Ruggy: hechos

ADVERTENCIA: ESTE POST CONTIENE IMÁGENES QUE PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR

Ruggy era un perro Shar-Pei, macho, de unos cinco años y medio de edad. Ruggy estaba destinado a tener una vida feliz; sin embargo su destino se torció y el 23 de mayo de 2013, Ruggy ingresó en la Protectora APAD, de Denia, encargada de acoger y cuidar de los animales abandonados en esa bella localidad alicantina. Un matrimonio de buenas personas lo había encontrado deambulado por la calle, con evidentes signos de abandono y maltrato.

No era la primera vez que Ruggy ingresaba en un centro de protección de animales. El 26 de julio de 2012 ya le habían recogido en la perrera de Jávea, en muy mal estado y lleno de garrapatas y heridas, como se desprende del informe de la perrera.

Sin embargo Ruggy logró vivir casi un año más, hasta el 26 de mayo de 2013, en que murió. Su cuerpo, lleno de heridas y completamente extenuado, no logró responder a los tratamientos veterinarios de urgencia que se le aplicaron. Ruggy ya no pudo —quizá ya no quiso— vivir. No lo sabemos: lo que sí sabemos es que al menos, al final de sus días, Ruggy sí pudo saber que existían humanos buenos, a quienes él sí les importaba y que estaban cuidando de él.

Como revelaron los informes de la protectora APAD y del Hospital Veterinario Nexo donde ingresó, el perro se hallaba en muy mal estado, deshidratado y con desnutrición extrema, infestado de pulgas y garrapatas y con signos visibles de enfermedades. Su pobre cuerpo, completamente lleno de heridas, revelaba que había recibido golpes. Tampoco se descartaba que hubiese sido usado como sparring, o sea, presa para el entrenamiento de perros de pelea.

Ruggy tenía microchip, y a través de él se localizó a su dueño. Hoy se halla denunciado, tanto ante los Juzgados de Instrucción como ante el Ayuntamiento de Denia. Sólo esperamos que ambas instancias apliquen la ley con toda su fuerza.

El artículo 66.4 de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Tenencia de Animales de Denia, sienta que es infracción muy grave “Maltratar o agredir físicamente a los animales o someterlos a cualquier otra práctica que les suponga sufrimientos o daños injustificados, así como no facilitarles alimentación y agua”, sancionándose con multa de 300,51 € a 3.005,06 €, además de la indemnización por daños.

Por su parte el artículo 337 del Código Penal dispone que “El que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales.” Muy poca pena parece esa, para lo que ha sufrido el pobre Ruggy, y no se olvide que la pena tiene tanto una función retributiva (pagar lo que uno haya hecho) como preventiva (disuadir tanto al infractor como a cualquier otra persona de incurrir en el mismo comportamiento nunca más).

La Protectora no llegó a tiempo, amigo: ojalá te hubieran encontrado antes. Pero que al menos tu vida —horrible a buen seguro— y tu muerte prematura, no hayan sido en vano. Vaya esta denuncia pública de lo que ocurre en nuestro país, donde aún hay personas capaces de hacer esto a un ser indefenso; un país con medios absolutamente insuficientes y cuyas leyes son muy poco eficaces ante el drama del maltrato animal.

Descansa en paz, pequeño: ya se acabaron el hambre y la sed, los golpes, las mordeduras de esos otros perros que azuzarían para que te atacasen sin que tú les hubieses hecho nada… y el dolor constante, el desprecio de tus dueños y el miedo a cada hora del día.

El mal existe, el mal existe… y en España hay mucho aún: demasiado.

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8 comentarios


  1. Gustavo

    Yo voy a agarrar a la dueña y la voy a poner de Sparring a ver si le gusta….

  2. Pep

    Parece ser que no todos los hechos que escribis son reales.
    Conozco muy bien a APAD, y su trabajo es encomiable, pero es posible que este articulo sea erroneo. Soy voluntario de dicha asociación.
    El perro estaba enfermo y el mal estado parece ser debido a su enfermedad, esto es comprobable a través de informes del veterinario del pobre animal, también parece ser que dicho perro tenia por costumbre escaparse a pelearse con el Pastor Alemán Vecino. (No tengo nada que ver con el/la dueña pero conozco el caso, por los dos bandos).
    Se lanzan acusaciones muy graves en este artículo que no se han contrastado
    Cuando un peridiosta habla de hechos, debe contrastar toda la información.
    No se debe ser tan amarillista.
    Saludos desde Denia.

    • Cristina Falkenberg

      Gracias por su información, Pep, pero el artículo se ha escrito después de tener completa la documental que abarca el informe de la perrera de Jávea de 26 de julio de 2012, los informes veterinarios y análisis de 24 y 26 de mayo de 2013, hechos en Denia, dos denuncias ante la Policía Nacional; además de abundantes fotografías del perro y sus lesiones que usted mismo quizá haya podido ver directamente si es voluntario de la APAD.

      Cuando un animal lleva año con una infestación generalizada por pulgas y garrapatas, y todos los informes coinciden, es obvio que no se halla muy bien cuidado. Las lesiones que presentaba por golpes no parece que se las hubiese realizado otro perro; como tampoco la extrema desnutrición y deshidratación.

      Como podrán atestiguar sus compañeros de APAD, la esposa del propietario y él mismo cruzaron palabras con sus compañeros voluntarios de APAD: así figura en las declaraciones a la Policía Nacional, tras apercibirse al declarante de las consecuencias de prestar testimonio con temerario desprecio por la verdad, resultado de lo cual se querría pensar que se está diciendo la verdad pues fueron varios quienes cruzaron estas palabras. Y es un hecho que el perro lleva días en el congelador, que al dueño se le notificó fehacientemente la muerte del animal y que el desinterés ha sido absoluto.

      Será todo ello muy desagradable pero le voy a rogar encarecidamente que retire su frase “No se debe ser tan amarillista” así como su afirmación de que “Se lanzan acusaciones muy graves en este artículo que no se han contrastado“.

      En cuanto a lo que dice usted de que “Cuando un peridiosta habla de hechos, debe contrastar toda la información” lleva usted mucha razón. Es por ello por lo que se ha hecho un examen completo y minucioso de toda la documental aportada, incluido como se dice el informe de la perrera de Jávea, fechado diez meses antes así como el de dos facultativos.

      Le recuerdo que las dos condiciones para poder publicar son la veracidad y el indudable interés informativo y no hay nada en esta publicación que no revista ambas notas: veracidad, amplio contraste con lo expuesto por diversas personas; e interés informativo, y más en luchar contra esto que es cuando menos terrible.

      Gracias

    • Paty

      Hola Pep, yo ví entrar a Ruggy a la prote y ví el poco tiempo que estuvo alli, el estado en el que estaba y como murió. Como voluntario de Apad creo que tienes muchos datos de la casa donde vivia el animal y creo que quieres defender lo indefendible, un perro no llega a ese estado de desnutrición, deshidratación y delgadez en cuestion de semanas, llega a ese estado en años!!! y como propietaria de dos perros con Leishmania te puedo asegurar que tratándolos y controlandolos mediante analíticas no llegan a ese estado.
      Otra cosa, una vez un etologo me dijo que un perro se escapa de su casa cuando tiene alguna caréncia, ya sea alimenticia, de cariño, etc… te puedo decir que yo me dejo las puertas de la entrada de mi casa abiertas y mis perros ni se asoman a la calle.
      Discrepo de tu opinión, es más,dudo que en algún momento llegaras a ver el estado de Ruggy porque si lo hubieras llegado a ver y siendo voluntario de la protectora que seas no quitarias la razón a éste artículo.
      Gracias a Dios existen testimonios incontables del estado del perro durante mas de un año, y no solo testimonios físicos, tambien organismos municipales que certifican el estado de dejadez de Ruggy durante muchos muchos meses.
      Osea que creo que poco ya se puede hacer.
      Al propietario lo conozco, ya que es un señor muy conocido en su localidad, y lo único que le deseo es que se le quiten las ganas de tener un animal más en su vida! porque como voluntario de muchisimas protectoras de la marina Alta y España, administradora de grupos de rescate animal he visto pocos animales en el estado en el que se encontraba Ruggy!

      Un cordial saludo.

      Pmg

  3. Maite Correro

    Como directiva de APAD y preguntado prácticamente a todo el personal de nuestra protectora, nadie parece reconocer a esta persona que dice llamarse PEP como voluntario actualmente de la misma, en el caso contrario, no tengo ningún inconveniente( aunque no estoy obligada a ello), en atenderle y mostrarle los certificados veterinarios que obran en nuestro poder, al mismo tiempo ver en directo a animales con la misma enfermedad que RUGGY y la diferencia que hay entre ellos, naturalmente en nuestra protectora están siendo tratados a diario.
    No se puede acusar a ninguna periodista de amarillismo ni de otra cosa, cuando esta es una persona seria y responsable, la cual jamás pública nada sin antes no estar absolutamente segura que lo que escribe esta suficientemente documentado y certificado, por lo tanto tenemos que interpretar que la persona acusadora en cuestión es la que no esta precisamente bien documentada y es más, no es neutral. Un cordial saludo

  4. Paty

    Hola Pep, yo ví entrar a Ruggy a la prote y ví el poco tiempo que estuvo alli, el estado en el que estaba y como murió. Como voluntario de Apad creo que tienes muchos datos de la casa donde vivia el animal y creo que quieres defender lo indefendible, un perro no llega a ese estado de desnutrición, deshidratación y delgadez en cuestion de semanas, llega a ese estado en años!!! y como propietaria de dos perros con Leishmania te puedo asegurar que tratándolos y controlandolos mediante analíticas no llegan a ese estado.
    Otra cosa, una vez un etologo me dijo que un perro se escapa de su casa cuando tiene alguna caréncia, ya sea alimenticia, de cariño, etc… te puedo decir que yo me dejo las puertas de la entrada de mi casa abiertas y mis perros ni se asoman a la calle.
    Discrepo de tu opinión, es más,dudo que en algún momento llegaras a ver el estado de Ruggy porque si lo hubieras llegado a ver y siendo voluntario de la protectora que seas no quitarias la razón a éste artículo.
    Gracias a Dios existen testimonios incontables del estado del perro durante mas de un año, y no solo testimonios físicos, tambien organismos municipales que certifican el estado de dejadez de Ruggy durante muchos muchos meses.
    Osea que creo que poco ya se puede hacer.
    Al propietario lo conozco, ya que es un señor muy conocido en su localidad, y lo único que le deseo es que se le quiten las ganas de tener un animal más en su vida! porque como voluntario de muchisimas protectoras de la marina Alta y España, administradora de grupos de rescate animal he visto pocos animales en el estado en el que se encontraba Ruggy!

    Un cordial saludo.

    Pmg

    • Cristina Falkenberg

      Gracias por su testimonio, Pmg, que resulta bien expresivo.

      Lo que no se alcanza muy bien a comprender es por qué se pueda tener un perro si realmente no se habría querido tener. Los animales con bien poco se conforman: ahora, esos mínimos son claro, indispensables. En este sentido los informes a los que se ha podido acceder desde luego confirman todo lo que relata usted, que ha sido espectador directo.

      Gracias de nuevo

  5. Maite Correro

    simplemente Pmg:
    en nombre primero de la VERDAD , luego en el de RUGGY y por último en el de APAD que hizo lo posible y lo imposible para salvarlo. MUCHAS GRACIAS