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Eufemiano Fuentes: «Tal vez me maten o me den el premio Nobel»

26.12.07 | 13:58. Archivado en Ciclismo

(PD/EFE).- El médico español Eufemiano Fuentes, figura central en uno de los más grandes escándalos de dopaje de los últimos años, la Operación Puerto, considera posible que algún día su trabajo sea rehabilitado y hasta piensa en el premio Nobel, aunque tampoco descarta la posibilidad de que alguien lo mate.

"Tal vez me den en 20 años el Premio Nobel. O tal vez me hagan un monumento. O quizás me maten", dice Fuentes en declaraciones que publica mañana la revista alemana Stern.

Fuentes justifica su trabajo y dice que éste debe ser visto como una ayuda al deportista. "El cuerpo de un ciclista profesional no está hecho para tres semanas de esfuerzo continuo", declara Fuentes, que considera que lo fundamental es no permitir que las prácticas de dopaje sean llevadas a cabo por diletantes.

"El deporte de alto rendimiento es un circo en el que la salud del deportista es algo secundario", sostiene Fuentes. El médico investigado cree que no se deben medir con el mismo rasero todas las prácticas de dopaje, porque "el suministro de una sustancia por parte de un experto es algo distinto".

Por otra parte, se quejó del trato que le dio la justicia española cuando fue detenido y dijo que ni siquiera se le permitió llamar a su mujer. Fuentes asegura que tuvo una época de depresiones fuertes que está superando y que su psicoterapeuta asegura que con el tiempo se olvidan las experiencias traumáticas. Eufemiano Fuentes señala a la revista que actualmente vive en Gran Canaria, donde trabaja desde hace algunos meses en un centro de salud y gana 2.500 euros al mes.

5 comentarios

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Comentarios
  • Comentario por Visentini 26.12.07 | 21:47

    Todos los lectores de este periodicuho digital son tan indocumentados como los que han escrito?

    Bien, sabed que también hay dopaje en los 100m lisos, por lo que el dopaje no depende de distancias.


    Sabed que la época de oro de la EPO fue la dominada por Indurain y sabino Padilla. Acaso era Miguel el único en ir limpio y aún así arrrasaba?

    Sabed asimismo que los ciclistas pueden aguantar esas etapas de 220km, y también de más, y si no mirad las etapas d elos años 70 cuando el doping hematico no existía.

    Qué ocurre? Que en vez de subir los puertos a 30 los subirán a 18 por hora.

    Hala, iros a ver la premier y el furgol...

  • Comentario por sara 26.12.07 | 21:24

    Me acuerdo de Indurain, y era un gran campeón, y no necesitaba nada, así como a otros muchos.
    Si el deporte necesita de dopaje para aumentar el espectáculo, necesitamos bajar la exigencia, porque correr 150 km de montaña ya es espectáculo, no se necesitan 250.

  • Comentario por Dámaso 26.12.07 | 18:30

    El ciclismo profesional sobrepasa lo humanamente admisible y no es posible aguantar sin medios artificiales tantos días de esfuerzo.

    Cuando veo a un ciclista extenuado subir una cuesta, me recuerda a la esclavitud de hace muchos siglos e incluso a los condenados a galeras.

  • Comentario por diletante 26.12.07 | 15:42

    vivan todos los aficionados que están lejos del engreimiento de este autoproclamado futuro Nobel. Mira que decir que los dopajes no se dejen en manos de "diletantes"... claro, sería intrusismo en su ámbito clínico. Ahora me entero de que dopar a una persona es tarea de un médico, ¿dónde está el código deontológico? ¿Se supone que es bueno dopar a alguien?

  • Comentario por ciudadano 26.12.07 | 15:12

    Este es otro más para añadir a la lista de los grandes cínicos.

    No estoy seguro de si pretende dar lastima o se considera un héroe, pro lo cierto es que no le falta razón en algunas cosas.
    Altius, Citius, Fortius. Es el lema Olimpico, las preguntas son ¿Hasta donde?¿hasta cuando?¿a pesar de qué?
    En un mundo dominado por los shares televisivos, donde no importa cual es el precio de una victoria, de un record, donde, si una persona ha conseguido un triunfo mediante el dopaje es un gran negocio, ¿que se puede añadir?.
    Solo quedaría añadir que este señor es un gran cínico, un profeta o un imbécil, según se desarrollen las cosas en el mal llamado deporte.
    Lo cierto es que mientras, el así llamado deporte, sea un espectáculo de masas que mueve millones, el dopaje habrá que despenalizarlo, excepto que (¡vaya paradoja!) la publicación de los casos de dopaje sean más negocio que su legalización.
    El timepo lo dirá.

Jueves, 24 de julio

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