Que puede aportar esta disquisición que ahora plantea el ministro de fomento, yo más bien diría de la cataplasma, pues todo lo pretenden arreglar con parches.
Resulta que los ingresos creían que eran estructurales y ahora resulta que eran coyunturales. Pues vaya coyuntura, yo llevo toda mi vida y ya son 55 años de aparejador, viviendo de la coyuntura, resulta que mi carrera me costo cuatro años en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid y desde entonces 1955, nadie se dio cuenta de que aquí ya se vivía de esto mucho antes que del Turismo.
Resulto que como sabíamos hacer casas coyunturalmente, pues pudimos aprovechar la coyuntura turística, las que juntas nos ha mantenido estructuralmente, gracias a los desarrollos turísticos.
Resulta que lo que se caricaturiza como burbuja, era una industria pujante que ahora se esta cuestionando si es coyuntural con empresas constructoras y fabricantes de productos que se exportan al mundo, desde hace mas de setenta años en el mercado.
Estas empresas tratadas de coyunturales estan por el mundo, desde hace muchos años construyendo y dejando bien alto el nombre del pabellón español.
Ahora se analiza si los ingresos endémicamente coyunturales deberían de ser estructurales gracias al I+D+I. Se analiza el endeudamiento privado y asusta a los bancos, cuando ellos con sus tasadoras lo promovieron y si les hubieran dejado seguir, los recibos de los créditos, los terminarían de pagar los hijos de los nietos de los abuelos que contrajeron la deuda.
Los políticos siendo coyunturales, tienen sueldos estructurales, esto si que suena bien. Mira algo bien hecho sin burbuja, y eso que aquello de soufflé lo dijo un político que no quería ser español.
Yo recuerdo con nostalgia aquellas letras de cambio aceptadas que se firmaban como decían en la culebrilla y que tenían un valor fijo mensual, sin €uribores ni Ipeces, siempre tenia el mismo valor, a fin de mes siempre llegaba la misma cantidad y como la vida subía pues la letra siempre era mas asumible. Esa deuda la soportaba el promotor y estaba documentada notarialmente como una hipoteca.
Pero los bancos se quedaban generalmente fuera de ese negocio, tan solo cuando el promotor negociaba un paquete para descontar con un banco pero la mayoría cobraba solo su comisión por poner al cobro el efecto en su fecha marcada.
Seguramente aquellos banqueros les repelían los dineros de un negocio coyuntural, pero a los herederos de los cargos de aquellos banqueros les empezó a interesar, pero había que perfeccionar lo que no les gustaba, era el valor fijo de la letra de cambio. Aquello carecía de letra pequeña, tan importante en los documentos serios.
Y llego la Hipoteca, previa una baja espectacular del precio del dinero. Cosa verdaderamente importante, pues lo de “pagara al portador” ya no se lleva en este nuevo dinero. Es decir su valor, por que te lo presten, se incrementa en función de unos índices o siglas, incomprensibles para el comprador de préstamo, pero tan inevitables como conducir por la derecha,
Esto en mi opinión sí fue coyuntural, la prueba es que ahora no existe el dinero pues este fluía de las hipotecas. Los bancos se ponen de acuerdo todos al unísono. Hunden la economía nacional, sus oficinas se llenan de objetos incomprensibles. Planchas, ollas a presión, cristalerías etc
Si levantaran la cabeza aquellos banqueros que convivieron con la letra de cambio, se avergonzarían de esto y de que su principal fuente de ingresos sean las comisiones que se cargan al cliente por cualquier movimiento que hace con su dinero, el dinero que pusieron en ese banco para que este lo preste a terceros y gane dinero.
La gran diferencia con aquel mercado coyuntural que duro más de cincuenta años es que los bancos, en un libre mercado no podían ponerse de acuerdo en no admitir las letras de cambio, pues era un documento emitido por el Estado, que tenía un valor en función de, su timbre. El promotor hacia de banquero, pues financiaba la operación y como su negocio era hacer casas y no era prestar dinero, ganaba el dinero en la casa y el dinero lo facilitaba barato al comprador de su producto, mediante la letra de cambio que emitía a medida de las fuerzas de su cliente. Como ahora los grandes almacenes aplazan sin interés.
¿Que fue lo estructural o que fue lo coyuntural? ¿Funciono muchos años mas lo coyuntural, porque entonces se llamaba desarrollo? ¿Los parados son coyunturales o estructurales? ¿Que adjetivo les aportara antes un puesto de trabajo? ¿Como se convertirá la necesaria construcción en estructural? o ¿Cual será el milagro estructural que comience a crear empleo?
Esto un Ministro de Fomento debería tener como norma para su actuación la definición que la RAE da para fomento, aparte de la de paño caliente. Dice: “Acción de la Administración consistente en promover, normalmente mediante incentivos económicos o fiscales, que los particulares realicen por si mismos, actividades consideradas de utilidad general. Nunca dice subvencione y siempre hubo planes para el fomento de algo, de la cría caballar, para el turismo rural, para el fomento de la palabra culta y buenas costumbres. Etc etc
Emilio Castellote 21 de mayo de 2010
Lunes, 28 de mayo
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Pedro Fernández Barbadillo
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