Me cuentan a través de distintas fuentes que hay personas que de mala fe llevan un tiempo dedicándose a pregonar a todo aquél que quiera escucharles y no tenga mucha idea sobre de qué va el tema de las artes marciales que mi principal objetivo en esta vida pasa por acabar por cualquier medio con la carrera deportiva y personal del actual director del Departamento Nacional de Kenpo de la Real Federación Española de Karate (RFEK), Joaquín Paraíso. Para esta depravada y conspiranoica misión contaría con la complicidad de Adolfo Luelmo, Javier Galán y otros miembros de nuestras organizaciones que obedientemente seguirían mis mandatos, como meros títeres al servicio del Gran Señor del Mal, o sea, el que firma esta columna.
Lunes, 28 de mayo