Feria de Marbella: presente y futuro

Aquí teneis un enlace al Diario SUR de 16 de junio 2012 donde un amigo mío, Don Andrew J Linn escribe sobre la algo “indefinida” Feria de Marbella, con una opinión que coincide en lo fundamental con la de una servidora

Acudir a la Feria de Marbella que este año se desarrolla en la explanada de las Albarizas es darse cuenta de un enorme potencial oculto, sin explotar, que Marbella debería saber poner en valor, como lo ha sabido hacer Jerez durante muchos, muchísimos años. En efecto, en sus dos ferias, la del caballo y la de la vendimia, en Jerez de la Frontera se venían haciendo los negocios más estupendos: hasta que la excesiva injerencia política acabó con esta interesante dinámica (y otras muchas, pues la ciudad pasó de no conocer el desempleo a ser una de las más endeudadas de España y con unos niveles de paro nada desdeñables).

En efecto, como se viene poniendo de manifiesto, Marbella debe darse cuenta de la importancia de recuperar algo de su idiosincrasia. Esto afecta a diversos aspectos de la vida de la ciudad, empezando por su arquitectura y el cuidado de su modesto pero representativo patrimonio histórico-artístico; y siguiendo por el embellecimiento de sus espacios públicos.

Abarca, también, y como no podía ser de otra manera, que su Feria se potencie, se abra a un nuevo perfil de visitantes y participantes, que también son “marbellíes”, aunque hablen hindi, ruso, inglés o chino.

Desestacionalizar, integrar, crecer

Quien nos visita —sea turismo de vacaciones o residencial— elige Marbella no sólo por el clima, sino por mil factores más, uno de ellos “que les encanta España”.

Por las fechas en que se celebra, la feria de Marbella no coincide con otras como puedan ser la de Málaga o Sevilla; tampoco choca con El Rocío ni otras ocasiones festivas. Que la Feria cobrase relevancia no sería sino una manera de asegurar que la temporada estival diese ya comienzo en serio en el mes de junio. No cabe duda de que la desestacionalización es imprescindible para la prosperidad de esta ciudad: el verano debe ser algo que abarque desde mayo hasta casi noviembre.

Marbella es mucho más que los marbellíes y el estricto término municipal (que por cierto es bien grande): Marbella es ella y su zona de influencia, que es enorme, poblada por personas de prácticamente todas las nacionalidades y que sin embargo no suelen participar de la Feria. Esto puede y debe cambiar, porque las ferias andaluzas, bien organizadas, son ocasiones memorables para todo el que las visita.

Como se ha informado, el Ayuntamiento ha recibido más de 53.000 metros cuadrados al norte de La Cañada y está a la espera de recibir unos 30.000 más. Además deberán realizarse obras de infraestructura por valor de dos millones de euros. Qué abarquen exactamente no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que Marbella tiene una oportunidad de oro que no puede dejar pasar.

Un espacio multifunción

Marbella está realmente mal de infraestructuras: por supuesto que ello no es imputable al actual equipo de Gobierno sino que tiene mucho que ver con la época dorada en que se estaba a cualquier cosa menos el servicio a la ciudad y el pensamiento estratégico a largo plazo. Hoy el nuevo recinto ferial debería pensarse como espacio multifunción: resulta obligado.

¿Podría hacerse en él una extensión del Marbella Luxury Weekend? ¿Por qué no? Es un evento destinado a crecer y a exhibir muchísimos más productos que los actuales. ¿O por qué no una feria del lujo, que es algo que no existe en España pese a que es uno de los sectores más pujantes?

¿Y qué tal un Marbella Food Festival, muestra de todo lo riquísimo que ofrece el campo andaluz y la cocina internacional de que disfrutamos aquí? ¿No es la gastronomía uno de los puntos fuertes del turismo español, no se hallan nuestros chefs entre los más destacados del mundo?

No se trata de hacer unas infraestructuras carísimas sino muy útiles y además bonitas, atractivas, con una personalidad propia: se trata de hacer unas infraestructuras realmente bien pensadas, que sirvan para múltiples objetivos y que si a mí me preguntan, yo encargaría al simplemente genial diseñador Donald Gray, autor de algunos de los conjuntos más bellos y emblemáticos de Marbella. Una portada permanente y unos frentes de caseta que fuesen un compendio de la arquitectura andaluza y andalusí serían una belleza, no es costoso de hacer y se fotografiaría en el mundo entero, porque puede quedar bonito de morir: pero todo con clase, por favor, con clase, que esa es una inversión de futuro.

Pensar estratégicamente

El actual equipo de Gobierno no puede ser ajeno, sin embargo, a esta necesidad de pensar, estratégicamente y mirando al futuro, como hace cualquier empresario de un negocio maduro. En este sentido, lo que es absolutamente cierto es que Marbella vive de lo que vive, a saber, principalmente del turismo, en todas sus modalidades. Esa es la locomotora que tira de todo en la zona.

La feria de Marbella, pudiendo ser una atracción turística más, una fuente de integración y ese fabuloso marco “donde se hacen los mejores negocios”, sin embargo no lo es, no lo está siendo, y se está desperdiciando una oportunidad, que como se dice, es de oro.

Esperemos que el planteamiento con el cual se aborde la feria el año que viene —y que ojalá ya sea en los nuevos terrenos al norte de La Cañada— sepa acoger también a toda esa enorme cantidad de personas que estarían encantadas de ir pero que no acuden, de momento, porque no sienten que haya nada para ellos en la Feria. ¡Error, error, error!

Ojalá en unos años Marbella pueda hablar de una Feria que sin dejar de ser una feria puramente andaluza, sepa acoger las mil nacionalidades que viven en esta ciudad y su enorme zona de influencia.

 

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2 comentarios


  1. peter

    lo que dices es sumamente logico, y lamentablemente refuerza aun mas la impresion de que nuestros politicos saben mucho sobre como mantenerse en el poder, pero casi nada sobre hacer las cosas bien al nivel del pueblo.

    • Cristina Falkenberg

      Pues sí, Peter, pero tienen que saber escuchar también. Lamentablemente hay amplios, muy amplios sectores de población de Marbella quienes pagan sus impuestos pero no se ven “incluidos”, porque realmente no se ofrecen cosas que sean de su gusto; amén de que no se está sacando todo el jugo que se podría sacar a esta ciudad…