La Pantoja encarcelada (relato)
03.05.07 @ 21:34:01. Archivado en Relatos
Era su secreto mejor guardado. Cada viernes por la noche -en lugar de recorrerse de punta a cabo la "ruta cuántica del bakalao" como cualquier otro joven de hoy en día- el potentado Remigio de Rotterdam era fiel a su cita con el programa "¿Dónde estás corazón?", presentado por algún artificioso ciberclón de Jaime Cantizano. El histórico espacio televisivo -que llevaba más de cien mil años consecutivos en antena- captaba su atención como si de una representación de Rigoletto se tratara. Pertrechado en il palazzo renancentista más suntuoso del Alto Júpiter, el impetuoso Remigio contemplaba expectante los avatares vitales de la élite panjoviana. Era como asistir en directo al meollo mismo de la mitología griega, dadas las vastas dimensiones genealógicas y dinásticas de la estirpe célebre. Mientras se recreaba en el sabor de una copa de champán venusiano, una súbita revelación le agrió la cata: su madre -doña Nemesia Newton- había sido detenida como directa responsable del incendio de la biblioteca joviana (ver relato La nueva biblioteca joviana para más información) y ahora parecía no hablarse de otra cosa en los mentideros más profusamente rumorológicos del sistema solar.
[En mi libro Del agujero negro al bar y otros relatos podréis encontrar el texto de esta narración al completo.]
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Igual desconocias este proverbio, refran ó dicho:
No te extiendas Verdulaga,
arrecogete un poquito...
que ni la huerta es tan grande
ni el hortelano tan rico.
P.D.: Te sobran años para saber donde pisas...
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David Millán
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