NO A LAS PERRERAS DE LOS HORRORES EN MARBELLA

NO A LAS PERRERAS DE LOS HORRORES

MARBELLA: RECHAZO MASIVO AL CONTRATO DE RECOGIDA DE ANIMALES ABANDONADOS Y MUERTOS
15.03.2018

La licitación del servicio de recogida de animales muertos y abandonados ha suscitado el rechazo absoluto de la gran comunidad animalista de Marbella y de amplios sectores de su sociedad civil.

El contrato, Expediente SE 52/18, tiene una duración inicial de dos años, prorrogables por otros dos, y cuenta con un presupuesto anual de 30.000 €, menos el IVA del 10%, o sea 2.273 € al mes. A cambio de este precio el contratista se compromete a:
1º. Tener un servicio de recogida de animales vagabundos o abandonados, con un teléfono abierto las 24 horas del día, si bien establece que la recogida se realizará en horario comercial, de 9 a 14 y de 16 a 19 h de lunes a viernes y de 10 a 14 los sábados. No sabemos si al animal en cuestión le avisarán para que esté a tiempo en el lugar acordado, dentro del horario prescrito.
2º. Además, y pese al título del contrato, éste incluye recoger todos los animales muertos, incluidos los que mueran en los domicilios de sus dueños, disponiendo de ellos (incinerándolos). Podemos imaginar que a éstos se les cobre una tasa —aún desconocida—, siendo un servicio de pago y recepción obligatoria para el ciudadano, aunque se preste por alguna de las contratistas de las perreras de los horrores. Por tanto, uno como tributo a la vida de su querido animal, paga al negocio del holocausto animal (véase el punto 22.2 del Pliego de condiciones económico-administrativas: “Memoria descriptiva y programa de gestión”).
3º. Además por este precio, deberán tener a los animales, tras lo cual se los podrá ceder, regalar o sacrificar: a los animales sin chip los mantendrá por diez días, tras los cuales podrán ser sacrificados; a los que tienen chip, se les da un plazo adicional de cinco días más, para que sus dueños los recojan, previo pago de una tasa: pasado ese plazo, pasan a formar parte de los abAndonados.
Incidentalmente, el punto 3.3.2 del pliego de condiciones técnicas es tal que o se deja inaplicado, o ningún dueño podrá retirar a su animal, porque es imposible de cumplir.
4º. Sin duda alguna, el coste del sacrificio masivo habrá de pagarse también, no sabemos aún el precio (¿por kilo?) de animal cremado. Es decir, con el dinero de nuestros tributos —incluidas las tasas, que son una forma de tributo— ahora vamos a pagar perreras de los horrores y holocausto animal.
Por supuesto este precio de 2.273 € al mes cubre el coste del personal, vehículos e instalaciones de recogida y tenencia de los animales, seguros, veterinarios, comida, medicamentos, limpieza, etc. además del beneficio comercial del contratista (punto 12.8 del Pliego de condiciones económico-administrativas).
En efecto, una de las condiciones para presentarse al concurso es tener cuentas depositadas en el Registro Mercantil, lo que excluye a todas las Protectoras.
Otra de las condiciones —por nombrar alguna más—, es contar con la pertinente autorización de la Junta de Andalucía para la destrucción y eliminación de animales (punto 10 del Pliego de condiciones técnicas). La proximidad a Marbella es otra de las condiciones que se valorarán. Otra de ellas es claro, la de guardar secreto el contratista y su personal, acerca de la ejecución del contrato, salvo expresa autorización de la Administración para divulgar detalles (condición 12.10 de las condiciones económico-administrativas).
A fecha de hoy, la mayor de las protectoras locales, Triple A, cuenta con 276 perros y 55 gatos, disponibles todos ellos para adopción. Si aplicamos el precio del contrato sólo al mantenimiento de estos animales, ello da un presupuesto de 6.86 € por animal al mes, esto es para su manutención, mantenimiento de las instalaciones, cuidados higiénicos, veterinarios, recogida, transporte, destrucción de los muertos o sacrificados, etc.
Por supuesto el contrato no se sostiene económicamente, por lo que cabe concluir que hay algo que se está ocultando. ¿Será el horrendo negocio del sacrificio masivo de animales, con pago por cada animal destruído?
La iniciativa parte del Concejal Delegado de Sanidad Don Carlos María Alcalá Belón, del Partido Popular; el Decreto de propuesta de aprobación de este servicio se firma por Don Manuel Osorio Lozano de OSP; y el Técnico Biólogo de Sanidad que firma tanto el Pliego de prescripciones técnicas es Don Francisco J. Becerra Romero. ¿Asumimos que es también quien firma el Informe de precios de mercado concluyendo que 2.500 € al mes es suficiente?

COLONIAS FELINAS

La Ley andaluza 11/2003, de 24 de noviembre, de Protección de los Animales, considera que es animal abandonado todo aquél que aquel que no lleve alguna acreditación que lo identifique ni vaya acompañado de persona alguna. Por tanto técnicamente, todos los gatos de las colonias felinas en Marbella son animales abandonados.
En Marbella se ha hecho un esfuerzo ímprobo por implementar el protocolo CES —captura, esterilización y suelta— de los gatos callejeros, esterilizando a miles de ellos. Los gatos son parte de nuestro ecosistema y necesarios para su equilibrio (aunque es posible que haya quien prefiera tener muchos roedores, que para gustos los colores).
En numerosas ocasiones se ha ido mucho más allá del protocolo CES: los gatos enfermos se han tratado, testado y vacunado; y se cuidan y alimentan por quienes a diario se exponen a recibir una multa de de 75 a 500 €. En efecto, la vigente Ordenanza prohíbe “Alimentar a los animales abandonados o sin dueño en la vía pública, patios de viviendas, solares, zonas públicas y privadas” (artículos 28.6 y 33.1.6).
Ley, Ordenanza y contrato en mano, todos los gatos de las colonias que hay en Marbella son susceptibles de ser capturados y a los diez días, sacrificados. Será legal y no habrá absolutamente nada que lo impida, pues se trata de gatos sin microchip, pues la Ley no contempla la posibilidad de ponérselo.
Bien pues es inmoral ver sufrir a un animal y no prestarle asistencia, como es inmoral multar a quien asiste a un animal. Y es inmoral que habiendo soluciones —buena prueba de ello es la gestión de las colonias felinas en Marbella que no ha necesitado de ninguna norma ni de la iniciativa de ninguna administración para implementarse—, se opte por matar a quien como uno mismo, desea seguir vivo.
Si hay un área en que la Administración ha demostrado ser un completo fracaso es en el del bienestar animal. Los avances se deben a la encomiable labor de protectoras, veterinarios, voluntarios y donantes, y ello pese a que no siempre han contado con la cooperación diligente de las autoridades obligadas a prestarla.
Gracias al esfuerzo, en Marbella, la situación es de sacrificio próximo a cero; y es sencillamente aberrante pretender ahora el retroceso que se propone, propio de las zonas más subdesarrolladas de España, con sus perreras de los horrores.
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