(PD).-"Annus horribilis", dijo la reina de Inglaterra para definir aquel 1997 en el que, entre otros dramas, la institución que representa sufrió la trágica muerte de la princesa Diana y el incendio del Palacio de Windsor. La expresión ha hecho fortuna y se ha aplicado a numerosos episodios posteriores y a otros tantos protagonistas. Ahora le toca el turno a Ronaldinho Gaúcho.
La dolorosa derrota frente al Madrid del domingo acarreará repercusiones en el Barça. Se desconoce qué alcance tendrán las consecuencias de ese 0-1 con que se cerró el horrible 2007, pero la directiva azulgrana ha abierto un periodo de reflexión para analizar la decadente marcha del equipo y corregirla, tras comprobar que no se han detectado signos de mejoría desde que comenzó la temporada. En el epicentro de ese debate figura el nombre de Ronaldinho y su continuidad en el club. Parte de la junta directiva ya está convencida de que deben traspasarlo.
Quedan pocos días para que acabe 2007, el año horrible del crack brasileño en su etapa barcelonista. Tras dos temporadas en lo más alto, en las que cosechó no sólo dos títulos de Liga y uno de la Champions League, sino también los más grandes premios en el terreno individual (el Balón de Oro y el FIFA World Player, entre los más destacados), Ronaldinho comenzó a transitar el camino del descenso de manera prematura durante la campaña 2006-07.
A siete puntos del liderato, con toda la segunda vuelta por jugarse y un complicado calendario como visitante, Rijkaard deberá replantearse el modelo de juego.
El holandés y su equipo vivieron estos primeros meses del año en una burbuja creada artificialmente por el acierto individual de sus estrellas. En Barcelona no existe fútbol colectivo, pero curiosamente el Madrid, un equipo con tantos cracks y con el mismo déficit de fútbol colectivo que el barcelonista, le quitó la máscara al equipo de Frank Rijkaard.
Llegan días de decisiones complicadas para el entrenador barcelonista. Debe reflexionar sobre el papel de futuro de Ronaldinho en el equipo y si su equipo, para crecer como tal, necesita que el brasileño participe menos.
Pero la venta de Ronaldinho, mediada la temporada, es inviable sin que se cumplan ciertas condiciones. Por un lado, que aparezca una oferta en el mercado de invierno, cuando hace meses que el Barça no ha recibido ninguna. Por otro, el equipo se enfrenta a un enero delicado y con la delantera diezmada. Henry está curado de la espalda, pero falta comprobar cuál será su respuesta a la carga de partidos, ya que Samuel Etoo se irá a la Copa de África y Lionel Messi está lesionado. Giovani y Bojan aparecen como alternativas válidas, pero no se les quiere otorgar tanta responsabilidad a los 18 años.
Viernes, 25 de julio
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