Hacia una normalización de la política navarra
14.03.07 @ 00:31:44. Archivado en Reflexión política
La defensa de la identidad diferenciada de Navarra dentro del marco de España, o del Estado español, como se quiera decir, es algo absolutamente legítimo. Es más, me parece la opción políticamente más adecuada. No obstante, la manifestación que al respecto se ha convocado para el próximo sábado no creo que sea una buena manera de hacerlo.
En primer lugar, el lema que se ha utilizado es contradictorio y excluyente. Si se dice "Fuero y Libertad", lo que no se puede después es proclamar que "Navarra no es negociable". La libertad política implica que aquellas cuestiones políticas, como es el estatuto político de Navarra, sean negociables. La base de la democracia es ésa: la negociación y el diálogo. Eso sí, debe praticarse en el seno de las instituciones políticas. En este sentido, estoy de acuerdo en que no se puede negociar la entidad política de Navarra fuera de los órganos democráticos. Pero, ¿realmente está haciendo eso el gobierno de Zapatero? Sinceramente, me parece un disparate pensar esto, ya que éste no tiene ninguna competencia para ello. Son los navarros los que con su voto decidirán el presente y el futuro de Navarra, que no tiene por qué necesariamente casar con su pasado. El gran error es creer que quien defiende un futuro distinto para Navarra es una especie de asesino político, un enemigo de nuestra comunidad.
Asimismo, no creo en la validez de uno de los argumentos que justifica la manifestación, que viene a decir que lo que se busca es el respeto de la voluntad del pueblo navarro, "que apuesta claramente por querer seguir manteniendo su personalidad de Comunidad Foral". Es decir, parece como si alguien no estuviese respetando la voluntad del pueblo navarro, alguien que teniendo poder para ello, y de una manera oscura y mezquina, está decidiendo un futuro opuesto al que quieren los navarros. Se ha venido ha señalando que el culpable y verdugo está siendo el gobierno de Zapatero, que ha claudicado ante las pretensiones nacionalistas, lideradas por su sector más radical, el etarra. No obstante, no entiendo por qué se ha llegado a esta conclusión, especialmente teniendo en cuenta, como he dicho antes, que el gobierno central no tiene ninguna competencia para decidir el futuro de Navarra.
Se ha creado un enemigo que no existe. Nadie ha vendido a Navarra, ni mucho menos Zapatero. El problema de fondo es que se tiene miedo a la verdadera democracia, a aquella que puede hacer que las cosas cambien sustancialmente, olvidando que esto es precisamente lo que implica la verdadera libertad: riesgo. Consiguientemente, no se está llevando a cabo una política que siga los cauces normales, aquella que se basa en el debate de las cuestiones en el Parlamento y no en manifestaciones.
La manifestación del sábado no creo que sea la solución para defender la identidad diferenciada de Navarra respecto a Euskadi. Además de que el lema que se ha elegido no me parece el acertado. Así pues, veo inviable por mi parte acudir a ella. Pero esto no conlleva, como se quiere injustamente hacer ver, que quienes pensamos que no hay razón para hacer una manifestación no defendamos que nuestra tierra sea foral y española. Simplemente, estimamos que la línea a seguir pasa por defender sobre todo la libertad política, permitir que se pueda dialogar y negociar sobre el futuro de Navarra en el seno de las instituciones políticas, y no en manifestaciones, cuyo lema excluye, en el fondo, la libertad para decidir lo que queremos que sea nuestra Comunidad. Debemos asumir de una vez el verdadero espíritu democrático, que se basa en el respeto de las distintas opiniones, siempre que se cumplan las leyes de juego, algo que sí está ocurriendo en el caso del gobierno de Zapatero y de los sectores nacionalistas moderados. Y pensar que un partido como Batasuna, que precisamente ha sido ilegalizado por no situar su acción dentro del marco de la ley, puede decidir sobre el futuro de Navarra, es simplemente no confiar en las instituciones políticas navarras y, en última instancia, en nosotros mismos, la sociedad navarra, que siempre elegirá libremente qué es lo que quiere ser.
Comentarios:
Sin coincidir en todo, no se puede, en ese lado hacen falta muchas personas que piensen, y por supuesto hablen, como tu.
Un saludo.
P.D. Pienso que hay dos lados, lo siento; debiéramos llegar a que el 95% pudiéramos llegar a acuerdos, volvemos al 50, 50. Ojala solo sea sin mas tensiones.
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