Como sabe cualquier buen conocedor de nuestro deporte, el título de este blog se debe a Karate Kid, una de las películas de artes marciales más populares de la historia y por cierto una de las que reclutó para su práctica a un mayor número de chavales occidentales, fascinados por conocer los secretos que convertían al entrañable pero endeble y confuso Daniel Larusso en el prototipo de adolescente heroico: seguro de sí mismo y capaz de defenderse con eficacia y sin dilación contra los matones que tanto proliferan a esa edad (¡y a otras, podéis creerme!).
Lunes, 28 de mayo