El coaching del bebé

sonrisa-del-bebe1He tenido el placer de conocer recientemente a Doña Marité Rodríguez quien me comentó su proyecto empresarial, basado en un tema que a veces he visto de cerca, y que no es otro que el estrés por el que pasan algunas parejas para tener hijos, en especial cuando han de acudir a técnicas de reproducción asistida.

El hecho de que los hijos se tengan cada vez a edades más avanzadas —algo por otro lado lógico, dado el aumento en la esperanza de vida (69 años en 1960 y 82 en 2012)—, plantea toda una serie de cuestiones derivadas del hecho de que junto con psyché somos ineludiblemente physis y pathós. La iniciativa de Marité busca precisamente ayudar en el proceso, algo que me parece sumamente positivo. Optar porque una experiencia tan estupenda como la de ser padres se disfrute plenamente —y no lo contrario—, parece una de las mejores decisiones que uno pueda tomar en su vida.

Estupendamente explicado por ella misma, por su interés me permito reproducir aquí la información que me hace llegar. Dice así:

LOS AVANCES EN COACHING BASADOS EN LA NEUROCIENCIA  OPTIMIZAN LAS POSIBILIDADES DE UN EMBARAZO SATISFACTORIO EN LOS PROCESOS DE FIV

  • Más de un 20% de mujeres que realizan tratamientos de reproducción asistida sufren síntomas de ansiedad, y un 10% depresión.
  • El proyecto Coaching Vives, liderado por Marité Rodríguez, pretende ayudar a ambos miembros de la pareja.
  • Los hombres también viven de forma traumática los problemas de oligoespermia.
  • Un estado emocional satisfactorio ayuda a sobrellevar con naturalidad, fuerza y optimismo un proceso que no siempre es fácil.
  • Marité Rodríguez: “La tendencia es a culpabilizarse. Es preciso fortalecer la complicidad, porque el problema es de ambos, al margen de si se está hablando de una infertilidad de factor masculino o femenino. Hay que fomentar la solidaridad en la pareja”.

Una línea muy fina separa la Psicología y el Coaching y ambas disciplinas honran el desarrollo de la persona y su salud.  El proyecto “Coaching VIVES”, liderado por Marité Rodríguez, se ha especializado en promover que todos los factores que rodean a la pareja sean los óptimos para la consecución de su objetivo: Ser padres.

Los problemas de infertilidad son causa de preocupación para muchas parejas. Los sentimientos de culpabilidad, ansiedad y el stress emocional que suelen padecer los miembros de la pareja, especialmente las mujeres,  durante los tratamientos de fertilidad (inseminación, fertilización in Vitro y donación de ovocitos) convierten en mucho más duro el proceso de intentar llegar a la meta: ser padres.

La creencia popular sostiene que los embarazos llegan cuando la mujer deja de obsesionarse por ello. ¿Quién no conoce el caso de alguien que se ha quedado embarazada tras abandonar todos los tratamientos, durante unas vacaciones? Lo primero que recomiendan los médicos y de atención primaria a la hora de buscar un embarazo es tranquilidad. Y aunque no está científicamente demostrado que un estado emocional satisfactorio sirva para conseguir un embarazo mediante el tratamiento de reproducción asistida, lo cierto es que sí puede contribuir a tolerar con naturalidad, fuerza y optimismo un proceso que no siempre es fácil.

Si algo está claro es que dramatizar no ayuda…Y las mujeres, aquellas sobre las cuales recae la carga más pesada durante los tratamientos de fertilidad, no lo tienen fácil. La sociedad transmite el mensaje de que la maternidad no es algo opcional para el sexo femenino, sino casi una obligación. Muchas mujeres llegan a obsesionarse por no estar obsesionadas. Un estudio realizado en España, presentado en el Congreso Nacional de la SEF (Sociedad Española de Fertilidad) aseguraba que en torno al  20% de las pacientes españolas que van a realizar un tratamiento de reproducción asistida sufre algún síntoma de ansiedad y un 10% de depresión.

Ser padres no sólo está dirigido a mujeres con problemas de infertilidad. También a ellos.  La infertilidad sigue siendo un tema tabú para los hombres. Los condicionamientos sociales también les afectan. Muchos reciben como una humillación un seminograma que delate oligoespermia. Como si la masculinidad se midiera por la velocidad y cantidad de los espermatozoides.

Según señala Asociación Española de Urología (AEU), la calidad del semen de los españoles ha empeorado en los últimos 30 años. Malos datos alimenticios, como el estrés, la contaminación, el consumo de alcohol y tabaco, así como el retraso en la edad a la hora de tener hijos tienen la culpa.

La infertilidad daña en muchas ocasiones la relación de pareja. Muchas mujeres no acaban de comprender por qué cuando el varón es infértil, son ellas las que tienen que someterse a todo tipo de tratamientos para quedar embarazadas. El varón pone su semen y a ellas se les estimula mediante tratamientos hormonales incluso en las inseminaciones artificiales. Y es a ellas a quienes se les aspiran los óvulos para someterlos a una fecundación in Vitro o a una ICSI cuando el varón padece oligoespermias muy severas. Muchas mujeres viven como una injusticia el hecho de que ellos, a veces con un solo espermatozoide pueden ser padres y todas las inyecciones y el malestar y las alteraciones que producen los tratamientos tengan que padecerlos ellas. Por ello, pueden aflorar sentimientos de resentimiento, tensiones y desgaste en la relación. Por ello es preferible, señala Marité Rodríguez, trabajar con ambos miembros de la pareja, para facilitar el proceso:

El programa Coaching Vives no se limita sólo a la consecución de un embarazo. Trata de afrontar una adecuada transición hacia la maternidad para cada trimestre adecuándola con técnicas de inteligencia emocional y programación neurolingüística que ayudan a la adaptación y a afrontar los obstáculos hacia la paternidad. Y ofrece un sistema novedoso para el cuidado de la mujer antes, durante y en los primeros meses después del embarazo.

Padres que buscan una terapia no directiva, con una metodología práctica que les permita darse tiempo para adaptarse y afrontar positivamente la nueva situación recurren a un coach especializado. Preparar la mente para la paternidad, desarrollar hábitos de conducta saludables, controlar los pensamientos negativos y así evitar las conductas compulsivas tales como “el miedo al parto”, actividades de motivación y relajación para equilibrar la faceta paternal y la profesional, la gestión del tiempo, el cuidarse física y emocionalmente, entre otras, son cuestiones que antes y durante el embarazo definen el tipo de padres que elegimos ser.

Marité Rodríguez – Coaching
Móvil 661739140                                                                                                    mariterodriguez@tercoachingeuropa.com

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