2008: una odisea en la Enterprise
02.10.07 @ 22:05:55. Archivado en Actualidad
Leyendo el apartado IV (escalera C) del discurso que el lehendakari Juan José Ibarretxe pronunció el pasado viernes en el parlamento vasco durante el debate de política general, uno llega a la conclusión de que este hombre tiene algo en común con el Jesucristo del evangelio según San Juan: su reino no es de este mundo. No es que se haya equivocado de siglo, país y continente, tal y como apuntaba el presidente Zapatero: se ha equivocado de planeta e, hilando más fino, de sistema solar y de galaxia. En su "hoja de ruta" -éste es el término que él mismo emplea en la ladrillesca homilía- el lehendakari traza un calendario profético más propio de los mundos de Yupi que del mundo real. Sin lugar a dudas, el lehendakari podía haberse labrado un porvenir como guionista en la factoría Disney, haciendo sentar a los tres cerditos con el lobo feroz en la mesa de negociación y convirtiendo en vegetarianos a los protagonistas de El rey león.
En cuanto a la disertación de marras, sería materialmente imposible -al menos para mí- comentar frase a frase la revelación del lehendakari respecto al llamado "conflicto político vasco". Dios nos libre de tamaño castigo: según el procesador de textos ocupa la friolera de 3686 palabras del ala. Sería mortalmente aburrido, no haríamos otra cosa en lo que queda de año y podría perjudicar seriamente nuestra salud mental. Es mejor que cada cual lea la transcripción del discurso (si no tiene nada mejor que hacer) y saque sus propias conclusiones.
Como de costumbre, hay mucha palabrería hueca, muchas apelaciones al difunto e inviable "plan Ibarretxe", mucho neolenguaje nacionalista vasco, mucha desvergüenza torera y mucha inmoralidad a prueba de bombas: nada nuevo bajo el sol que deba despertar nuestro interés. Sin embargo, lo que ha activado todas las histerias colectivas ha sido el siguiente fragmento, en el que presuntamente se anuncia de cara al próximo día 25 de octubre de 2008 el Día del Juicio Final. La profesía viene a decir lo siguiente (las negritas son de Ibarretxe).
Voy a cumplir mi palabra y voy a plantear una hoja de ruta para “romper la espiral”. Es una hoja de ruta con propuestas concretas para abordar la solución del conflicto vasco. Una hoja de ruta que incluye un compromiso y una fecha fundamental, un antes y un después. El próximo 25 de octubre de 2008 la sociedad vasca será consultada para decidir democráticamente. Será la llave que abra un proceso de solución.
Podrá acudir a las urnas, bien para refrendar mediante “consulta ratificadora”, con validez jurídica, un Pacto Político que hayamos alcanzado con el Estado. O bien, para realizar una “consulta habilitadora” que traslade un mandato imperativo a todas las partes, ETA, Gobierno español y partidos políticos vascos, con el objetivo de desarrollar un doble proceso de diálogo y negociación que desemboque en el final de la violencia y en la solución del conflicto de normalización política en un tiempo fijado. En este segundo caso, soy plenamente consciente de que esta consulta habilitadora a la sociedad vasca no será jurídicamente vinculante, pero tendrá indudable validez política, social y democrática.
Confieso que no he entendido prácticamente nada de lo que este buen señor ha pronunciado ante el respetable, ya que estas palabras parecen haber sido escogidas con la artera intención de crear confusión en el personal y de que no se sepa qué es lo que pretende decir realmente. Verbigracia: ¿alguien sabe qué es una "consulta ratificadora", una "consulta habilitadora" y en qué se diferencian entre sí? ¿Se tratará de jerga extraterrestre, solo descifrable por los fans de Star Trek? Inescrutables son los caminos de la hermeneutica galáctica, pardiez...
Sea como fuere, poco importa lo que Juan José Ibarretxe diga o deje de decir en sus idas de olla habituales desde la Enterprise. Por mí, como si profetiza una invasión por parte de los pitufos maquineros o su conversión al confucianismo. Sencillamente, no hay que hacerle demasiado caso. Cuanta menos publicidad gratuita hagamos a sus desvarios varios, mejor.
Lo que de verdad importa es que ante las evacuaciones mentales del lehendakari las personas que se tienen por sensatas no pierdan el juicio, que actúen con mesura y que, sobre todo, no caigan en el error de combatir el nacionalismo vasco con más nacionalismo, y más concretamente con más nacionalismo español. Sería como tratar de apagar un incendio con un lanzallamas... Por desgracia, esto es lo que me temo que está haciendo el Partido Popular con su campaña "Somos España".
Pocas campañas más absurdas se han visto en los últimos tiempos. Del mismo modo que nadie en su sano juicio emprendería una campaña "la Tierra es redonda", "dos más dos son cuatro" o "Aznar tiene bigote", una campaña así respecto a España está de más. La verdad, vaya manera de hacer el ridículo. Creo que el PP debería haberse ahorrado esta exhibición de nacionalismo obsoleto, casposo y decimonónico que, lejos de resolver nuestros problemas, los complica todavía más...
(Una sugerencia, sin ánimo de sentar cátedra: si de verdad lo que les interesa a los populares es que se respete la legislación vigente, podrían empezar aplicándose el cuento a sí mismos con el espinoso asunto de las supuestas "objeciones de conciencia" respecto a la asignatura Educación para la Ciudadanía... Un poco de coherencia por parte del primer partido de la oposición ante un tema de este calibre sería muy de agradecer. No se puede exigir a Ibarretxe que cumpla la ley mientras nosotros nos la pasamos pública y notoriamente por el arco del triunfo. Un poco de seriedad, por favor.)
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
David Millán
autor
Contacto


