La espantada de Moisés
23.10.10 @ 13:50:05. Archivado en Relatos
Una vez más todo comenzó con una llamada telefónica de don Asdrúbal de la Zarza, mi abuelo materno.
Yo en aquel momento me encontraba cerrado a cal y canto en mi habitación, aislándome acústicamente del exterior con I ka kené, el disco africano de Dover (elmejor, quizá, de la dilatada historia de la celebérrima banda madrileña). Hincaba los codos y me mesaba la barba como un exégeta del Antiguo Testamento, mientras me preparaba para afrontar con éxito un examen de historia. Un examen que —duro es recordarlo a estas alturas— iba a perpetrarse en sábado, sabadete. Hay profesores que no tienen corazón…
Cuando sonó el teléfono móvil llevaba varias horas estudiando sin parar, y prácticamente había conseguido memorizar (en orden alfabético) los nombres de todos y cada uno de los Cien Mil Hijos de San Luis. Estaba agotado, y mi cabeza (a punto de estallar) pedía a gritos una pausa.
Aquella llamada fue de lo más oportuna. Después de tantas horas de soledad necesitaba hablar con alguien. Con cualquiera. Daba igual que fuera un teleoperador de Vodafone o el vecino del tercero. Quizá por ese motivo acepté la llamada sin fijarme en la identidad del remitente.
David Millán
autor
Contacto


