Ya existía antes del temblor de tierra, ya existía con su tragedia humana presente ante lo ojos de todos los que hoy se vuelcan, se asombran y se movilizan. Me pregunto si lo hacen por los muertos o por salvar a algunos, que seguro prefieren estar muertos, pues por los vivos de Haití nadie se movilizo con ese entusiasmo en muchos años, más de un siglo.
Repasando la historia de Haití, todo su recorrido desde 1492 cuando Colon desembarco en La Española, todo lo acontecido es una peripecia tan macabra y tan consentida por los forjadores de un mundo mejor, que da arcadas solo conocer las cifras vertidas desde hace años, en miles de millones de Dólares, en ese colectivo humano, sin que hayan mejorado en nada sus condiciones de vida.
Nunca alcanzo los parámetros para poderla llamar nación. Se mantuvo el régimen Cacicazgos de Quisqueya que imperaba entre Tainos, Arawaks, Macoríes o Ciboney en el Siglo XV.
Haití conservó hasta el dia de su terremoto este régimen paleolítico, trufado con aromas de Revolucion Francesa, mezclados con sones de Constitución Norteamericana, con una representación e intervención de la ONU, y que entre todos consintieron que fuera un sumidero de dólares por el que se evadían los recursos que los ciudadanos de buena voluntad de otros países, entregaban en impuestos a sus gobiernos.
Estos recursos evadidos han enriquecido a personajes con nombres y apellidos bien conocidos, que disfrutan de sus fortunas en países desarrollados. Nadie propuso nunca un Tribunal como el de Nurenberg pero para encausar a estos delincuentes pero por delitos de lesa humanidad, de enriquecimiento ilícito, de abuso de poder etc…. como el caso de Haití.
Los acontecimientos estan sucediéndose de manera tal que se estan traspasando poderes por parte de los gobernantes Haitianos vivos a las potencias que mas dinero han anunciado volverán a verter en la reconstrucción. Se habla de hacer una Nación nueva, no solo en política, pues también en cuanto a edificios administrativos, hospitales, escuelas, infraestructuras, comunicaciones etc…
Siempre pensé que el tercer mundo era un buen negocio. Bien cerca de España tenemos a África con su negritud, con sus subsaharianos y sus pateras llenas de dolor pero trufadas de esperanza….. en una costa mejor.
En África hay numerosos Haities. Pueblos en condiciones de vida prehistórica. Pueblos sumidos en la hambruna perpetua, carentes de lo mas mínimo. Escarbando siempre se encuentra a flor de piel un dictador en un gran palacio y con una inmensa fortuna, en Suiza, y en los mercadillos estan en venta los productos que gratuitamente debería de haber recibido la población, como ayuda humanitaria. Las vacunas brillan por su ausencia pues nadie asume su coste. En Europa y concretamente en España nos han sobrado millones de dosis de gripe A.
Yo llevo más de setenta años viendo como se pide dinero para África, desde el colegio, con aquellas cabezas de un negro, o de un indio, o de un chino, que se les echaba por la coronilla una moneda. Siento la impresión que África sigue en iguales condiciones, si no son peores que entonces, pues hoy pueden ver en tiempo real, como se vive en los países desarrollados y esto anímicamente es muy desmoralizador y promueve la necesidad imperiosa de embarcar en patera. Esto es indudablemente un riesgo menor, comparado con el futuro que les espera.
Sabemos siempre de los grades despliegues de solidaridad que los gobiernos de los países ricos organizan, pero nadie nos pone al corriente de cuando se retiran, lo que hicieron, cuanto se recaudo y como se empleo el dinero.
Los del Tsunami de hace cinco años, ¡¡vaya despliegue!! Pues aun estan esperando
ayudas y siguen viviendo en las chozas de fortuna que ellos se construyeron
Emilio Castellote 17 de enero de 2010
Viernes, 17 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel