Es España; una parte muy importante de su población, se enfrenta actualmente a una situación similar a la que se padece durante un conflicto armado. Las noticias diariamente desde todos los frentes son desalentadoras, se esta perdiendo la guerra. El esfuerzo bélico esta sometiendo a esa población a una serie de privaciones, sin esperanza de nuevamente ganarse la vida, en un trabajo esperanzador. Simplemente, con suerte, un subsidio es la esperanza que pueda mitigar la precariedad de un porcentaje elevado de la población.
El ejecutivo encastillado en un bunker, desde el que tan solo ofrece consignas, no informa a la población de que se esta perdiendo la batalla. No sabemos cuanto durara todavía la caída. Lo que si podemos intuir es que cuando hayamos tocado fondo, sobre una superficie plana y horizontal, nos encontraremos en una situación de autentica posguerra.
Un Estado tremendamente endeudado y sin recursos, con sus arcas vacías, un tejido productivo, industrial, comercial, turístico…… desarbolados y sin capacidad de generar impuestos para el Estado, una población sin trabajo y sin recursos, unos comedores de caridad abarrotados, una juventud saliendo de Universidades sin prestigio, mal formada, sin idiomas e iniciando su vida con un fracaso, para comprobar como ciudadanos de otros países europeos, mejor formados y con idiomas ocupan los escasos puestos de trabajo. . Las dos industrias principales del país así mismo desarboladas y sin expectativas de recuperación, me refiero a la construcción y a los servicios.
El Estado, su Ministerio de Fomento como único recurso, haciendo carreteras y ferrocarriles como si el enemigo hubiera destruido las principales vías de comunicación.
Esta situación que describo a nadie le suena a utópica, ni disparatada, pues será el panorama resultante de lo anunciado ayer por el Gobierno, desde su bunker.
Somos unos cuantos, ya no muchos, los que sabemos bandearnos dentro de una situación similar de precariedad. Somos unos cuantos, ya no muchos, los que un dia trabajamos sin descanso y sin conocer ni lo que eran las vacaciones ni la conciliación de la vida laboral con el trabajo, pero si sabíamos mucho de pluriempleo, de ahorrar, de no comprar hasta tener el dinero suficiente, de evitar lo superfluo etc…etc.
Cuando empezábamos a disfrutar, al parecer de una situación de opulencia, después de nuestra larga andadura, nos dicen que la fuente histórica de recursos del país, lo inmobiliario la construcción, es nociva. Hay que terminar con ella. Nadie calculo la longitud de su sombra. Nadie calculo el alcance de esa medida. Hoy he sabido que la empresa que garantizaba el cobro a los almacenes de materiales de construcción, la compañía de seguros que corría con este riesgo, ha roto sus contratos con este gremio. España ha sido el único país de la UE que desarbolo su medio de vida mas importante e incluso lo ha demonizado.
Yo me pregunto: ¿Qué habría pasado en Holanda si hubieran dicho que la industria de los productos de sus invernaderos y el queso de Gouda fueran nocivos? ¿Que habría pasado en Suiza si hubieran dicho que la industria relojera y el chocolate era nociva, o su secreto bancario? ¿Que habría pasado en Suecia, Noruega o Finlandia si su industria maderera fuera nociva y sus bosques hubiera que dejarlos si explotación? Podría seguir nombrando países y producciones vitales, pero… ¿para que? Es inútil. En el bunker no se oye ya nada, ya no salen ni noticias. Ni siquiera malas.
No se atreven a decir que hemos llegado a superar los cinco millones de desempleados, no se atreven a decir que son mas de cien mil las empresas cerradas, desaparecidas sin posibilidades de volver a la actividad, pues cerraron por no pagar. Su crédito se extinguió. Los del bunker. ¿Se habrán inmolado?
Tan solo los bancos dan beneficios, fueron los fabricantes del arma letal, las hipotecas hipervaloradas, el dinero fácil y abundante. Su codicia infinita. Las empresas que funcionaron como colaboradores necesarios de los bancos, hoy nuevamente valoran las propiedades a precios irrisorios, nuevamente los bancos harán más dinero con la ruina de una gran mayoría de empresas y personas honradas. El bunker sigue en silencio.
No hay victimas mortales despues de esta conflagracion, pero si muertos de esperanza, desilusion y de rabia contenida, al ver como se salvan sin responsabilidades y se benefician los de siempre.
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Tengo edad para tenernos, pero no tengo nietos.
Y a veces pienso en esos nietos cuyos abuelos son tan jóvenes que no tuvieron un coche como el que yo tenía,hecho con una caja de zapatos y los carretes de las cintas de la máquina de escribir Underwood y que era la envidia de mis amigos y que no podrán hacerselos a estos niños cuando se les termine la play-station.
Estoy hablando de la postguerra. De eso que ya está aquí y que nos empeñamos en no querer ver, porque nos reimos mas con la Belén Esteba y el Gran woyoming , por poner un ejemplo.
Incluso tengo amigos (pobrecitos) que me dicen que la crisis no va con nosotros, porque somos pensionistas.
Realmente se presenta un panorama sombrío y bien triste, especialmente para los más de un millón de familias con todos sus miembros en el paro que seguirán aumentando.
La comparación con la posguerra es muy acertada, pero creo que para mucha gente será aún peor porque venimos de una sociedad aficionada a la compra compulsiva y el derroche sin medida, cuando en los años 30 la mayoría de los españoles eran austeros por necesidad.
¿Con qué van a ganarse el pan de cada día tantos millones de parados si ya no es posible el estraperlo, el matute y otras picardías que dieron de comer a tantas familias en los años 40?.
En fin, habrá que pensar en positivo y espero que se salga del hoyo en tres o cuatro años como dice el FMI, mientras tanto a poner rejas en las ventanas y dejar de pasear por sitios solitarios, aunque la mayor impotencia es, como usted apunta, pensar que el iluminado y su equipo se van de rositas y presumiblemente con un buen fondo de rese...
Sábado, 18 de febrero
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