Losantos se ha pasado doscientos pueblos
30.11.09 @ 21:41:45. Archivado en Actualidad
Este artículo se publicó originalmente el 10 de junio de 2006.
Sigo a Federico Jiménez Losantos desde aquellos gloriosos face to face que mantenía con Carlos Carnicero en los informativos de Telecinco (allá por el tardofelipismo), en los que ambos sólo eran capaces de ponerse de acuerdo en el día, hora y lugar de la contienda dialéctica.
Nunca he sido de los que acuden a él con fe ciega como si del Oráculo de la Derecha Liberal Española se tratara, ni de los que incluyen automáticamente en su vocabulario los neologismos que inventa durante su programa, ni de los que le ríen todas las gracias tengan o no su aquel, ni jamás he experimentado un orgasmo escuchándole (ya que apenas lo hago), aunque siempre he admirado su verbo fácil, su vasta cultura y su capacidad para que sus oyentes zurdos se arranquen el cuero cabelludo a mechones. Además, siento hacia él un aprecio especial (y seguiré sintiéndolo mientras viva), quizá porque es de esas personas que percibes como de la familia aunque nunca las hayas conocido en persona.
David Millán
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