Suiza

Actualización a 30.08 – Don Iñaki también estaría buscando trabajo en Suiza… El 1 de agosto decíamos así:
Ayer recibíamos la noticia de que la Infanta aceptaba una oferta de La Caixa para irse a trabajar y por consiguiente a vivir a Suiza con sus cuatro hijos. Esta vez la oferta la ha recibido la Infanta y no su al parecer, presuntamente, infiel esposo bisexual. Que su esposo tenga una inclinación sexual u otra, o ambas, o que sea fiel o no a su esposa, es relevante por entrañar un desdecirse de aquello que prometió ante todos y sobre todo ante Dios Todopoderoso un día que lo fue de gran gasto público.

Algunos nos hemos preguntado por qué la Infanta no se divorciaría de su esposo. Las razones que expliquen la perpetuación del matrimonio pueden ser múltiples, algunas de consecuencias jurídicas evidentes y que pueden estar pesando más que otras, como el sentido de la dignidad institucional o el que fácilmente tendría cualquier mujer.

Hace un par de meses se armó un enorme revuelo en torno al hecho de que Urdangarín, que para muchos ciudadanos es bastante probable que sí sea responsable de alguna infracción penal, pudiese no acabar pagando sus culpas, pues entre España y Qatar no hay convenio de extradición.

En el caso de Suiza sí hay convenio, y lo hay desde hace casi ciento treinta años.

Esta vez Don Iñaki se queda y es la Infanta quien se muda a Suiza con sus cuatro hijos. Su esposo se quedará a vivir en Barcelona, viajando ocasionalmente para estar con su familia.

Si la sombra de la sospecha se reforzó respecto de Don Iñaki con la oferta catarí, con esta de La Caixa, las sospechas respecto de la Infanta empiezan a crecer.

La razón hay que buscarla en el Decreto de asistencia jurídica internacional en materia penal, del cual se puede leer un buen resumen en la “Explicación sobre el procedimiento de extradición suizo“. En efecto, dice así en el párrafo segundo del punto cinco del resumen:

” […]  una extradición puede ser negada […] si el hecho que es objeto de procedimiento judicial aparece como dirigido a una defraudación de impuestos o viola las leyes sobre medidas monetarias, comerciales o economico-políticas (art. 3 párrafo 3 IRSG). Sin embargo se puede, bajo ciertas circunstancias, permitir una extradición por estafa de impuestos (art. 3 párrafo 3 lit. b IRSG).”

Y añade:

“Por fin, la extradición puede denegarse en caso de que Usted pueda probar una coartada inmediatamente (53 AIMP).”

Bien pues, ¿es razonable que la sospecha de que la Infanta sí que puede que comparta culpas con su marido? Pues sí, es razonable. ¡Ojo! No se está diciendo que sea culpable de nada ni que sus eventuales culpas coincidan en todo o en parte con las de su marido. Sin embargo a la vista de los hechos, no es irrazonable sospecharlo… porque además, “irse a vivir a Suiza” es todo un clásico entre los condenados por delitos contra Hacienda con medios bastantes como para coger las de Villadiego.

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2 comentarios


  1. José Manuel Valle

    Nunca tuve dudas de que la infanta Cristina el truhán de su marido la implicó. Tampoco ella hizo nada para que esto no fuera así, al menos esa es mi opinión. “FIN DE LA CITA”

    • Cristina Falkenberg

      Y no es sólo que no hiciese nada por impedirlo, es que es evidente que unos y otros colaboraban don Don Iñaki en atención al papá de Doña Cristina y los favores que pudiese dispensarles unos y a otros, cosa que es además de un hecho notorio una conclusión a la cual puede llegarse con seguridad como máxima de la experiencia. Ninguna de las dos es necesario probarla y es poco opinable: “hay lo que hay”.