medio terminar. Llegó a ser pichichi de la liga, siendo centrocampista, acompañando en el titulo a Gárate, compañero suyo y al madridista Amancio. Además, a día de hoy, es el segundo máximo goleador de la historia del Atleti por detrás del también mítico Adrian Escudero, este con ciento cincuenta frente a los 129 del de Hortaleza. Él fue el que metió el gol que durante cinco minutos hizo al Atlético de Madrid campeón de la Copa de Europa de 1974, de falta claro, antes de que a falta de cuarenta segundos para que pitara el árbitro, el alemán del Bayer de Múnich ,SwhazemberK , nos quitara el titulo desde 40 metros de distancia entre una maraña de piernas, ante el asombro de Reina, el padre de nuestro reciente campeón que era nuestro portero en aquella época. Una tragedia digna de llorar toda la vida, que de alguna manera se ha conseguido paliar con el triunfo frente a Alemania. Eso si, Luis consiguió ser campeón de tres ligas y dos copas del generalísimo.
Luis en todos estos años consiguió levantar a su familia, aunque un jugador ni mucho menos cobraba lo que se cobra hoy, y colocar a sus hermanos bien posicionados en la vida con un extraordinario corazón.