El 16 de agosto de 1977 (hoy hace 34 años) murió súbitamente el cantante Elvis Aaron Presley, en Memphis, Tennessee. Para nadie es un secreto que Elvis Presley, el "Rey del Rock and Roll", fue uno de los más grandes en la historia de la música del siglo XX, pero lo que sigue siendo bastante desconocido a nivel popular es que también fue un auténtico "Rey de las Artes Marciales" por su condición de Maestro de Kenpo, al obtener el grado de 8º Dan, en agosto de 1974.
Su primer instructor de artes marciales fue Jürgen Seydal, un artista Shotokan, aunque también entrenó con Hank Slemansky, un artista de Shito-Ryu conocido porque entre sus discípulos figuró el posteriormente famoso Dan Inosanto. Elvis consiguió el cinturón negro cuando regresó a los Estados Unidos en 1960 después de cumplir el servicio militar en la Alemania ocupada por los Aliados tras la Segunda Guerra Mundial. Pocos años después, Slemansky murió en acción en Vietnam.
El propio Elvis enseñó karate a los miembros de la llamada "Mafia de Menfis", sus viejos amigos a los que no sólo mantuvo a su alrededor como compañeros de entrenamiento sino como guardaespaldas personales. De hecho, para formar parte de su equipo de protección exigía a los aspirantes, entre otras cosas, experiencia en artes marciales. Con el tiempo, algunos de ellos fueron recomendados directamente por Ed Parker.
El cantante había conocido a Parker durante una demostración ofrecida por el creador del Kenpo Americano en el Hotel Beverly Wilshire. Quedó tan impresionado por sus métodos innovadores y los movimientos fluidos del Kenpo que se dirigió a él para felicitarle y conocerle en persona reconociendo su calidad. "Parece que eres un rebelde en tu campo, como yo lo soy en el mío", le dijo, y la amistad entre ambos quedó sellada a partir de ese instante. Entrenaron juntos en numerosas ocasiones desde entonces y Ed Parker solía decir que Elvis era un buen cinturón negro que a veces le avergonzaba sabiendo el manual de la IKKA mejor que él mismo.
La verdad es que Elvis ya se podía manejar solo en una pelea. En 1956, por ejemplo, luchó contra un marido celoso en la localidad norteamericana de Toledo y ganó. Denunciado, fue a juicio y quedó absuelto. En el mismo año tumbó a un empleado de gasolinera de 2 metros y a su amigo que se enfadaron y se metieron con él por la atención que estaba recibiendo en el establecimiento: de nuevo fue a juicio y absuelto. Elvis era un aprendiz rápido, aunque según él mismo reconoció, se saltó alguno de los grados que fue logrando a lo largo de los años, desde el segundo dan en 1963, hasta el octavo en agosto de 1974. Este último dan, Parker insistía en que se trataba de un grado honorífico.
En todo caso, Elvis fue un enamorado de las artes marciales hasta el punto de que llegó a comentar a Parker que si no hubiera estado dedicado al mundo del espectáculo, le habría encantado dedicarse a tiempo completo a ellas, entrenando y enseñando. En cierto modo lo hizo al exponerlas a un montón de gente de muy diversa condición y dándoles difusión masiva en una época en la que eran relativamente desconocidas, hasta el punto de que él era uno de los pocos cinturones negros no asiáticos. Una de las formas más eficaces de promoción fue incorporarlas a las escenas de lucha de sus películas. Tenemos ejemplos en "G.I. Blues", "Wild in the country", "Blue Hawaii", "Follow that dream", "Kid Galahad", "Roustanout", "Harum scarum" y "Double trouble". Durante una de estas escenas en "Flaming star" Elvis se empleó con tanto entusiasmo que llegó a romperle el brazo a Red West, guardaespaldas, escritor de canciones y actor, uno de los primeros miembros de la Mafia de Menfis.
Lunes, 28 de mayo