Sí rotundo a Educación para la Ciudadanía
02.10.07 @ 00:29:27. Archivado en Reflexión política
He estado mucho tiempo sin escribir en el blog, callado, a pesar de que se han producido mientras debates especialmente interesantes. Uno de ellos es el de la nueva asignatura propuesta por el Gobierno para los alumnos de E.S.O. y Bachillerato. Y en ello me voy a centrar en este artículo, a pesar de que pueda llegar en un momento en que la polémica parece ya apaciguada. Precisamente, mi intención es intentar mostrar cómo ese debate está cerrado.
Cuando se dio a conocer Educación para la Ciudadanía, la sociedad española se preguntó por la razón de ser o necesidad de esta nueva materia. El gobierno señaló que lo que se pretendía era salvar una laguna existente en la educación española en cuanto a valores, inspiradores de nuestras leyes, se refería. Ahondar en nociones tan importantes como el respeto, la igualdad, la tolerancia o la solidaridad parece una empresa del todo loable y justificada, sobre todo en una sociedad de la que tantas veces se ha predicado su crisis ética o moral.
El problema surge cuando en la sociedad uno se topa con el "grupo del NO", del NO al gobierno y a cualquier iniciativa que éste quiera llevar a cabo. Para éstos, nada de lo que los socialistas hagan o digan puede tomarse como verdadero ni mucho menos sincero, ya que siempre le mueven intereses ocultos que buscan manipular a la sociedad y dominarla. El liberalismo radical es la bandera que mueve a los que creen que el estado sólo debe tener una labor meramente instrumental y que no debe intervenir en la educación etico-política de sus ciudadanos. Pero se equivocan. El Estado no tiene sólo el derecho, sino que tiene el deber de inculcar a sus ciudadanos nociones que fomenten la integración y respeto de todos sus miembros. Sólo así se podrá dar una verdadera restitución de la ética política en nuestro país.
Los grupos conservadores, en este caso encabezados por la Institución Eclesiástica, partiendo de esa desconfiaza patológica que padecen hacia Zapatero, han tachado esta nueva asignatura como un intento de adoctrinamiento a los jóvenes en la cual se les iba a enseñar determinadas cuestiones acerca de la sexualidad o de la moral del todo dogmáticas y contrarias a las convicciones de muchos padres.
La falsedad de tales afirmaciones ha quedado patentada al comprobarse que cada centro ha tenido la libertad para elegir los materiales pedagógicos que más acorde resultaban con sus creencias. Nadie va a recibir ni enseñar algo que vaya en contra de sus planteamientos morales. Pedir, en este sentido, la objeción de conciencia resulta totalmente exagerado y casi un insulto a lo que es tal objeción.
La Iglesia se ha pasado. Ha creado una polémica donde no debía haberla, crispando el ya caldeado ambiente político. Lo que tenía que haber procurado, ciertamente, era que se garantizara la libertad necesaria para educar a los adolescentes en valores acordes con la moral de los padres, que son los que deciden qué educación quiere que se dé a sus hijos. Esa actitud crítica hubiera sido la verdaderamente constructiva, a pesar de que en este caso resultara innecesaria.
En definitiva, Educación para la Ciudadanía es una asignatura que en absoluto intenta inculcar una visión particular de la ética, sino que precisamente apoyándose en documentos tan importantes y aceptados como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pretende luchar contra el relativismo más excluyente y el escepticismo más cerrado. Puede que su cometido lo lleve a cabo con más o menos fortuna, pero creo que por lo menos vale la pena intentarlo.
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1. Dices que es una asignatura que busa inculcar valores éticos universales, y que esa es su única pretensión. Pero si es así, ¿por qué no continúan impartiendo la asignatura de ética, que es la que se supone que está para enseñar valores éticos (como su mismo nombre indica)?
2. Si de lo que se trata es de enseñar una cierta educación universal que no comprende la ética (aunque entonces no se sabe qué se pretende enseñar y eso es lo preocupante), se supone que los centros deben transmitir una serie de valores en cada asignatura, como procedimiento normal del colegio. Que haya una asignatura específicamente para eso lo que hace es que en las demás asignaturas haya una despreocupación por ese tema. Cosa que no me parece correcta.
3. Dics que cada centro puede escoger qué temario dar y que eso garantiza la libertad, pero entonces, ¿qué sentido tie...
1º) No creo que la polémica se haya apaciguado tanto con se afirma en este artículo. Además, que una vulneración de derechos funtamentales no genere, al menos polémica, sería lo más grave para nuestra ciudadanía.
2º) Ni grupo del no, ni Institución Eclesial, ni grupos conservadores... Padres y madres, señor mío, no objetan ni los Obispos, ni los grupos parlamentarios, ni las asociaciones, objetan millares de padres y madres ejerciendo su derecho y su deber de elegir la educación moral de sus hijos.
3º)Entiendo que se han creado muchos intereses económicos por derechos de imprenta, cobro de conferencias, nóminas por formar profesores... y encima, gran parte de ese coste se financia de los impuestos de todos, en vez de dedicar el dinero a luchar contra el brutal fracaso escolar a que nos llevan este y otros despilfarros.
Un saludo,
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