
Periodista Digital-. La leyenda es para ellos uno de los puntos incuestionables de su hotel. Inaugurado por Alfonso XIII ha sido testigo de la Historia de España a lo largo de todo el siglo XX. La lealtad, fidelidad y discreción quieren que sean sus banderas. Las celebridades que lo visitan protagonizan anécdotas con “las que podemos escribir un libro que nunca escribiremos”.
Marisa de Navascués, la directora de Comunicación del Hotel Rizt considera que casi no tenemos competidores. Ante una crisis de imagen, que todavía no hemos padecido,
La enfocaríamos con una contrarréplica a la crítica de alguno de nuestros clientes o medios de comunicación invitándolos a que vuelvan a nuestro hotel para que se convenzan de que la mala experiencia que pudieran sufrir se trató sólo de un accidente.
Luis Méndez, director del Restaurante Goya (Ritz), confiesa que todo cliente siempre les exige más por el nombre que llevan detrás. “Pero es una carga que llevamos con gusto”, asegura.
Desde sus cocinas, Jorge González, jefe de cocineros, explica que cuando se habla de investigación en este sector las personas piensan en nuevas tecnologías, nuevos productos.
A mí me gusta saber lo que se cuece en otras cocinas pero cuando hablamos de investigación yo me refiero a maridajes, armonías en los platos. Tenemos un gran nivel gastronómico y tratamiento del producto. Esto ya lo teníamos pero hasta ahora no sabíamos vender los productos de siempre.
FAMOSOS EN EL RITZ
La directora de Comunicación del hotel asegura que podrían escribir un libro con las anécdotas de las celebrities.
Un libro que nunca escribiremos porque el Ritz somos un amigo fiel.
Luis Méndez reseña que lo que más le sorprende es cuando una de estas visitas se pueda dirigir a ti para que no sea pedirte lo que quiere beber o comer.
En cierto modo me dan un poco de lástimas porque están dirigidos y sobre protegidos por todas las personas que les rodean.
Lo hemos descubierto es que registrarse con alias no es una leyenda. Según nos cuentan uno de los últimos famosos hospedados en el Ritz lo hizo bajo el seudónimo de John Rambo.
La terraza del Ritz es un lugar único para cenar en Madrid, con un trato esmerado y pendiente del cliente. El resto del hotel, por mi experiencia, no es lo que se podría esperar del Ritz. Siempre tienes algún problema injustificable: si escoges un reserva para la cena de una boda te colocan un crianza y ni te avisan, por si nadie se da cuenta. Si precisas un taxi cuando ya has salido del hotel, no llames porque ya no es su competencia, como en una ventanilla de la Administración Pública.
Y coincido con Ureña, los restaurantes clásicos de Madrid mantienen esa exclusividad que el Ritz va perdiendo.
La primera vez que me aloje en el Ritz fué hace sesenta años y entonces no aceptaban artistas ni toreros,eso era pasarse y algo hoy en día incomprensible.
Hoy el Ritz da pena,la gente se sienta en los salones con sudaderas como si fuera la terraza de un chiringuito,en el restaurante cada uno va como quiere ,vamos como si se tratara de un fastfood.
El Ritz de Londres exige chaqueta y corbata para tomar el té.
El Ritz ha sucumbido al turismo de sol y moscas y a la faceta pringosa de la "movida madrileña ".Este hotel debería seguir siendo diferente manteniendo un nivel de imagen que aun hoy exige mucha gente.
Yo le diría al Director del Hotel que salga de donde está y establezca normas que permitan elevar el nivel de la clientela.Que piense que a hay mucha gente que aprecia cuando sale a cenar o almorzar un ambiente diferente al de una cafetería.Sr Director, Zalacain,Jokey y Horches están siempre llenos y nadie va con alpargatas.
Sábado, 17 de mayo
Antonio Pérez Henares
Pedro de Hoyos
Enrique Arias Vega
Miguel Ángel Malavia
Miguel Ángel Violán
Filemón Alonso - Miranda
Julio César Izquierdo
Enrique de Diego