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Diario Sport, donde dije digo...

08.07.08 | 15:34. Archivado en Fútbol

(PD).- Laporta dimite. Así lo asegura Lluís Mascaró en el diario Sport; era el mismo periodista precisamente quien esta mañana aseguraba por activa y por pasiva que el presidente del Barcelona no se movía de su sillón "por responsabilidad". Donde dije digo...

La noticia, vendida como exclusiva y a toda página, revela todos los detalles de la dimisión de Joan Laporta, prevista para el jueves. Según este diario, un grupo de directivos encabezados por Albert Vicens exigirá la salida de Laporta del club a riesgo de convocar elecciones anticipadas.

Ante esta perspectiva, Laporta no tendrá más remedio que abandonar el club para intentar la pacificación del entorno y para permitir que la junta pueda acabar su mandato que finaliza el 2010. El presidente del Barça se encuentra en estos momentos de viaje en Nyon y regresará esta tarde.

El objetivo es no provocar unas elecciones anticipadas que perjudicarían mucho al club en estos momentos y especialmente en lo que se refiere a la construcción del nuevo proyecto deportivo que encabeza Josep Guardiola.

Hasta aquí todo bien. La moción de Oriol Giralt ha debilitado mucho al presidente blaugrana que se ha encontrado con la oposición del 60% de los socios. Una oposición que no llega al 66% exigido para sacarle del puesto, pero ineludible. Por ello no resulta tan extraño.

Lo sorprendente es que el mismo Mascaró publicaba esta mañana que Laporta no dimitiría. El periodista asegura que "a pesar de que todas las fuerzas del entorno barcelonista se han aliado en su contra, el presidente seguirá gobernando el club hasta el 2010".

Su único objetivo ahora es agotar el mandato y culminar un proyecto deportivo, institucional y económico en el que todavía cree y que todavía le ilusiona. No se trata de un pulso por mantenerse en el poder a cualquier precio, ni de seguir mandando por intereses ocultos, sino de ejercer la responsabilidad. Al Barça no le conviene iniciar ahora un proceso electoral. No existe ningún candidato preparado para presentar un modelo de club capaz de funcionar en un plazo de sólo dos meses. Ni siquiera Sandro Rosell. De hecho, el ex vicepresidente volverá a sus cuarteles de invierno a la espera de tiempos mejores. Como deberían hacer todos los eternos aspirantes si quieren que haya estabilidad.

No se trata de abogar por el pensamiento único, ni de renunciar a la crítica, al debate o a la opinión. Al contrario. Se trata de intentar acabar con el acoso y derribo al que ha sido sometido Laporta en los dos últimos años, durante los cuales sólo se han magnificado los errores pero no se ha dado el más mínimo crédito a los éxitos, que también los ha habido. El propio Oriol Giralt, promotor de la moción de censura, reconocía ayer que “esta junta debe tener ahora el apoyo de todos los socios”. El, que ha sido el brazo ejecutor del proceso, pide, en un acto de barcelonismo que le honra, que dejen gobernar con tranquilidad a este presidente los dos años que le quedan. Aunque para llegar al final de su mandato, Laporta tendrá que cambiar muchas cosas. De entrada, deberá convencer a sus propios directivos de que es capaz de revertir la actual situación. Porque en la junta no hay unanimidad en torno a cómo deben interpretarse los resultados.

La reunión del jueves será la más difícil que ha vivido Laporta desde que dirige el club. Se discutirá a fondo sobre cuáles son las mejores alternativas para volver a acercarse a los descontentos y recuperar la credibilidad perdida. Incluso habrá amagos de dimisiones de algunos directivos que ya no se ven con fuerzas para seguir adelante. Pero lo más importante es entender el mensaje que han enviado los socios. Todos. Los que votaron y los que no lo hicieron.

1 comentario

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Comentarios
  • Comentario por daniel campos 09.07.08 | 15:35

    Joan Laporta no se irá del Barça

Viernes, 22 de agosto

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