Spike, in memoriam

598897_110308825825058_1173043552_nHoy nos llega la triste noticia de que Spike nos ha dejado. Spike era un American Staffordishire, uno de esos perros llamados PPP por lo fuertes y valientes que son… y porque se considera que (mal tratados) pueden llegar a ser peligrosos.

Estos animales son además muy inteligentes y entienden mucho más de lo que nosotros pensamos. Saben muy bien cuándo están ante una “persona amiga” y cuándo esa persona no es su amiga, es decir, cuándo puede llegar a quitarles la vida, pues en tales términos piensan ellos, y no se equivocan.

Spike era casi cieguito, apenas veía. Le llevaron a un buen especialista, pero no hubo un seguimiento. A pesar de ello, no perdía las ganas de vivir, y era el animal más noble y amoroso del mundo. No sabemos qué habrá pasado exactamente, ni quizá lleguemos a saberlo nunca. De lo que sí estamos seguros es de que a Spike en absoluto le había llegado su hora.

Siempre estarás con nosotros, angelito: cruza el arco iris y espéranos ahí arriba, junto con todos los demás. Se acabó tu cautiverio y ya no habrá más sufrimiento; pero cuánto nos hubiera gustado que antes de marcharte hubieses conocido el calor de un hogar, una familia que te hiciese esos mimos que tanto agradecías, poniendo tu enorme cabeza de “PPP” en el regazo de quien se sentaba a tu lado, como si fueses un caniche.

Siempre estarás con nosotros. La distancia que ahora nos separa es sólo una espera, pequeño.


931247_522078937849306_1928121789_n

Sin categoría

2 comentarios


  1. Rita Romero Martín-Estévez

    Descansa en paz, Spike. Cada vez que un perro muere, el mundo es un lugar más triste, más mezquino, más sombrío y más injusto.
    Que la tierra te sea leve

    • Cristina Falkenberg

      Gracias, Rita. Sabemos que los animalitos han de morir, como nosotros. Sin embargo no siempre sentimos que su muerte les llegase a su hora, sino antes. Y ahí se acabaron sus oportunidades de haber conocido la vida que merecían.
      La vida no fue justa con Spike, Rita, y esa es la pena que hay. Era una animal magnífico.