
Ana Avellano y Miguel Pato (PD)-. Es psicólogo forense y acaba de publicar una novela policíaca novedosa en la literatura española porque el motor de la trama se esconde en cómo piensa y actúa el criminal. José Manuel Aguilar explica en esta entrevista que hay que diferenciar a un enfermo mental (a los que la sociedad tacha muchas veces de violentos) de lo que en psicología forense llaman psicópatas.
El secreto para resolver un crimen es “entender al homicida psicolegal”. Lo dice un hombre en cuyo trabajo tiene muy en cuenta la mentalidad y psicología del delincuente. José Manuel Aguilar, como psicólogo forense, da un paso más allá en la novela policíaca española incorporando su disciplina en el desarrollo de la trama.
De hecho, el protagonista no lo podía conocer mejor. Es un psicólogo forense que pone en marcha toda su “artillería” para llegar al final de una serie de crímenes. Con la trama nos alejamos del tradicional “sabueso” policial o del perspicaz detective.
José Manuel Aguilar emplea toda su experiencia, lo aprendido y visto, en decenas de casos reales para montar la trama de “Lo que tarda en morir un idiota” (Ed. Suma de Letras).
“No trabajamos casi todos los días con homicidas pero es material de trabajo cotidiano. Todo el libro está basado en acontecimientos reales”.
El mismo título está sacado de la declaración del tristemente célebre “asesino del rol”.
“Despreciaba y cosificaba a sus víctimas. A una de ellas, mientras la masacraba decía ‘hay que ver lo que tarda en morir un idiota”.
FALTA DE MEDIOS EN LAS PENITENCIARÍAS
José Manuel Aguilar explica que a los enfermos mentales y a los homicidas se les debe tratar de forma distinta en los centros penitenciarios. Indica que el gran problema de estos centros es la falta de recursos en los departamentos de salud mental. Estas carencias de medios no sólo se dan en España.
“La salud mental en las penitenciarías no existe en nuestro país. Éstas no tienen medios ni recursos. No sólo hay este déficit en España, también en otros países, como Inglaterra. La situación es aberrante”.
Este psicólogo forense señala que el gran peligro es que ciertos enfermos (pese a ser pocos casos), por su naturaleza, no dejan de cometer crímenes. Y hay que tratarlos en centros especializados.
“Hay una parte de enfermos mentales que, sencillamente son así, y que estén donde estén seguirán cometiendo crímenes”.
También quiere subrayar que, a pesar de los prejuicios sociales, por lo general, un enfermo mental no es violento:
“La violencia de un enfermo mental es infinitamente más baja que la de la gente paseando por la calle”
“La discusión (de los psicólogos y médicos forenses) está en diferenciar entre los sicópatas y los trastornos de personalidad porque hay que plantearse si es un enfermo o tiene si sufre una desviación de comportamiento”
El problema es que "no se pudren" sino que salen a la calle tarde o temprano y si no son tratados volverán a cometer un delito (tu pensarás que al que le pille que se joda, pero puedes ser tú). Además los enfermos mentales que hay en prisiones son los "pringados" puesto que los que han tenido una buena defensa acaban inimputables en un psiquiátrico y acaban saliendo antes.
Por otra parte, desconozco cuantas prisiones conoce este forense, lo cierto es que creo que pocas, sino sabría lo que se hace en materia de tratamiento.
¿Y a quién CARAJO le importa la falta de medios psiquiátricos en las carceles?.
Los que están allí lo están por haber hecho ALGO y, no justamente, EN FAVORdel resto de sus conciudadanos. ¡QUE SE PUDRAN!.
¿Ahora vamos a andarnos con remilgos en Periodista Digital?, ¡VAMOS ANDA!.
Doctor: ¿Zapatero qué es exactamente, un psicópata o sufre un trastorno de la personalidad? Sería de interés para todos los españoles que somos víctimas de sus decisiones.
Miércoles, 10 de febrero
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