Suena la marcha real y con sus últimos compases aparece la imagen del Monarca. Ha progresado adecuadamente en su forma de expresión y en la manera de seguir a la cámara. El escenario el adecuado y con una foto del heredero en la mesita situada a la izquierda del Monarca.
Pero le falta convicción en cuanto dice y no me extraña, pues realmente y aquí si esta bien aplicado “realmente”, de poco o más bien de nada, sirven en esta Democracia que padecemos, estos signos institucionales.
No cabe duda que dio un repaso a cuanto hoy preocupa a la mayoría de los españoles y esta mayoría que yo supongo es real y no tiene sentido electoral alguno, simplemente refleja a los que padecemos un mal gobierno y sus consecuencias.
¿Que repercusión puede tener en el empecinamiento del gobierno, cuando este considera que nada de lo que el Monarca señala tiene el mismo signo para quien manda y gobierna el barco?
Yo me pregunto para que sirve el discurso, aparte de para completar la estética de la Navidad. ¿A quienes consuelan estas palabras o a quienes tranquilizan las denuncias?
Por poner un ejemplo: Chaves, al que el Monarca mando callar, cuanto dice en sus discursos o soflamas se lleva a la practica, para bien o para mal. Pero se hace y el lo dice con convicción, seguro de si mismo.
Pero lo que nuestro Monarca dice ¿a quien obliga, o presiona o impresiona? ¿Que cambios se pueden esperar? Los Reyes Magos, en este periodo de laicidad, tienen más credibilidad y son más ejecutivos, que los buenos deseos de nuestro Monarca y de su heredero,….. por cierto también:…. ¿a titulo de Rey de la misma manera?
Emilio Castellote 25 de diciembre de 2009.
Sábado, 18 de febrero
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