(Nota del juntaletras: antes de leer el artículo al completo, recomiendo encarecidamente el visionado del siguiente vídeo de Youtube. De lo contrario es muy posible que lo leas sin saber de qué va la cosa.)
Si la memoria no me falla, corría el año 1996 cuando el doctor Fernando Jiménez del Oso puso en circulación una publicación esotérica de altos vuelos, que felizmente y tras doce largos años de andadura todavía podemos encontrar todos los meses en nuestro quiosco de cabecera. Se trataba de la revista Enigmas, y a la sazón aquel primer número podía adquirirse a un precio muy especial, a doscientas cincuenta pesetas de las antiguas (valga la redundancia). Sobrado está decir que compré aquel primer ejemplar con ilusión, y que me zambullí como un niño con zapatos nuevos ante aquellas paranormales páginas.
En los conciliábulos académicos no hay quien se ponga de acuerdo acerca de la fecha de nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Aunque hay una cierta unanimidad a la hora de reconocer que no sabemos el día, el mes y el año, y mucho menos la hora, el minuto y el segundo, las divisiones aparecen en el momento de emitir hipótesis. Hay quien se suma al carro de la Iglesia Católica y asegura que nació la noche de un veinticuatro de diciembre. Otros en cambio echan mano del evangelio según San Lucas y aseguran que como en los inviernos de Belén hacía un frío que se las pelaba, los pastorcillos que dormían al raso durante la Natividad tuvieron que pernoctar forzosamente durante los meses en los que el sol más calienta. O sea que nació en verano, aunque los veranos de antes no son como los de ahora puesto que Georgie Dann todavía no había nacido -le quedaba poco ya- y la canción del verano todavía no existía. Tampoco se había inventado el cambio climático y el calentamiento global. Aun así, en el oriente del Imperio Romano hacía un calor que te torrabas.
Ante todo, desengañémonos y resignémonos ante lo peor. Si el expresidente Aznar creía que España iba bien, nuestro actual presidente ZP -líder indiscutible del país multicolor de la abeja Maya, de los frondosos submundos de Yupi y del país de las alianzas entre mamones- está convencido de que vivimos en la mejor de las Españas posibles, con lo que según él no habrá más reformas educativas porque "no son necesarias" y porque el nuestro es "el mejor sistema educativo de su historia". Puede que con ello nuestro presidente esté mostrando al mundo un alejamiento de la realidad y una ignorancia de magnitudes morrocotudas o que simplemente trate de tomarnos el pelo de mala manera (yo personalmente me inclino por esta segunda posibilidad), pero lo cierto es que el sistema educativo hace aguas y que el PSOE, lejos de hacer algo por evitar la catástrofe y elevarnos a las más altas cotas de erudición, lleva ya varios lustros contribuyendo a la aceleración de ese proceso. Al fin y al cabo, si los socialistas inventaron la LOGSE fue para fomentar la igualdad en lo que a la redistribución de la ignorancia se refiere, siempre conforme a los postulados progresistas y pedagógicos más punteros del mundo mundial. Pues sabido es que, salvo excepcionalísimas excepciones, la pedagogía tiene un rigor científico similar a la astrología, la quiromancia o la psicología, así que no es descabellado que los profesionales del ramo terminen llevándonos al huerto a todos y cobrando puntualmente a final de mes.
Ante todo vaya por delante que el que esto suscribe nunca ha estado en el jardín del Edén (ni en el de las Hespérides), lo cual hace que mi conocimiento acerca de los jardines mitológicos sea demasiado limitado y que se circunscriba a lo que uno ha leído en las Sagradas Escrituras y en la hoja parroquial. Ni siquiera sé en qué emplazamiento concreto se localizaba, y por mucho que me aplique con las referencias bíblicas y el Google Earth me resulta imposible encontrar el menor vestigio de tamaño lugar. Por si tan lesa futesa no fuera suficiente, no conozco personalmente a Adán y Eva y lo que es más lamentable todavía, ni siquiera he podido concretar si el fruto prohibido era una manzana o un melocotón, tal es la magnitud de mi desconocimiento.
Corría el anno 11988 de la Era Galáctica cuando vino al mundo (o mejor dicho, a la galaxia) Hari Seldon, el más grande matemático del universo conocido y de parte del otro. Pese a que nació en Helicon (es decir, en el culo de la Vía Láctea) y pese a su nombre de galán de opereta, lo cierto es que el joven Hari no tardó en despuntar en su disciplina y en convertirse en el primero de la clase. Sin embargo, como se aburría en el aula, en lugar de deleitarse en el escote de la compañera del pupitre de al lado comenzó a agudizar el ingenio para hacer algo de provecho en la vida. Fue entonces cuando se le ocurrió lo de dar a luz una ciencia nueva, que con el andar del tiempo bautizaría como psicohistoria. Gracias a ella, se puede vaticinar el futuro combinando historia, psicología, matemáticas y berenjenas. Por desgracia, nuestro prohombre no sabía que Rappel lleva miles de años haciéndolo, y con solo una bola (suponemos que de cristal).
Se trata del prólogo de mi libro Papá Noel, Romeo y todos los demás. Que lo disfrutéis y que os regalen mañana muchas cosas los Reyes Magos (en caso de que os hayáis portado bien, claro está). :-)
-oOo-
Prólogo de Su Majestad el Rey Baltasar
Queridos súbditos de la gleba; queridas bellas mozas en edad de merecer:
¿Qué tal estáis? Yo de cine.
Cuentan las Sagradas Escrituras (evangelio según San Mateo, capítulo 2, escalera C) que hace cosa de dos mil años del ala unos magos de Oriente liaron sus bártulos y viajaron a Jerusalem para adorar y rendir tributo al niño Jesús. No era una empresa fácil, ya que el tren de alta velocidad todavía no se había inventado y no se podía apelar ni siquiera al recurso del patinete o del pataleo.
Corría (que se las pelaba) el año 1605 de nuestro calendario gregoriano, cuando el aventurero y escritor Miguel de Cervantes Saavedra marcó un antes y un después en la literatura universal con la publicación de la primera parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Aunque para los hunos nació en Alcalá de Henares y para el otro -Jordi Bilbeny- nació en Xixona (Alacant), lo que no cabe la menor duda es que nos encontramos ante una de las obras mejor paridas que han visto los siglos. Con el permiso de Sherlock Holmes: el último boy scout de David Millán, claro está.
Un año más, nuestras más destacadas administraciones públicas -de izquierda, centro y derecha- vuelven a vaciar de buen rollito el bolsillo del contribuyente para taladrarnos con la matraca de costumbre. A saber: que los juguetes sexistas son un mal a erradicar de la sociedad, dado que según la cosmovisión feminista hombres y mujeres estamos destinados a convertirnos en seres andróginos y asexuados, como en las películas de ciencia ficción ambientadas en el siglo XXV.
Es triste recordarlo, pero en España cuando a un mozo se le pregunta por los sucesos del 2 de mayo lo más probable es que nos replique con otra pregunta: "¿de qué año?".
Afortunadamente, esto está en curso de cambiar -por lo menos en las lindes de la Comunidad de Madrid- gracias a su flamante presidenta, Esperanza Aguirre. No en vano, nuestra lideresa -que como todo el mundo bien sabe es punta de lanza del liberalismo español y de parte del extranjero- ha repartido liberalmente las correspondientes subvenciones para el rodaje de una película basada en lo acaecido en aquella épica jornada de 1808. Gracias al cielo, nuestros más conspicuos titiriteros no van a ver un duro, ya que va a ser José Luis Garci -un hombre de bien- el encargado de llevar a buen puerto esta misión cinematográfica.