El bluf de los Oscar
01.03.09 @ 02:47:41. Archivado en Actualidad
Como me gusta conocer las cosas antes de opinar sobre ellas y trato de ser lo más abierto de mente que puedo, un buen día (es un decir) descargué en mi ordenador Vicky Cristina Barcelona, la última obra del celebérrimo director de cine Woody Allen. Reconozco que a los dos minutos de estar visionándola sentí la imperiosa necesidad de mandarla a freír monas a la papelera de reciclaje y pasar a otra cosa, pero el hecho de que la mayor parte del metraje esté ambientado en Barcelona (mi ciudad natal) y de que la repercusión que la cinta ha tenido en los medios de comunicación ha sido inmensa me llevó a mantenerme impávido ante la pantalla durante una hora y media, por si acaso encontraba en ella algún elemento de interés (aunque solo se tratara de contemplar a Scarlett Johansson o a Penélope Cruz en cueros vivos). Para mi desgracia no solo me encontré ante un bodrio de proporciones alpinas, sino que las escenas de cama (las únicas que verdaderamente importan cuando la trama carece de interés) son un fraude al consumidor, de tanta mojigatería que las tales rezumaban del primer al último fotograma. No en vano, las mentadas actrices andan más tapadas en la alcoba que una monja de clausura, y es del todo imposible atisbar algún elemento anatómico destacable sin necesidad de recurrir a los rayos X. Pero no nos precipitemos en el análisis y vayamos por partes, como dirían los forenses de CSI.
Seguir leyendo en Hispalibertas
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
David Millán
autor
Contacto


