CSIC: emergencia paliada… pero la reflexión se impone

El pasado 11 de julio este blog se hacía eco de la situación de emergencia del CSIC que dejaba al descubierto el desastre nacional: no había ni para pagar las nóminas, y España empezaría a fallar en sus compromisos internacionales. La investigación hoy en día no es cosa de un país y un reducido equipo de personas sino de coordinación y esfuerzo conjunto entre numerosos equipos, personas y disciplinas. España forma parte de numerosos de esos equipos internacionales, como no podía ser de otra manera. Pese a ello, nuestra investigación se halla en unas condiciones de tal precariedad que es sencillamente escandaloso.

En vez de hablar de IDI, sociedad del conocimiento y análogos biensonantes —palabras hueras que se lleva el viento—, hay que dotar de muchísimos más medios la investigación española de alto nivel.  No puede, bajo ningún concepto, volver a ocurrir, que el CSIC que ya funciona con unos medios sencillamente ridículos, atendida la labor que lleva a cabo, no tenga ni para pagar los sueldos de sus empleados y que España tenga que dejar de cumplir sus compromisos internacionales. El resultado sería el desprestigio de nuestro país, a quien nadie tomaría ya en serio en la comunidad científica internacional, por ser un socio de investigación en que no se puede confiar.

Considerando los millones, millones y millones  que se despilfarran tanto a nivel del Estado como de las Comunidades autónomas en los más variados programas de cooperación, por poner un ejemplo de un área en que el descontrol sobre el verdadero destino final de los recursos es absoluto, parece que el problema no sea tanto uno de falta de recursos como de simple gestión de lo público.

Ha sido una auténtica vergüenza tener que oír a los propios científicos dando la voz de alarma, mientras las redes sociales se movilizaban y se recogían firmas en sitios como Change.org. ¿Cómo es posible que se haya llegado a esto?

La injerencia política en el mundo de la ciencia es simplemente inaceptable… y en España la hay. La ciencia es ciencia, punto; como lo es el arte y la cultura. Y la labor de la clase política es la de saber ver la importancia de que ciertos capítulos fundamentales para la buena marcha de España estén atendidos debidamente, esto es, de modo suficiente, bastante, cubriendo lo necesario y lo deseable según todo criterio objetivo, razonable.

Qué sea razonable financiar y qué no, no es una discusión inmensa, sino una que cuando se sabe de qué se habla, se circunscribe a cuestiones concretos. Está empero claro qué es necesario, qué es inequívocamente deseable y qué resulte superfluo (y hasta contraproducente). Este no es el debate.

El problema, y se ha revelado muy claramente con este episodio de emergencia financiera del CSIC, es el de un fallo tremendo de quienes desde sus puestos políticos y administrativos tienen por misión asegurarse de que los recursos públicos indispensables financien los gastos que era indudable que había que pagar. ¿Qué presupuesto se ha hecho, que no está teniendo en cuenta que hay que pagar unas nóminas y de que España tiene unos compromisos de investigación en marcha?

El CSIC se halla según todos los ránkings entre los diez primeros centros de investigación del mundo. Hacen auténticos milagros con los modestísimos recursos que tienen. Los 70 millones de emergencia que necesitaban para poder pagar nóminas y continuar con sus compromisos de investigación los van a recibir tras la aprobación del Real Decreto-ley 12/2013, de 18 de octubre, que aprueba una partida presupuestaria adicional y que no estaba prevista, debiendo haberlo estado. Este importe se añade al ya concedido el 28 de junio de 2013 por 25 millones de euros, y que también debió haberse previsto.

Son gotas en el océano del despilfarro público, y revelan el verdadero compromiso político con la investigación, pues es por su comportamiento que se conoce la verdadera intención de las personas. No nos engañemos, empero: sólo tienen una industria floreciente aquellos países cuyo sector público tiene un compromiso a largo plazo con programas de investigación, que a veces entrañan demasiado riesgo o se prolongan excesivamente en el tiempo como para ser acometidos por el sector privado, presionado por la necesidad de un resultado empresarial positivo continuado.

¿Queremos los ciudadanos que el dinero de nuestros impuestos se destina a la investigación científica? Pues a la vista de las 281.176 firmas inmediatamente alcanzadas en Change.org y el impacto mediático que tuvo este asunto, no cabe duda de cuál sea la voluntad popular. Los cargos electos lo son porque nos representan. No es necesario decir más. Leer el Real Decreto del pasado 18 de octubre en su exposición de motivos y artículo 1, es un poema que a todos nos debería mover a una serena reflexión.

REAL DECRETO-LEY 12/2013, DE 18 DE OCTUBRE, POR EL QUE SE CONCEDEN SUPLEMENTOS DE CRÉDITO POR IMPORTE DE 70.000.000 DE EUROS EN EL PRESUPUESTO DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD PARA ATENDER NECESIDADES DE FINANCIACIÓN DE LA AGENCIA ESTATAL CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS.

El presente Real Decreto-ley tiene como finalidad proceder a la concesión de suplementos de créditos en el presupuesto del Ministerio de Economía y Competitividad con la finalidad de atender necesidades de financiación en la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas por importe global de 70.000.000 de euros.

La Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas se encuentra en una difícil situación desde el punto de vista de su financiación. En la actualidad presenta insuficiencias de crédito que le impiden adquirir los compromisos de gasto indispensables para mantener operativa su actividad y su remanente de tesorería no le permite afrontar la cadencia de los pagos debidos durante el año 2013.

Para compensar la falta de liquidez del organismo, el apartado 2 del artículo 6 del Real Decreto-ley 7/2013, de 28 de junio, de medidas urgentes de naturaleza tributaria, presupuestaria y de fomento de la investigación, el desarrollo y la innovación, concedió un suplemento de crédito por importe de 25.000.000 de euros a la citada agencia estatal para atender sus necesidades de financiación.

En la actualidad, se vuelve a poner de manifiesto la necesidad estructural de financiación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas derivada de la pérdida de financiación acumulada en los últimos cuatro años. La insuficiencia de crédito de la Agencia Estatal para poder mantenerse operativa respetando los compromisos adquiridos y cumplir con las obligaciones derivadas de los proyectos y contratos de investigación concedidos, implica la necesidad de que le sea transferida una aportación de nuevos recursos.

Así, además de las obligaciones adquiridas de pago de nóminas al personal contratado, existen otros gastos asociados a proyectos y contratos que deben ejecutarse obligatoriamente durante 2013, por ser ésta la última anualidad del proyecto, por la propia programación científica o por exigirlo expresamente así la convocatoria o resolución de concesión, cuyo incumplimiento originaría la apertura de procedimiento de reintegro por las cantidades subvencionadas y no gastadas dentro del plazo de ejecución del proyecto, más los correspondientes intereses.

Estas razones determinan la urgencia de la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas en recibir el suplemento de crédito tanto para poder cumplir con los compromisos adquiridos como para atender a los pagos derivados de la ejecución de su presupuesto.

En su virtud, en uso de la autorización contenida en el artículo 86 de la Constitución, a propuesta del Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 18 de octubre de 2013,

DISPONGO:

Artículo 1. Concesión de suplementos de crédito en el presupuesto del Ministerio de Economía y Competitividad para atender necesidades de financiación de la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

1. Se concede un suplemento de crédito en el presupuesto de la Sección 27 “Ministerio de Economía y Competitividad”, Servicio 11 “Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación”, Programa 000X “Transferencias internas”, Concepto 430 “Al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)” por importe de 20.000.000 de euros.

2. Se concede un suplemento de crédito en el presupuesto de la Sección 27 “Ministerio de Economía y Competitividad”, Servicio 11 “Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación”, Programa 000X “Transferencias internas”, Concepto 730 “Al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)” por importe de 50.000.000 de euros.

Estos suplementos de crédito tendrá el siguiente reflejo en el presupuesto de la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas:  […]

 

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