Nos encontramos en el Reino de la subvención. Para todo es posible obtener o subvencionar cualquier actividad. Cualquier cosa imaginable puede ser objeto de subvención.
Actualmente hay 31 entradas con posibilidad de encontrar una subvención. Ayudas publicas, incentivos fiscales o I + D +I. Todo es posible en este Jauja estatal, facilitado por el Gobierno de España.
Cualquier utopía es subvencionable y el Papa Estado dará fondos mas o menos a fondo perdido, para que las expectativas de cualquier emprendedor, a la usanza Socialista, no capitalista, pueda desarrollar su utopía productiva. No importa que no sea rentable, lo importante es que se pueda publicitar como ayuda o impulso del Gobierno de España.
Lo malo es que los fondos de los que las subvenciones se alimentan, provienen de los impuestos que pagamos los consumidores y de los impuestos que pagan las empresas productivas que realmente producen sin estar subvencionadas.
Cuando no se establecen las condiciones para que se creen empresas productivas, cuando el empresario que verdaderamente arriesga un capital y un trabajo no encuentra seguridad jurídica, ni financiera, ni laboral, ni gubernamental, pues no arriesga y se deslocaliza.
Esta es la realidad que Sindicatos y Gobierno no quieren aceptar, que en la sociedad capitalista en la que no desenvolvemos, en la única que es productiva, es necesario dejar a la iniciativa privada que funcione sola sin ayudas económicas. Hay que dejarla que se desarrolle sin paternalismos y sin intervencionismo. Simplemente crear las condiciones para que ese caldo de cultivo desarrolle las empresas que creen puestos de trabajo y facturen.
No existe otro camino, no existe otra formula. La libre competencia sin intervención estatal. Ahora vemos la tremenda preocupación del Gobierno con la industria del automóvil, nuevamente un Plan E y más vehículos al desguace. ¿Pero alguien se pregunta cual es la razón que impulsa este Plan? Evitar la deslocalizacion de las fábricas. Y alguien se pregunta ¿cuantos puestos de trabajo directos e indirectos se salvaguardan con esta subvención? Pero la exportación de esos coches ¿esta así mismo subvencionada? ¿Cual es la proporción de lo vendido a nivel local subvencionado y lo exportado?
Nada comparado con la destrucción de empleo e industrias que el paron de la construcción ha acarreado no solo en la edificación. La sombra enormemente alargada de la construcción hubiera requerido de algún plan. Los promotores e inmobiliarias que se han deslocalizado no estan contabilizadas. Los capitales que se han evadido legalmente, no estan contabilizados. Los miles de talleres e industria que han cerrado nadie los ha contabilizado.
No me refiero a subvencionar nada. Me refiero a promulgar unas leyes del suelo y de Administración Local que regularan la creación de suelo sin intervención Municipal ni autonómica, de manera que los ayuntamientos no tuvieran que vivir del negocio del suelo. Este habría sido el camino para rebajar el coste de las viviendas y de los edificios industriales y que el país no se hubiera parado. Subvencionar es la mayor ceguera de un Gobierno.
Toda la economía de las Republicas Socialistas Soviéticas que cayeron hace 20 años, estaban basadas en el intervencionismo estatal y en la subvención y el resultado quedo a la vista de occidente al caer el Muro de Berlín. Aquella economía sostenible no se sostuvo, Volvemos a la sostenibilidad a base de subvención, por una parte y a esperar que desde fuera vengan a echarnos una mano. Nos la echaran, pero quedaremos empeñados por generaciones.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales