Desde lo rural y con lo rural

Carta abierta a un compañero secularizado, pero compañero (y II).

24.05.17 | 22:23. Archivado en Acerca del autor

En castellano y a continuación en galego

De Xosé Manuel Carballo
A Don José María Rodríguez Díaz, en paradero materialmente imprecisable.

Querido compañero y hermano por el bautismo, por el sacerdocio y porel cáncer, que a ti te llevó todo entero en unos pocos meses y a mí me llevó la voz va para cuatro años, creo que por fin me llegó la respuesta que quería dar a tu no poco angustioso pensar asociando irse de la casa del Padre y volver la vista atrás, con secularizarte y casar. No tiene por qué ser la única respuesta válida, pero a mí me pareció convincente y a ti parece que te sirvió. Te la pasé, porque para ti era, la última vez que nos vimos, aquel atardecer soleado de mediados de abril en la que me llevaron a visitarte Angelines y Fernando, matrimonio de gallegos residentes en Madrid que habían venido aquellos días dar una vuelta por la tierra de sus raíces, entrados en años como nosotros, con dolencias por el cuerpo como nosotros, pero con gran sensibilidad religiosa como tú y muy animosos cómo quisiera ser yo si no me faltase el aliento. Correspondiendo a la buena acogida que les dispensásteis Asunción y tú, se sintieron en vuestra casa como en la casa de unos amigos de toda la vida.

Sabiendo de la religiosidad de todos, llevé comunión para cinco. Fue una celebración muy íntima, pero también muy viva y sentida del sacramento del perdón que pudisteis recibir los cuatro y, como sacramento, entiendo que yo no pude recibirlo, conforme a la legislación vigente, porque yo estaba siendo el cauce visible, parte del signo sensible, por el que se percibía externamente que llegaba en aquellos momentos el perdón de la fuente divina. Pensé que podías volver a ser tú por un momento excepcional ese cauce para mí, querido José María, sacerdos in aeternum, y facilitarme también la llegada del perdón regalado, pero no era momento de forzar nada ni de ponerse con tansgresiones de leyes que son hoy y pueden no ser mañana, sino de buscar paz para ti y para todos.

También fue una celebración íntima de una Eucaristía sin consagración, entendida en el sentido etimológico griego como acción de gracias, o como muy bien dijo el que fue tu siempre amigo y compañero de Coro catedralicio y mi formador en el seminario, y amigo y referente, Fernando Porta, desde la madura lucidez de sus 89 años: “Una verdadera Eucaristía de dolor humilde y de amor”. Angelines, con sus … y pico, muy bien llevados por cierto, nos ayudó a rezar a todos en silencio rezando y cantando ella: “Madre, óyeme, mi plegaria eres un grito en la noche” Tú, con mucha dificultad y con la ayuda de las dos mujeres, y del otro hombre que no era yo sino Fernando, de setenta y … pico, más o menos como su mujer, te arrodillaste pra recibir a nuestro Señor, que se hizo tan pequeño que cupo para repartirse entre cinco en una cajita dorada.

A la hora de una relativamente improvisada oración para dar gracias, no fue nada difícil en aquella especie de cenáculo por un momento, en el que se convirtió la sala de estar de vuestra casa antes de tomar un café, darlas también por tener una mujer, Asunción, que nunca te impidió seguir queriendo lo que siempre quisiste y que en tu debilidad, te cuidaba con mimos de esposa y de madre al mismo tiempo, y por unas familias, tanto de tu parte como de la suya que no podían hacer más por ti de lo que habían hecho y seguían haciendo desde que se te descubrió tu última enfermedad.

Debía de ser esa, la acción de gracias por ella, la respuesta que aguardabas, porque se te iluminaron los ojos con una luz nueva antes de romper a llorar y darme tú mí mil gracias.

Te equivocabas, amigo, pero no te llevé la contraria allí delante de la gente, es a Dios a quién hay que dárselas siempre en primer lugar, y soy yo quién te las tenía que dar a ti: porque desde que nos reencontramos, va para unos cuatro años, después de un tiempo sin especial relación, a lo mejor porque también yo estaba mal influenciado por una mala aplicación de lo de mirar para atrás cuando se va arando, que me llevaba a no mirar tampoco para los hermanos que caminabais a mi lado, siempre me valoraste por encima de lo merecido, y, aún aplicando yo la rebaja correspondiente me ayudaste a sentirme útil e importante, porque te importaba a ti y porque me ibas haciendo caso y seguías hurgando en el ordenador, cuando, viendo con que madurez humana y cristiana aceptabas la muerte, te decía: “Muy bien; José María, pero no podemos morir antes tiempo. ¿No ves que si nos bajamos del tren en alguna estación anterior a la que nos corresponda nos vamos a aburrir mucho aguardando otro tren que a lo mejor no viene, y obligamos a la familia a hacernos velatorios en vida?”.

Tengo que ir parando porque me canso y tú has tener maravillas que disfrutar y muchos amigos con los que estar. Pero, por si no me acuerdo cuando nos volvamos a ver, quería decirte dos cositas: Una, que ahora que estoy de bodas de oro, me parece que bien me valío la pena ser cura, aunque no fuese más que por permitirme ayudarte algo, no a bien morir, sino a pasar a esa otra Ribera. Algo así como un Caronte, barquero sí, pero no infernal como el originario de la mitología griega o el reconvertido de Dante, sino barquero celestial, porque la barca que usamos es la de Pedro que nos la prestó, imperfecta y con señales de temprales, pero de Pedro,y de Francisco también. La otra cosa es que vi morir a muchos y de todos y todas aprendí; pero si pudiera escoger, escogería morir como tú, compañero y maestro.

A los que veas por ahí y te parezca que son mis amigos también, les das muchos recuerdos, especialmente a Don San Jaime. Él bien sabe por qué se los mando. Su libro, contando con Félix Villares y las colaboraciones tan preciosas que van llegado, va a quedar una chulada. Ya la portada, que tuviste la suerte de poder ver para irte más tranquilo, porque tuya fue la idea, del también compañero y hermano, Ramón Irago Silva, es la obra de un gran artista con la sensibilidad de los místicos. Pero del libro es mejor que de momento no le digas nada a él, porque, no sé cómo se llevan esas cosa de sufrimientos internos de los bienaventurados, pero Don Jaime es capaz de ponerse a sufrir e incluso de romper a llorar pensando, desde su profunda y sincera humildad, que tampoco del librito es merecedor.

Pues nada más y hasta cualquier día por ahí por la Vida. Me gustaría que no estuviésemos muy lejos, pero, aunque puedas, no muevas un dedo, que de tráfico de influenzas seguimos por aquí bien servidos, incluso con varios gregorianos al mismo tiempo por algunos, pensando que así no saltan impunemente las limitaciones de velocidad en el camino del Reino de los cielos y pueden adelantar por la derecha a los pobres de espíritu y del resto también, a los que lloran con quien llora, a los misericordiosos y misericordiados…

A ti el día del entierro, día de San Juan de Ávila, patrón del clero diocesano, como fuiste Salmista de la Catedral de Mondoñedo, te dedicamos los sesenta y pico sacerdotes que nos juntamos pra celebrarlo, juntamente con el nuevo Obispo, Don Luís Ángel, un salmo muy hermoso. ¿Ya te enterarías, no? ¿Te fijaste con que fuerza rezaba otro de tus grandes amigos ya citado, Fernando Porta? Pacio Lindín también seguro que rezó desde Nueva York, porque sigue muy al día desde por allá de lo que pasa por acá, y a Edelmiro Bascuas ya le tienes también por ahí.

Remato y no es sin tiempo. La Salvación hay que celebrarla, pero no es necesario comprarle como piensan algunos ricos en tiempo, cuartos o avemarías, ni argumentarla, como dicen algunos teólogos fríos, por serlo solo del cuello pra riba, y me parece a mí que la teología sin corazón, tendrá mucho de logía, o tratado, pero poco de teo, o Dios. No hay que comprarla ni argumentarla, porque la Salvación se nos da gratis, por gracia; pero si hubiese hecho falta argumentarla y se juntan Pacio Lindín y Bascuas esgrimiendo razones por las que tú eres digno de ella, “no hay dios” que los desmonte, y que Dios me perdone la expresión coloquial.

Ya llevo un bueno rato despidiéndome de alguna manera, pero no doy acertado con el final idóneo. Quizás pueda valer: “Hasta el atardecer o el amanecer en la oración, compañero, amigo, hermano!”.ti


Carta abierta a un compañero secularizado, pero compañero. (I)

20.05.17 | 16:31. Archivado en Acerca del autor

En castellano y a continuación en gallgo

De Xosé Manuel Carballo Ferreiro
A Don José María Rodríguez Díaz, en paradero materialmente imprecisable.

Querido José María, no es necesario que te pares ahora en estas cosas, pero te escribo más por mí que por ti, porque la memoria no me va a más, ¿sabes?. Ya lo leerás cuando estés acostumbrado a esa nueva vida y dispongas de tiempo. El 27 de abril, y te pongo la fecha porque yo todavía tengo que llevar la cuenta desde esta orilla, aunque bien sé que tú ya vives en otra dimensión en la que no acierto a pensar cómo se puede medir el tiempo, si lo hay; pero tampoco me voy a devanar los sesos en esas cosas, pues ya lo sabré cuando sea.

Te quería recordar que ese día, el 27, recibí tu último correo. Sólo dos líneas y media, más corto de lo habitual, pero se veía que lo habías escrito haciendo ya un gran esfuerzo. Decías: “Estoy mal, incluso perdí un oído... Bueno, paro porque estoy muy cansado. Un abrazo”. Si tuviese estas palabras tuyas escritas de tu puño y letra en papel, serían como una reliquia que besaría de vez en cuando. Como en el ordenador puede comerlas un virus o ser borradas sin querer, las imprimí en cursiva y así puedo besarlas, aunque no es lo mismo.

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20.05.17 | 16:08. Archivado en Acerca del autor


Días para todo. También sin tabaco

07.05.17 | 20:52. Archivado en Acerca del autor

Procuro aprecer los viernes, pero no me fue posible. Pido discupas.

En castellano y en galego

Los 365 o 366 días que puede tener cada año no son suficientes para las dedicatorias diarias, por eso sería recomendable tener por lo menos tres almanaques colgados juntos a ver si hay un hueco para tanta dedicatoria. Muchas tienen finalidades comerciales o consumistas, y da pena pensar que, por ejemplo: el día de la madre o del padre, pretendan que se mida el cariño, tomando como base el precio del regarlo que se les haga si viven. En esta dinámica y para estar al día no tardarán en instaurar el día del actual compañero de la madre, o de la compañera del padre, y después, el del compañero del padre y compañera de la madre, y así casi hasta el infinito. Para los que ya no tenemos los padres con nosotos, ni una pista de recordatorio.

No siempre es así. Casi todo lo que es algo relevante va teniendo su día y no deja de ser chocante que a la Paz sólo se le dedique uno, el 27 de septiembre, a mayores de que la Iglesia Católica le dedique también la jornada del 1 de enero.

Si no conté mal, al cáncer y sus distintas ramificaciones por el cuerpo humano se le dedican unos 11 días. Todo será poco si se cumplen los fatídicos pronósticos de que en un plazo corto lo padecerán uno de cada dos hombres y una y de cada tres mujeres. Ya hoy se habla de que es causa de la muerte de 6.000.000 de persona cada año.

La palabra cáncer aún sigue siendo tabú para muchos, a pesar de que ese bicho ya es nuestro compañero de camino inseparable. A mí ya me visitó también y llevó consigo la laringe con sus cuerdas bucales, dejándome a cambio una modificación radical en el organismo y en los hábitos de vida; pero, de momento, puedo decir que “tuve” cáncer. Mañana no sé si reaparecerá el mismo de segunda mano, o aparecerá otro nuevo a estrenar. Pero por pronunciar su nombre no vendrá ni dejará de venir, a no ser que demos por buena la tesis del gran Don Álvaro Cunqueiro de que “al pronunciar el nombre de una cosa ejercemos cierto poder de atracción sobre ella y por eso muchos granjeros gallegos no invocan el nombre del zorro, sino que le llaman: o golpe, o otro, o alfonso, como se llamaron también muchos reyes de Castilla”.

Bien, pues un día que, sin ser directamente contra el cáncer, lo es también, según dicen, contra unas de sus causas principales, tendrá lugar el próximo 31 de mayo. Día Mundial Contra el Tabaco, así decretado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el fin de poner de relieve los riesgos asociados con el tabaquismo y de abogar por políticas eficaces para reducir su consumo. La campaña para este año, 2017, se presenta con el lema: “El tabaco, una amenaza para el desarrollo”.

Después de leer lo que se dice “oficialmente” en relación con el tema y que cualquiera puede consultar en internet, volvió a venirme a la mente aquel principio por el que me regí durante muchos años y que era: “Prefiero equivocarme alguna vez por confiar, que acertar siempre por desconfiar”. Me parecía que vivir en permanente desconfianza tenía que ser uno vivir en angustia constante, mientras que equivocarse alguna vez era esporádico y transitorio. A los 41 años me rompió este principio un abogado del Estado, (del Estado contra mí), que además me amenazó con ejercer las acciones legales a que hubiera lugar en derecho… bla, bla, bla, por dar a entender en voz alta que me lo había roto, a causa de un accidente de circulación. Un tractorista me destrozó la pelvis, pero lo del letrado fue más doloroso en el alma.

Me vino a la mente aquel principio, pero fui incapaz de volver a él, de confiar, y, consecuentemente, me parece que detrás de este lema del día mundial sin tabaco de este año, como detrás de muchos otros lemas e instituciones también andan solapados intereses pecuniarios y no poca hipocresía.

Están muy documentados los ataques contra el tabaco y un poco más disimulados los que apuntan a los principales países productores: China, Brasil, India, Estados Unidos, Argentina, Indonesia, Turquía, México, y en décimo lugar Cuba, en contra de lo que muchos creen.

Ni una palabra referente a las familias que viven de la producción, recolección y elaboración del tabaco. Y sobre todo, absoluto silencio en lo referente a la ingente cantidad de productos cancerígenos y aditivos que las autoridades sanitarias nacionales e internacionales consienten que se mezclen con el tabaco elaborado para fumar, ni una palabra referente a las tenebrosas multinacionales tabaqueras que explotan a pobres trabajadores, envenenan la población y tienen gran influenza incluso en las campañas de elecciones de presidentes, caudillos, líderes y adalides que pregonan defensa y protección de todos los derechos en el mundo mundial y, por supuesto y por encima de todo, en los Estados Unidos de América del Norte.

Muy poco se dice de los impuestos directos e indirectos que sacan los Estados mediante la consentida violencia de la adicción, en algún caso superior a la heroína. Olvidando esos impuestos que pagamos al consumir veneno, sí, se habla de lo caro que resulta sostenernos después de consentir, mirando para otro lado, que fumemos podredumbre. Ni media palabra de un sitio que yo sé que incentiva a médicos de la Inseguridad Social si recetan poco y, pudiendo ser nada, y por el contrario, amonesta, reprende y castiga a los que recetan por encima del tope aconsejable y así se da el caso de un otorrino, sin un pelo de rubio, que se negó a cambiarme la prótesis fonatoria, a pesar de que no era de la medida adecuada, estaba rota y filtra líquidos para el pulmón con el correspondiente riesgo de neumonía y de la salud en general. O dicho de otro modo: Me estaba matando y se enfadó mucho porque no le daba las gracias, y se fue vociferando que parecía mentira con lo muchísimo que llevaba hecho por mí, a consultas de otros médicos, en un tono de voz que permitía ser escuchado por cuantos aguardaban en la amplia sala de espera. Curiosa manera de guardar el secreto profesional y de cumplir el Código Deontológico médico dimanante del Juramento Hipocrático. No es anécdota ni desahogo. Es una prueba más de que también en eso y para algún facultativo, no para todos, manda lo pecuniario sobre lo salutífero.

Ya puestos, me parece que cabe una preguntita: ¿Por qué en varias provincias, Lugo entre ellas, no tenemos los operados de laringe derecho a logopeda? ¿Por qué, como por ejemplo en la Coruña, tiene logopeda la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), y, lógicamente, lo primero que te insinúan es que debes hacerte socio con la correspondiente cuota?

Los viajes no se hacen gratis y sobre todo al principio en que tienen que ir por lo menos dos personas. Ya sé, o eso me dijeron, y si estoy equivocado que me desmientan, que la AECC percibe del Estado sólo el equivalente al 5 por cien de su presupuesto de funcionamiento. Barato paga los silencios el Estado para que las asociaciones no exijan, reclamen derechos y no defiendan contra injusticias.

Parece que es normal que haya rehabilitación gratuita para recuperar la funcionalidad de un brazo o de una pierna, pero para volver a hablar no, porque hablar mucho siempre fue peligroso, por eso, estoy dispuesto a pedir perdón, hacer penitencia y enmendarme si la palabra hipocresía que utilicé más arriba resulta desmesurada.

En galego
Días pra todo. Tamén sen tabaco.
Os 365 ou 366 días que pode ter cada ano non chegan prás dedicatorias deses días, por iso sería aconsellable ter polo menos tres almanaques colgados xuntos a ver se van cabendo as dedicatorias. Moitas desas dedicatorias teñen finalidades comerciais ou consumistas, e dá pena pensar que, por exemplo: o día da nai ou do pai, pretendan que se mida o cariño, en función do custo do regalo que se lles faga se viven. Nesta dinámica e pra estar ó día non tardarán en instaurar o día do actual compañeiro da nai, ou da compañeira do pai, e despois, o do compañeiro do pai e compañeira da nai, e así ata o infinito. Prós que xa non temos os pais con nós, nin unha pista de recordatorio.

Non sempre é así. Case todo o que é algo relevante vai tendo o seu día e non deixa de ser chocante que á Paz só se lle dedique un, o 27 de setembro, a maiores de que a Igrexa Católica lle dedique tamén a xornada do 1 de xaneiro.
Se non contei mal, ó cancro e as súas distintas ramificacións polo corpo humano dedícanselle uns 11 días. Todo será pouco se se cumpren os fatídicos prognósticos de que nun prazo curto padecerano un de cada dous homes e unha e de cada tres mulleres. Xa hoxe fálase de que é causa da morte de 6.000.000 de persoa cada ano.

A palabra cancro aínda segue sendo tabú pra moitos, e iso que ese bicho xa é noso compañeiro de camiño inseparable. A min xa me visitou tamén e levou consigo a larinxe coas súas cordas bucais, e deixoume a cambio unha modificación radical no organismo e nos hábitos de vida; pero, de momento, podo dicir que “tiven” cancro. Mañá non sei se reaparecerá o mesmo de segunda man, ou aparecerá outro novo a estrear. Pero por pronunciar o seu nome non virá nin deixará de vir, a non ser que deamos por boa a tese do gran Don Álvaro Cunqueiro de que “ó pronunciar o nome dunha cousa exercemos certo poder de atracción sobre ela e por iso, moitos granxeiros galegos non din raposo, senón que lle chaman: o golpe, o outro, ou alfonso, como se chamaron tamén moitos reis de Castela”.

Ben, pois un día que, sen ser directamente contra o cancro, éo tamén, segundo din, contra unhas das súas causas principais, terá lugar o próximo 31 de maio. Día Mundial Contra o Tabaco, así decretado pola Organización Mundial da Saúde (OMS), coa fin de poñer de releve os riscos asociados co tabaquismo e de avogar por políticas eficaces pra reducir o seu consumo. A campaña pra este ano, 2017, preséntase co lema: “O tabaco, unha ameaza pró desenvolvemento (desarrollo)”.

Despois de ler o que se di “oficialmente” en relación co tema e que calquera pode consultar en internet, volveu a virme á mente aquel principio polo que me rexín durante moitos anos e que era: “Prefiro equivocarme algunha vez por confiar, ca atinar sempre por desconfiar”. Parecíame que vivir en permanente desconfianza tiña que ser un vivir en angustia constante, mentres que equivocarse algunha vez era esporádico e transitorio. Ós 41 anos esnaquizoume este principio un avogado do Estado, (do Estado contra min), que ademais ameazoume con exercer as accións legais a que houbese lugar en dereito…, bla, bla, bla, por dar a entender en voz alta que mo esnaquizara, por mor dun accidente de circulación. Un tractorista esnaquizoume a pelve, pero o do letrado foi máis doloroso na alma.

Veume á mente aquel principio, pero fun incapaz de volver a el, de confiar, e, consecuentemente, paréceme que detrás deste lema do día mundial sen tabaco deste ano, coma detrás de moitos outros lemas e institución tamén andan solapados intereses pecuniarios w non pouca hipocrisía.

Están moi documentados os ataques contra o tabaco e un pouco máis disimulados os que apuntan ós principais países produtores: China, Brasil, India, Estados Unidos, Argentina, Indonesia, Turquía, México, e en décimo lugar Cuba, en contra do que moitos cren.

Nin unha palabra referente ás familias que viven da produción, recolección e elaboración do tabaco. E sobre todo, absoluto silencio no referente á inxente cantidade de produtos canceríxenos e aditivos que as autoridades sanitarias nacionais e internacionais consenten que se mesturen co tabaco elaborado pra fumar, nin unha palabra referente ás tenebrosas multinacionais tabaqueiras que explotan a pobres traballadores, envelenan a poboación e teñen gran influenza mesmo nas campañas de eleccións de presidentes, caudillos, líderes e adalides que pregoan defensa e protección de tódolos dereitos no mundo mundial e, por suposto e por riba de todo, nos Estados Unidos de América do Norte.

Moi pouco se di dos impostos directos e indirectos que sacan os Estados mediante a consentida violencia da adicción, nalgún caso superior á heroína. Esquecendo eses impostos que pagamos ó consumir veleno, si, se fala do caro que resulta sosternos despois de consentir, mirando pra outro lado, que nos apodrenten. Nin media palabra dun sitio que eu sei que incentiva a médicos da Inseguridade Social se receitar pouco e, podendo ser nada, e pola contra, amoesta, reprende e castiga ós que receitan por riba dun tope e así dáse o caso dun otorrino, sen un pelo de rubio, que se negou a cambiarme a prótese fonatoria, a pesar de que non era a da medida adecuada, estaba rota e filtra líquidos pró pulmón co correspondente risco de pneumonía e da saúde en xeral. Ou dito doutro xeito: Estábame matando e cabreouse moito porque non lle daba as grazas, e foise vociferando que parecía mentira co moitísimo que levaba feito por min, a consultas de outros médicos, nun son de voz que permitía ser escoitado por cantos agardaban na ampla sala de espera. Curioso xeito de gardar o secreto profesional e de cumprir o Código Deontolóxico médico dimanante do Xuramento Hipocrático. Non é anécdota nin desafogo. É unha proba máis de que tamén niso e pra algún facultativo, non pra todos, manda o pecuniario sobre o salutífero.

Xa postos, paréceme que cabe unha preguntiña: Por que en varias provincias, Lugo entre elas, non temos os operados de larinxe dereito a logopeda? Por que, por exemplo na Coruña ten logopeda a Asociación Española contra o Cancro (AECC), e loxicamente o primeiro que che insinúan é que debes facerte socio coa correspondente cota?

As viaxes non se fan gratis e sobre todo ó principio en que teñen que ir polo menos dúas persoas. Xa sei, ou iso me dixeron, e se estou equivocado que me desmintan, que a AECC percibe do Estado só o equivalente ó 5 por cen do seu presuposto de funcionamento. Barato paga os silencios o Estado pra que as asociacións non esixan, reclamen dereitos ou defendan contra inxustizas.

Parece que é normal que haxa rehabilitación gratuíta pra recuperar a funcionalidade dun brazo ou dunha perna, pero pra volver a falar non, porque falar moito sempre foi perigoso, por iso estou disposto a pedir perdón, facer penitencia e emendarme se a palabra hipocrisía que utilicei máis arriba resulta desmesurada.


¿Se equivocaría nuestro Señor?

29.04.17 | 01:12. Archivado en Acerca del autor

En castellano y a continuación en galego

Seré más breve de lo habitual, porque lo que voy a tratar está al alcance de todos por ser de gran actualidad en España y algo sonará también en el extranjero.

El domingo pasado, segundo de la Pascua, se leyó, como cada año, en el Evangelio de Juan un texto en el que parece ser protagonista el apóstol Tomás. Sólo parece, porque el verdadero protagonista es Jesucristo Resucitado, pero nos vamos a dejar llevar por lo de parece.

Algunos entendidos en estas cuestiones diferencian y, a mi corto entender, con razón, entre Jesús de Nazaret, el artesano de Galilea que se echó a predicador ambulante y fue crucificado en Judea, y el Cristo, que vine a significar, el Señor. Y sólo es Señor de la vida y de la muerte el Resucitado. La fusión de los dos nombres en Jesucristo quiere expresar la unión en la misma persona del hombre Jesús con el Señor -Kyrios en griego- término con el que en el campo religioso designamos a Dios.

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¿Se equivocaría nuestro Señor?

29.04.17 | 01:12. Archivado en Acerca del autor

En castellano y a continuación en galego

Seré más breve de lo habitual, porque lo que voy a tratar está al alcance de todos por ser de gran actualidad en España y algo sonará también en el extranjero.

El domingo pasado, segundo de la Pascua, se leyó, como cada año, en el Evangelio de Juan un texto en el que parece ser protagonista el apóstol Tomás. Sólo parece, porque el verdadero protagonista es Jesucristo Resucitado, pero nos vamos a dejar llevar por lo de parece.

Algunos entendidos en estas cuestiones diferencian y, a mi corto entender, con razón, entre Jesús de Nazaret, el artesano de Galilea que se echó a predicador ambulante y fue crucificado en Judea, y el Cristo, que vine a significar, el Señor. Y sólo es Señor de la vida y de la muerte el Resucitado. La fusión de los dos nombres en Jesucristo quiere expresar la unión en la misma persona del hombre Jesús con el Señor -Kyrios en griego- término con el que en el campo religioso designamos a Dios.

Refrescando un poquito la memoria y al mismo tiempo llenando un poco más de espacio, Tomás fue el apóstol que no les creyó a los compañeros que habían visto al Señor resucitado y pidió una prueba de mucha envergadura, pero muy materialista: Además de ver, meter dedos y mano en las heridas.

Se dice que Tomás es el prototipo del hombre moderno que quiere experimentarlo todo para que no le den gato por liebre. Será cierto, pero el hombre y la mujer modernos también confunden pescado debidamente adobado y condimentado con carne sin hueso, sobre todo si se lo venden en un enfervorizado mitin de sus correligionarios. El Señor en aquella ocasión se prestó al experimento, pero advirtió al desconfiado Tomás diciéndole: “Creíste porque viste. Dichosos los que creen sin haber visto”

Pobre del que no crea nada de lo que no haya visto o experimentado, porque nunca tendrá la certeza de si su madre lo es verdaderamente, sobre todo si no le valen razones inmateriales o no físicas. Ni se subirá a un avión antes de comprobar si el piloto aterrizará sin mala novedad en ese viaje que proyecta hacer, ni comprará entradas para una corrida de toros, (y que no se me sobresalten los antiaurinos, que sólo es un ejemplo), sin saber cuántas orejas y rabos se cortarán esa tarde en esa plaza.

Con todo aunque puede escandalizar y sonar a irreverencia, o casi blasfemia, sobre todo venido de un cura, creo que nuestro Señor, -porque ya era el Jesús resucitado-, se equivocó algo en esa sentencia en la que nos anima a creer sin ver.

Y si no, a ver cómo me explican lo que viene a continuación tomado de una publicación muy seria: “Los casos judiciales relacionados con corrupción política en España, en 2015, suponen unas 1.700 causas y más de 500 imputados o investigados, pertenecientes a cerca de un ciento de partidos, de derecha, de izquierda, de centro y de la periferia y a federaciones u organizaciones de carácter político. De esos 500 sólo entraron 20 en prisión. En 2013, según el Consejo General del Poder Judicial, en España se investigaban 1.661 casos de corrupción”.

Que sólo 20 investigados, imputados, encausados y condenados fueran a prisión, demuestra sólo eso. No demuestra nada más que eso, porque muchos casos, la mayoría, aún están pendientes de resolución judicial y como la justicia, ademáis de lenta, por cojear, que en terminología técnica se dice claudicar, también es ciega, puede tropezar por el camino, y como tampoco oye siempre bien, puede confundirse y tomar la voz del fiscal por la del defensor, como pasó con Doña Urdangarina.

¿Para qué buscar más pruebas de que no siempre se pode creer sin ver? Bien claro lo dejó Doña Esperanza Aguirre, Grande de España y, al cambio, Más Pequeña de Alemania, y eso que, por ser mujer, es intuitiva y además, inteligente, experimentada y escarmentada.

Como no me resulta fácil creer que se equivoca nuestro Señor, y por otro lado, podrían llamarme a capítulo por decirlo, pienso que el problema viene de un recorte de tres palabritas en la traducción del Evangelio de Juan. Quizás el original dijera: “Dichosos los que creen sin necesidad de ver, excepto en política”.

No quiero que tampoco a esos servidores públicos, a los que parece perseguir la mala suerte, les falte mi oración, por decisión libre y personal, ni, por imperativo legal, mi ayuda económica tanto para desarrollarse en libertad como para disfrutar de un trato especial en prisión,

Esta es mi oración: “Que sean perdonados después de restituir, como Dios manda y la Iglesia nos enseña. Amén”. Y, como no me gusta confundir al personal, aclaro que esta oración no lleva aparejada la liberación del reato de culpa o “fomes pecati” ni indulgencias atenuantes de, malversación, blanqueo, tráfico de influencias, recalificación de terrenos, negocios con viviendas de protección oficial, etc., etc., etc.

En galego

Equivocaríase noso señor?

Serei máis breve do habitual, porque o que vou tratar está ó alcance de todos por ser moito de actualidade en españa e no é descoñencido fóra dela

O domingo pasado, segundo da Pascua, lese cada ano no Evanxeo de Xoán algo do que parece ser protagonista o apóstolo Tomás, ou Tomé. Só parece, porque o verdadeiro protagonista é Xesucristo Resucitado, pero imos deixarnos levar polo que parece.

Algúns entendidos nestas cuestións diferencian e, ó meu curto entender, con razón, entre Xesús de Nazaré, o artesán de Galilea que se botou a predicador ambulante e foi crucificado en Xudea, e o Cristo, que ven a significar, o Señor. E só é Señor da vida e da morte o Resucitado. A fusión dos dous nomes en Xesuscristo quere expresar a unión do home Xesús co Señor -Kyrios en grego- co que no eido relixioso designamos a Deus.

Refrescando un chisquiño a memoria e ó mesmo tempo enchendo algo de espazo, Tomé foi o apóstolo que non lles creu ós compañeiros que viran ó Señor resucitado e pediu unha proba de moita envergadura: Ademais de ver, meter dedos e man nas feridas.

Dise que é o prototipo do home moderno que quere experimentalo todo pra que non lle dean gato por lebre. Será certo, pero o home e muller modernos tamén confunden peixe debidamente adobiado e condimentado con carne sen óso, sobre todo se lle lo venden nun mitin dos seus correlixionarios. O Señor naquela ocasión prestouse ó experimento, pero advertiu ó desconfiado Tomé dicíndolle: “Criches porque viches. Ditosos os que cren sen necesidade de ver”.

Pobre do que non crea nada do que non teña visto ou experimentado, porque nunca terá a certeza de se súa nai o é verdadeiramente. Nin se subirá a un avión antes de comprobar se o piloto aterrou sen mala novidade nesa viaxe que proxecta facer, nin mercará entradas pra unha corrida de touros, (e que non se me salfurien os antitourinos, que só é un exemplo), sen saber cantas orellas e rabos se cortarán.

Con todo, aínda que pode escandalizar e soar a irreverencia, ou case blasfemia sobre todo vindo dun cura, creo que noso Señor, -porque xa estaba resucitado-, equivocouse algo nesa sentenza na que nos anima a crer sen ver.

E se non, a ver como me explican o que vén a continuación tomado dunha publicación moi seria: “Os casos xudiciais relacionados con corrupción política en España, en 2015, supoñen unhas 1.700 causas e máis de 500 imputados ou investigados, pertencentes a beiras dun cento de partidos, de dereita, de esquerda, de centro e da periferia e a federacións ou organizacións de carácter político. Deses 500 só entraron 20 en prisión. En 2013, segundo o Consello Xeral do Poder Xudicial, en España investigábanse 1.661 casos de corrupción”.

Que só 20 investigados, imputados, encausados e condenados fosen a prisión, demostra unicamente iso. Non demostra nada máis ca iso, porque moitos casos, a maioría, aínda están pendentes de resolución xudicial e como a xustiza, ademáis de lenta, por coxear, que en terminoloxía técnica dise claudicar, tamén é cega, pode tropezar polo camiño, e como tampouco non sempre oe ben, pode confundirse e tomar a voz do fiscal pola do defensor, como pasou con Dona Urdangarina.

Pra que buscar máis probas de que non sempre se pode crer sen ver? Ben claro o deixou Dona Esperanza Aguirre
, Grande de España e, ó cambio, Máis Pequena de Alemania, e iso que, por ser muller, é intuitiva e pra máis, intelixente, experimentada e escarmentada.

Como non me resulta fácil crer que se equivocase noso Señor Xesucrito, e ademais poderían chamarme a capítulo por dicilo, penso que o problema ven dun recorte de tres palabriña na tradución do Evanxeo de Xoán. Quizais o orixinal dixese: “Ditosos os que cren sen necesidade de ver, excepto en política”.

Non quero que tampouco a eses servidores públicos, ós que parece perseguir a mala fada, lles falte, a miña oración, por decisión libre e persoal, nin, por imperativo legal, a miña axuda económica tanto pra desenvolverse en liberdade como pra gozar dun trato especial en prisión.

Esta é a miña oración: “Que sexan perdoados despois de restituíren, como Dios manda e a Igrexa nos ensina. Amén”. E, como non me gusta confundir ó persoal, aclaro que esta oración non leva emparellada a liberación do reato de culpa ou “fomes pecati”, nin indulxencias atenuantes de, malversación, branqueo, tráfico de influenzas, recualificación de terreos, negocios con vivendas de protección oficial, etc., etc., etc.


El Drama de Jesús

21.04.17 | 19:23. Archivado en Acerca del autor

En castellano y a continuación en gallego

Tuve mi primer libro propio no escolar cuando contaba unos nueve años. Se titulaba “Él drama de Jesús” y había sido un regalo de mi maestra Doña Argentina que me lo había regalado con la dedicatoria de “…en prueba de su aplicación y buen comportamiento”. La dedicatoria era una buena prueba que la maestra era amiga de la familia.

Fui leyendo poco a poco como pude y pienso que me marcó su lectura para bien y en buena parte condicionó mi vida. En los primeros años de seminarista se lo presté a un compañero que lo llevó en las vacaciones y no volvieron al curso siguiente ni él ni el libro. Lo siento más ahora que entonces. Poco recuerdo en detalle de su contenido, pero dejó en mí un poso de grato recuerdo.

Estaba escrito en forma de drama todo él. Pero creo que lo verdaderamente dramático en la vida de Jesús se centra fundamentalmente en los últimos días de su vida. En aquellos día que coincidieron con la Pascua judía y coinciden ahora con nuestra Semana Santa. Este drama de la pasión y muerte de Jesús fue y es tratado como tal por múltiples obras literarias de los más variados estilos y por obras cinematográficas. En Pintura y escultura fue inspiración de infinidad de obras maestras. Desconocer esta ingente aportación a la cultura significa vivir con un notable tanto por ciento de analfabetismo funcional, por lo menos en occidente.

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Zacarías, discípulo de Jesús que se alejó y retornó (y II)

14.04.17 | 21:30. Archivado en Acerca del autor

Zacarías, discípulo de Jesús que se alejó y retornó (y II)

(Sigue narrando su experiencia de Jesús Zacarías)
En castellano ahora, y a continuación en galego

"Instigado y coaccionado por las autoridades judías, que podían declarar reos de muerte según sus leyes, pero no ejecutar la sentencia, el gobernador de Judea y procurador del Imperio Romano, Poncio Pilatos, lo condenó a muerte, conforme a las leyes romanas.

Pero, como siempre, manipulando al pueblo y vendiéndole el favor de que le hacía un servicio; pero lavándose las manos al mismo tiempo delante de la gente y preguntándose a sí mismo, sin obtener respuesta, que cosa será la verdad. Tan inseguro era y tan lleno de sí estaba, que no le quedó sitio para enterarse de que él mismo estaba siendo manipulado y de que cuando no se sabe que es la verdad duradera, se van inventando verdades que enseguida se marchitan.

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Zacarías, discípulo de Jesús que se alejó y retornó (I)

07.04.17 | 17:23. Archivado en Esperanza

Versión en castellano y a continuación en gallego

Para mi anterior colaboración conté con la ayuda de un artesano contemporáneo de Jesús, gracias a un túnel del tiempo antiquísimo que nos permitió ponernos en contacto. Hoy es otro personaje de tiempos lejanos, un discípulo decepcionado de Jesús, el que nos acompaña y relata su experiencia aportando un elenco de menajes e los que nos hace partícipes de su experiencia. Tratándose de interpretaciones subjetivas de hechos que nos narran los cuatro evangelios, pueden ser discutibles algunas de esas interpretaciones.

Transcribo lo que me contó; pero lo voy a hacer en dos capítulos para no alargare demasiado en uno solo. Esto es:

Mi nombre es Zacarías y seguí la Jesús de cerca durante algo más de dos años desde que seleccionó a aquellos 72 hasta la multiplicación de los panes, o mejor dicho, hasta que, después de este milagro, quisimos proclamarlo rey y el no aceptó. No fui del grupo conocido cómo el de los 12, pero tenía mucha relación con ellos y trataba de escuchar a Jesús siempre que podía, aunque tuviese que hacer largas caminatas.
Su negativa a ser nuestro líder produjo mucha decepción y desencanto en los que aguardábamos un liberador político
que se pusiera al frente del pueblo dominado para sacudir el yugo de los romanos y hacer una limpieza en tanta corrupción política y religiosa como había en Palestina. Se dijo que, como había multiplicado los panes y los peces, queríamos un rey que nos mantuviese de balde. No va por ahí cosa. Lo que queríamos era que nos ayudase a sacudir el yugo de los tributos que teníamos que pagar a los romanos y de ahí para bajo a Herodes, rey de paja, y no a sé cuantas instituciones más que nos querían hacer creer que nos eran necesarias y lo que hacían era bebernos el sudor.

Necesitábamos un líder que empuñara con brío la espada en nombre de Elohim el Dios soberano, el Señor de los Ejércitos, y devolviera a nuestra nación el esplendor, ya no digamos de los tiempos de Salomón, pero por lo menos de cuando Jerusalén era capital del Reino de Xudá o del Sur. Pero él dejaba pasar el tiempo hablando de un Dios, Padre bueno y misericordioso, que acoge y hace fiesta por hijo que se fue y vuelve maltrecho, de que el Reinado de Dios es como el fermento en la masa y cosas así.

Nosotros alentábamos el odio contra los enemigos extranjeros que ocupaban nuestras tierras, las tierras prometidas por Dios a nuestro padre Abraham, y contra los de nuestra raza que no defendían la identidad e independencia de nuestro pueblo; y El respondía con parábolas de samaritanos que amaban al próximo y con utópicas afirmaciones de que el extranjero también es un hermano.

Nosotros luchábamos en la guerrilla, por no tener un ejército como y es debido, tratando de conseguir la liberación, de aplastar al enemigo y no dejarnos aplastar por él, y, en cambio, Jesús hablaba de que la liberación del hombre es mucho más profunda y duradera que la que depende de uno o de otro amo y señor de este mundo.

Aguardábamos un estratega que dirigiera la resistencia, y él propuso en el Sermón del Monte un programa basado en la pobreza de espíritu, en la aceptación de los sufrimientos, en llorar con quien llora, en la compasión, en la rectitud de corazón o de intenciones...

Pienso que Judas Iscariote hizo lo que hizo y llegó a entregarlo, porque veía que pasaba el tiempo, que sus seguidores iban a menos y que él no acababa de ser el líder que muchos aguardábamos que fuese. Esto es sólo un pensar mío; porque, en realidad, ¿quién conoce los pensamientos más íntimos que pueden anidar en cada cerebro? Judas era muy reservado, muy cerrado en sí mismo. ¡Cuanto sufriría antes y después de tomar las determinaciones de venderlo primero con un beso de amigo, y luego, de destruirse a sí mismo por fuera, ya que por dentro bien destruido estaba!

Por mi manera de hablar es fácil darse cuenta de que yo era un militante del grupo de los zelotes fundado por Judas el Galileo, casi contemporáneo de Jesús y del Iscariote, que también era zelote. Muchos amigos míos optaban por la resistencia violenta y pensaban como yo; pero en realidad nosotros no fuimos quien lo mató a pesar de la decepción causada porque no resultase ser un guerrillero como nosotros.

Su muerte fue el resultado de muchos factores y de una confabulación traidora de enemigos entre sí, pero unidos al considerarlo, cada uno por sus razones, como enemigo común: saduceos, fariseos, herodianos, romanos…

Ahora sé que él defendía los intereses de los más desprotegidos, de aquellos a los que poco les importa quien mande, porque en ellos mandan todos y lo que necesitan es quien sirva.
Defendiendo los intereses de los más débiles estaba yendo en contra de los intereses de los más fuertes y eso fue peligroso siempre, antes de él, con él y después de él. El poder por sí mismo tiende a apartar de su camino a los que dificultan el paso para conseguirlo o la estabilidad para conservarlo.

Las autoridades religiosas de los judíos, en su mayoría saduceos, lo condenaron, sin razón, por blasfemo contra Dios, del que decía ser Hijo, y contra el Templo que intentó purificar; además de haber dicho que había llegado la hora de glorificar a Dios en espíritu y en verdad, no entre columnas de mármoles con capiteles de oro y velos púrpura y escarlata de lino refinado de 10 centímetros de espesor, como el que ocultaba a Dios en el Templo y se rajó arriba abajo a la hora de la muerte de Jesús, porque ya no había lugar para seguir separando a Dios de los hombres y mujeres. Pero ante las autoridades romanas lo acusaron de revolucionario que animaba al pueblo a la sublevación contra el emperador de Roma, haciéndole ver a su representante en gobernador que si no actuaba contra él podía perder el cargo e incluso la vida.

Los fariseos, aunque no se llevaban bien con los saduceos, y entre los que Jesús tenía algún admirador, no salieron en su defensa, porque había arremetido contra su hipocresía y contra la interpretación deshumanizada de la Ley, que ellos hacían, como si Dios diese sus leyes para hacer al hombre esclavo de ellas y no las diese para servir al hombre y ayudarle a ser más libre”.

Dios mediante seguimos la próxima semana.

En galego

Prá miña anterior colaboración contei coa axuda dun artesán contemporáneo de Xesús, grazas a un túnel do tempo antiquísimo que nos permitiu poñernos en contacto, a imaxinación. Hoxe é outro personaxe tamén daqueles tempos, un discípulo decepcionado de Xesús, o que nos acompaña e relata a súa experiencia aportando un elenco de mensaxes nos que nos fai partícipes da súa experiencia. Tratándose de interpretacións subxectivas de feitos que nos narran os catro evanxeos, poden ser discutibles algunhas desa interpretacións.

Transcribo que me contou; pero fareino en dous capítulos pra no alargare demasiado nun só. Isto es:

“Eu seguín a Xesús de preto durante algo máis de dous anos desde que entrecolleu a aqueles 72 ata a multiplicación dos pans, ou mellor dito, ata que, despois deste milagre, quixemos proclamalo rei e el non aceptou. Non fun do grupo coñecido como o dos 12, pero tiña moita relación con eles e trataba de escoitar a Xesús sempre que podía, aínda que tivese que facer longas camiñadas.

A súa negativa a ser o noso líder produciu moita decepción e desencanto nos que agardabamos un liberador político que se puxese á fronte do pobo asoballado pra sacudir o xugo dos romanos e facer unha limpeza en tanta corrupción política e relixiosa como había en Palestina. Díxose que, como multiplicara os pan e os peixes, queríamos un rei que nos mantivese de balde. Non vai por aí cousa. Queríamos que nos axudase a sacudir o xugo dos tributos que tiñamos que pagar ós romanos e de aí pra baixo a Herodes, rei de palla, e non sei cantas institucións máis que nos querían facer crer que nos eran necesarias e no bebían a suor.

Necesitabamos un líder que empuñase con brío a espada en nome de Elohim o Deus soberano, o Señor dos Exércitos, e devolvese á nosa nación o esplendor, xa non digamos dos tempos de Salomón, pero polo menos de cando Xerusalén era capital do Reino de Xudá, ou do Sur. Pero el deixaba pasar o tempo falando dun Deus, Pai bo e misericordioso, que acolle e fai festa polo fillo que se foi e volve magoado¬, de que o Reinado de Deus é coma o fermento masa e cousas así.

Nós alentabamos a xenreira contra os inimigos estranxeiros que ocupaban as nosas terras, as terras prometidas por Deus ó noso pai Abraham, e contra os da nosa raza que non defendían a identidade e independencia do noso pobo; e el respondía con parábolas de samaritanos que amaban ó próximo e con utópicas afirmacións de que o estranxeiro tamén é un irmán.

Nós loitabamos na guerrilla, por non ter un exército como e debido tratando de acadar a liberación, de esmagar ó inimigo e non deixarnos esmagar máis por el, e, en troques, Xesús falaba de que a liberación do home é moito máis profunda e duradeira ca que depende dun ou doutro amo e señor deste mundo.

Agardabamos un estratega que dirixise a resistencia, e el propuxo no Sermón do Monte un programa baseado na pobreza de espírito, na aceptación dos sufrimentos, en chorar con quen chora, na misericordia, na rectitude de corazón ou de intencións...

Penso que Xudas Iscariote fixo o que fixo e chegou a entregalo, porque vía que pasaba o tempo, que os seus seguidores ían a menos e que el non acababa de ser o líder que moitos agardabamos que fose. Isto é só un pensar meu; porque, en realidade, quen sabe os pensamentos máis íntimos que poden facer niño nos miolos de cada quen? Xudas era moi reservado, moi pechado en si. Canto sufriría antes e despois de tomar as determinacións de vendelo primeiro cun bico de amigo, e logo, de destruírse a si mesmo por fóra, que por dentro xa ben destruído estaba!

Pola miña maneira de falar é doado darse conta de que eu era un militante do grupo dos celotes fundado por Xudas o Galileo, case contemporáneo de Xesús e do Iscariote, que tamén era celote. Moitos amigos meus estaban pola resistencia violenta e pensaban coma min; pero en realidade nós non fomos quen o matou a pesares da decepción causada porque non fose un guerrilleiro coma noutros.

A súa morte foi o resultado de moitos factores e dunha confabulación traizoeira de inimigos entre si, pero unidos en consideralo, cada un polas súas razóns, como inimigo común: saduceos, fariseos, herodianos, romanos…

Agora sei que el defendía os intereses dos máis desprotexidos, de aqueles ós que pouco lles importa quen mande, porque neles mandan todos e o que necesitan é quen sirva.

Defendendo os intereses dos máis febles estaba indo en contra dos intereses dos máis fortes e iso foi perigoso sempre, antes del, con el e despois del. O poder por si mesmo tende a apartar do seu camiño ós que atrancan o paso pra conseguilo ou a estabilidade pra conservalo.

As autoridades relixiosas dos xudeus, na súa maioría saduceos, condenárono, sen razón, por blasfemo contra Deus, do que dicía ser Fillo, e contra o Templo que intentou purificar; ademais de ter dito que chegara a hora de glorificar a Deus en espírito e en verdade, non entre columnas de mármores con capiteis de ouro e veos púrpura e escarlata de liño fino de 10 centímetros de espesor, coma o que ocultaba a Deus no Templo e que rachou de riba a baixo á hora da morte de Xesús, porque xa non había lugar pra seguir separando a Deus dos homes e mulleres. Pero ante as autoridades romanas acusárono de revolucionario que animaba ó pobo á sublevación contra o emperador de Roma, facéndolle ver ó seu representante, o gobernador Poncio Pilatos, que se non actuaba contra el podía perder o cargo e incluso a vida.

Os fariseos, aínda que non se levaban ben cos saduceos, e entre os que Xesús tiña algún admirador, non saíron na súa defensa, porque arremetera contra a súa hipocrisía e contra a interpretación deshumanizada da Lei, que eles facían, coma se Deus dese as súas leis pra facer ó home escravo delas e non as dese a elas pra servir ó home e axudarlle a ser máis libre”.

Deus mediante, seguimos a semana que vén.


Jonatán, un carpintero compañero de Jesús.

31.03.17 | 16:18. Archivado en Esperanza


Se aproxima la Semana Santa de los cristianos y quisiera decir algo sobre el protagonista,
nuestro principal referente de humanidad y centro de nuestra fe religiosa. Pero lo haré a mi modo y sin pedir el “nihil obstat” del censor competente, echando por delante esta introducción:

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La triste historia de un borriquito que quiso estudiar para caballo (II)

24.03.17 | 16:48. Archivado en Esperanza

Remigio comió poco al almorzar; porque notaba como si tuviera atragantado un ovillo de plomo en el pecho. Casi no habló durante la comida y mucho menos hizo ningún comentario con la familia sobre la conversación que había escuchado, porque no acababa de creer él mismo que hubiera escuchado hablar entre si a los dos burros. Cuando le preguntó su esposa si estaba mal o por qué comía tan poco, respondió secamente:

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La triste historia de un borriquito que quiso estudiar para caballo

17.03.17 | 16:42. Archivado en Esperanza


Esta historia se escribió hace muchos años, cuando todavía estaba vigente en España la Ley General de Educación del 1970,
conocida como Ley de Villar Palasí, por ser él su principal artífice. Por lo tanto es eso, historia, y ya se sabe que toda historia es pasada, si no, no sería historia. Después se sucedieron y se suceden las leyes o planes de educación a un ritmo vertiginoso hasta tal punto que surgieron de nuevo, fueron modificadas y derogadas LOECE, LODE, LOGSE, LOCE, LOE, y la LOMCE del PP en el 1913 que convirtió a un ministro, Wert, en embajador en París y cuatro años después de su promulgación, aun no se sabe que puede quedar o no quedar de ella.

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Jueves, 25 de mayo

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