Como es esto del agua mineral natural,…. del agua mineral tratada,….. del agua tratada embotellada ,……del agua del grifo con contador ......del agua tratada con gas………y cuando uno lee las cifras de consumo de cualquiera de ellas se lleva las manos a la cabeza. ¿Como de un bien tan escaso puede haber tantos tipos y tener tan diferente precio en la factura del consumidor y consumirse tanto?
Si empezamos por el precio que se paga cuando la consumimos del grifo a través del contador, que en el caso de Madrid, con un agua perfectamente potable y leemos posteriormente su coste por M3 en la factura del Canal de Isabel II, vemos con asombro que su precio por litro es de 0,00073 € es decir 0,12 cts. de las añoradas Pts el litro para entendernos. En el que se incluye además, un canon para costear la depuración de las aguas residuales que origina su consumo. Inexplicablemente barato, si se paga todo lo que encierra el recibo y se imagina uno desde donde nos llega el agua a través de su intrincada red de distribución, hasta nuestro grifo.
El agua del grifo en gran medida es un agua de manantial, tratada, que llega a granel a nuestra casa y lo mismo la bebemos, que nos duchamos con ella, que regamos las plantas o lavamos el coche, por poner unos ejemplos de su consumo, utilización o despilfarro
Salvo en estos últimos tiempos que las autoridades nos están alertando de un consumo responsable, nuestra cultura del agua es de despilfarro. Poco daño le ocasiona en el bolsillo al despilfarrador y poco ahorro al que mira su gasto, dado su bajísimo precio..
El bajísimo precio que pagamos por el bien escaso, que no nos parece tan escaso, por llegar tan fácilmente a nuestros grifos, es realmente insignificante, y esta es la causa y no es otra la de su despilfarro.
Una población se considera bien dotada de agua potable cuando cada habitante puede disponer entre 250 y300.litros por día. Esto al precio del litro que antes hemos visto supone entre 0.18 € y 0.22 € por día de gasto para cada miembro de la familia. Una familia de cuatro personas le costaría al mes 26,40 € suponiendo que utilizan la totalidad de la dotación al mayor precio de tarifa. Con este desembolso solo compraría 33 litros de agua envasada y en cambio ha recibido a domicilio 30.000 litros considerando la menor dotación diaria.
Si nos fijamos ahora lo que paga el consumidor, sin hacer una mueca de contrariedad, por una botella de agua mineral en un establecimiento será entre 0.80 € a 1.00 € por botella de litro aproximadamente, según la marca, o si esta fría, o según el tipo de establecimiento etc. Sin contemplar aquí el precio de las de 1/3 de litro donde este se dispara, pues jamás se pago tan caro, sin pestañear, un vaso de agua.
Para mayor escarnio, algunas marcas, divulgan la necesidad fisiológica de beber entre 2 y 3 litros al día para estar sano. Es decir 2 ó 3 € al día de facturación por consumidor Lo que representa para un consumidor que siga esa norma un desembolso anual de 1080 €.Algunos consejos médicos dicen que con mas de tres litros se puede uno poner enfermo y bebiendo hasta siete se puede uno morir (¿?)
Si el precio de uno de estos litros, lo multiplicamos por mil para obtener el del m3 para el agua de ambas procedencias, vemos que un m3 de agua del Canal cuesta 0.73€ y un m3 de agua envasada entre 800 y 1000 €. Ambas son un bien escaso y ambas proceden de manantial. Ambas hay que depurarlas y resulta que pagamos enormemente cara la que tenemos que comprar en la tienda, en comparación con la que nos llega a domicilio hasta nuestro grifo.
Las grandes compañías envasadoras, si no disponen de manantiales propios utilizan, agua de la dotación de la población en donde radica su planta de envasado, sometiéndola cada firma, a su particular proceso. Este aparece anunciado en su etiqueta. Gracias a el, se multiplica el valor del agua ante el consumidor en un 1095,89%.el precio del litro (Lea detenidamente este porcentaje por favor, no tiene comas, son miles) y este la paga y la consume de manera creciente, en progresión geométrica, tan espectacular, que posiblemente sea uno de los negocios mas rentables del ramo de bebidas refrescantes, en donde están actuando las grandes envasadoras de todos conocidas.
Actualmente se esta poniendo de moda el agua envasada en frascos de diseño, digo frasco por encontrarlo mas apropiado ya que están mas próximos al envase de perfumes, que de botella de agua. De esta manera su precio se aproxima también al de este, pues 750 Cl. pueden llegar a los 6 € el frasco. Lo que representa 8000€ el m3, por el diseño del cristal .Claro que aquí esto se justifica por la presencia del catador de agua, nueva especialidad dentro de la restauración de campanillas. Este nuevo personaje, le aconsejara sobre el sabor mas adecuado de agua, al plato que vaya a degustar. Total nada como el antiguo aguador, sin botijo, pero en €uros.
España tiene un consumo de agua mineral “per capita” de 103 litros por habitante y año aproximadamente. Este dato estadístico no dice si se refiere a población de hecho o de derecho y naturalmente el número de turistas que consume agua embotellada puede ser casi igual al de la población de hecho, lo cual duplica el número de litros embotellados en España superando posiblemente los 8 millones de m3.... embotellados.
Lo que mas me llama la atención de esta comparación es que la Administración no intervenga, ante el conflicto que para esta y para los ciudadanos planteara la carencia del líquido elemento, que indudablemente se va a producir sin tardar. Da la impresión de no estar preocupada la Ministra del ramo o la Autoridad competente.
Las compañías envasadoras, no abonan a la Administración ningún porcentaje que contribuya a paliar el coste de la depuración de residuales, siendo ellas contribuyentes al caudal a depurar, pues son millones de botellas de litro las que se consumen anualmente. Al menos no aparece señalada, esta contribución en el envase, si se esta produciendo. Lo que si es cierto es su contribución a través de sus envases de plástico a la contaminación.
Por otra parte, las autoridades que tantos recursos están dedicando a fomentar el consumo responsable, deberían estudiar y anunciar una adecuacion de sus tarifas,asi como dedicar mayor atención al control de las perdidas ejerciendo un mantenimiento real de las redes de distribución, causantes de las mayores consumos por fugas, entre los embalses y los domicilios, así como para el aumento de redes de aguas recicladas con destino a limpieza de vias publicas, riego y usos industriales (Hoy testimoniales) para los que siempre se ha utilizado el agua potable y se sigue utilizando, sin asombro de nadie. Las tarifas deberían estudiarse para penalizar seriamente al gran consumidor.
Tenemos un ejemplo de bien escaso y no sostenible como es el petróleo. Nos han vendido el incremento del precio del barril justificándolo mediante diferentes guerras y conflictos internacionales. La realidad del precio que se paga según algunos analistas anuncian, es el precio que las petroleras necesitaban para explotar los pozos, ya que al precio anterior no era rentable su extracción. Por consiguiente no bajara y todos tan conformes.
No es posible que el precio el agua que llega a nuestro domicilio se mantenga en esos nieles tan bajos y tampoco que el que se paga por el agua embotellada se mantenga con esos sustanciosos márgenes. Sobre todo pensando que hay poblaciones que tienen que beber obligatoriamente agua embotellada. Alguien tendrá que aclarar estas aguas, de momento están muy revueltas y ambas son para beber y no entramos en el despilfarro de las aguas en agricultura.
Emilio Castellote Madrid 24 de septiembre de 2006
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