La Junta abre expediente al Ayuntamiento por las obras frente al chiringuito del Marbella Club

Pinos Sta MargaEl pasado cinco de marzo de dos mil quince la Junta de Andalucía abrió expediente al Ayuntamiento de Marbella por la vivienda residencial que se está construyendo desde hace casi un año, frente al chiringuito del Marbella Club. La obra se desarrolla en zona de protección del litoral y ha supuesto la tala masiva de unos cuantos de los maravillosos pinos centenarios de Santa Margarita. Todo ocurre ante la pasividad de la autoridad local. El daño es irrecuperable y plantea en el ciudadano algunas preguntas de calado sobre el buen funcionamiento del Ayuntamiento.

El expediente (número 115/29/15/0049) se inicia por la Junta de Andalucía tras meses de denuncias al Consistorio y a la Delegación en Málaga de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta. De nuevo, la Delegación malagueña es otra instancia cuyo funcionamiento quizá no inspire toda la confianza ciudadana que debiere: así por ejemplo cuando uno se interesa por un chiringuito del cual aporta un número de fotografías recientes, recibiendo como respuesta que “ese chiringuito no existe“.

En efecto, como constata la Junta ante la evidencia que se le ha sometido —y que los marbellíes llevamos meses contemplando—, al pie del Marbella Club se está realizando una construcción residencial que, salvo mejor opinión, es de dudosa legalidad.

De acuerdo con lo establecido en el artículo 188 de la Ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) en conexión con el artículo 185.2.B) de la misma norma legal, el Ayuntamiento tiene DIEZ días para actuar las potestades urbanísticas relevantes y que en este caso, a la vista del escrito de la Junta, podrían entrañar no sólo la suspensión de la obra sino incluso su demolición.

La pregunta para nota es cómo resucitamos los pinos, claro.

El marco normativo básico

El artículo 23.1 de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas prevé la existencia de una zona de servidumbre:

La servidumbre de protección recaerá sobre una zona de 100 metros medida tierra adentro desde el límite interior de la ribera del mar.”

Más adelante el artículo 25.1 regula lo que se puede hacer en ella y lo que no, y dice así:

En la zona de servidumbre de protección estarán prohibidos: a) Las edificaciones destinadas a residencia o habitación.

En línea con ello el Plan de Ordenación del Territorio de la Costa del Sol Occidental de la provincia de Málaga, aprobado por Decreto 142/2006, de 18 de julio, ratifica lo dispuesto en la Ley de Costas (como no podía ser de otra manera). En efecto, dispone:

Artículo 58. Objetivos generales. Son objetivos del Plan en relación con el corredor marítimo-terrestre los siguientes: […] c) Proteger y regular la utilización del dominio público marítimo – terrestre y de sus zonas de servidumbre e influencia, de acuerdo con lo establecido en la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas y en la Ley 7/2002 de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía.

Luego el artículo 59 prevé que el Plan General de Ordenación Urbanística delimite las zonas de servidumbre, aplicando en ellas las limitaciones pertinentes.

Artículo 59. Delimitación del corredor marítimo-terrestre.

1. El corredor marítimo terrestre comprende tanto los terrenos del dominio público marítimo-terrestre como las zonas de servidumbres e influencia, en los términos establecidos en la Ley de Costas.

2. Los instrumentos de planeamiento general de los municipios afectados reproducirán los límites de la ribera del mar, así como las servidumbres de protección y tránsito, delimitarán las zonas de influencia y contendrán las determinaciones para la protección y adecuada utilización del litoral.

A su vez la Ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) establece que “Los Planes Generales de Ordenación Urbanística establecen la ordenación estructural del término municipal” refiriéndose la letra “i” del punto “A” de ese artículo al litoral. En desarrollo del mismo el artículo 9.3.7 del Plan General de Ordenación Urbanística de Marbella, absolutamente congruente con la Ley de Costas y el Plan de Ordenación Territorial —como no podía ser de otra manera—, dispone lo siguiente:

Artículo 9.3.7. Protección del litoral.

1. La utilización del dominio público marítimo-terrestre se regula según la especificada en el Título III de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas, y el real Decreto 1471/1989, de 1 de diciembre, por el que se aprueba el reglamento general de la Misma.

2. Los usos en la zona de servidumbre de protección se ajustarán a lo dispuesto en los artículos 24 y 25 de la Ley de Costas, debiendo contar los usos permitidos en esta zona con la autorización del órgano competente de la Comunidad Autónoma, de conformidad con lo determinado en los artículos 48.1 y 49 del Real Decreto 1112/92, por el que se modifica parcialmente el Reglamento de la Ley de Costas.

Dispone asimismo que las obras e instalaciones existentes —que no de nueva planta como es el caso—, se ajusten a lo dispuesto en la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley de Costas, que ahora permite su consolidación, conservación, rehabilitación, etc. lo cual está bien porque permite conservar el valor de unos inmuebles al servicio de una de nuestras principales industrias. Sin embargo ni se pueden ampliar ni mucho menos construir residencias de nueva planta. Así, pues, como se dice, y salvo mejor opinión, parece que la obra que ha motivado la tala masiva de los maravillosos pinos centenarios de Santa Margarita pueda situarse ultra vires de la legalidad.

La delimitación de la zona de servidumbre por el PGOU

plano situ webComo resultado de esta regulación el plano 8.3 correspondiente del Plan general de Ordenación Urbanística de Marbella aparece con la zona de servidumbre delimitada. La imagen muestra el chiringuito del Marbella Club sobre la playa y delimitación de la zona de servidumbre, sin edificar frente a él.

Por supuesto que la tala masiva de estos árboles tan queridos contraviene todo lo dispuesto en las ordenanzas municipales. ¿Estamos ante un Ayuntamiento que actúa contra los intereses de la propia ciudad? ¿Cómo es posible que se haya permitido esto, que a nadie se le haya movido el alma?

Esta no es la única zona de Marbella donde en los últimos tiempos se han talado nuestros pinos centenarios, sin justificación alguna y por supuesto contra lo dispuesto en la ley y la Ordenanza (municipal) reguladora del uso y protección de zonas verdes y arbolado del municipio de Marbella.

La sospecha de que la inactividad de la administración pueda haberse visto estimulada por la percepción de alguna dádiva o recompensa resulta inevitable, pues nadie permite que le destrocen lo suyo gratuitamente. La pregunta es, claro, qué luces o qué visión de futuro tenga quien acepte semejante destrozo, sea de manera pasiva o a cambio de un precio. Son meras conjeturas, claro, pero inevitables a estas alturas.

Por toda respuesta del Ayuntamiento se ha recibido una referencia a la Orden Ministerial de 17 de julio de 2007, por la que se aprueba el deslinde de bienes de dominio público marítimo-terrestre, en el tramo que comprende desde la margen derecha del río Verde hasta la margen derecha del río Guadalpín. Del examen de esta Orden Ministerial no parece desprenderse que haya una excepción en cuanto a la ampliación o la edificación de obras de nueva planta y mucho menos respecto de la tala de árboles centenarios perfectamente sanos para acomodar tal obra.

Qué dice la LOUA

Bien pues la LOUA parte de que el otorgamiento de licencias es competencia de los Ayuntamientos. Sin embargo la Junta ostenta una serie de potestades de tutela adicionales a las de los Ayuntamientos, para el caso de que éstos hiciesen dejación de sus funciones, como podría ser el caso presente. Dicho esto, en materia de Costas también tiene potestad el Ministerio de Medio Ambiente cuya tutela también se ha impetrado.

StaM 1947 webAnte la realización de unas obras ilegales, la LOUA (artículo 181) prevé que de manera cautelar pueda ordenarse su suspensión, orden que deberá ser cumplida so pena de incurrir en un delito de desobediencia de la autoridad. Si la obra es legalizable el interesado deberá obtener la preceptiva licencia para poder continuar; de no serlo, deberá demoler lo construido, reponiendo la realidad física al estado en el cual se hallaba antes del inicio de las obras. La pregunta que se hace el ciudadano es cómo volver a la vida a los pinos que se iban matando con el fin de irlos talando. Caso de contarse con licencia pero ser ésta contraria a Derecho, deberá instarse su revisión, sin perjuicio de los presuntos delitos e infracciones administrativas en que hayan podido incurrir quienes las ortorgaron.

Por supuesto todo esto se complementa con la instrucción del pertinente procedimiento sancionador y las multas coercitivas que se impongan de acuerdo con el artículo 183.2 y siguientes de la LOUA caso de desatenderse en plazo la orden de demolición que se llegare a decretar. De persistir en la desatención, los poderes públicos podrán hacer por sí lo que el interesado de manera espontánea no cumpla, sea paralizar la obra o proceder a su demolición, caso de decretarse cualquiera de estas dos medidas.

De nuevo, la cuestión es si se puede decretar una orden para resucitar los pinos y si la administración pasiva, inactiva, es capaz de revivirlos ella. Entonces, ¿por qué no actuó como es su deber?

¿Por un fajo de billetes, quizá? Es sólo una pregunta.

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2 comentarios


  1. Gerardo

    Cuando en una ciudad, la que tendría que ser labor de los partidos de la oposición ha de ser llevada a cabo por ciudadanos particulares, hay que plantearse muy seriamente a quien votar o volver a votar.

    • Cristina Falkenberg

      Gracias por su comentario, Gerardo. Esta de los pinos de Santa Margarita es sólo una de las varias irregularidades que se podrían traer a colación. El caso suscita varias cuestiones: si quienes nos gobiernan están de verdad haciendo un buen trabajo, por ejemplo; si no caben otras alternativas decididas a que la ley se cumpla; si total, para que la ley no se cumpla, para qué pagar tanta administración… o incluso siquiera tener un Consistorio; si esta es la ciudad que queremos para nosotros mismos; si no es una sociedad muy injusta aquella donde la ley realmente no es igual para todos; si destrozar nuestro patrimonio forestal y nuestra línea de costa es tener mucha percepción de lo que es el turismo de lujo o es no tener ojos en la cara (y de paso el gusto en los talones)…