En los últimos días, políticos (y políticas) han opinado sobre la eficacia o no de la ley de violencia de género: si ha funcionado o no, cómo podría mejorarse, etc. Pero todo esto son palabras. El ejercicio de defensa de la mujer es un derecho, no una cuestión política.
Todas las mujeres maltratadas han de tener acceso a su propia preparación en la autodefensa. Esta necesidad es imperativa, ya que una de las cuestiones fundamentales es evitar la relación de dependencia, de cualquier modo o forma. El hecho de ponerles un escolta, es una solución inmediata, de primera fase, pero se les ha de procurar educación en su propia defensa.
Las actividades como el Kenpo u otras artes marciales son una efectiva herramienta para lograr esa educación defensiva, ya que no sólo forman para una defensa física, sino que también ayudan a conseguir un autocontrol emocional y sobre todo confianza y recuperación de su autoestima.
Por ello entidades como la Federación Española de Kenpo (FEK), además de su actividad propiamente deportiva y/ o marcial, trabajan para desarrollar programas de formación para contribuir a paliar esta lacra social.
A continuación detallo las Cinco reglas fundamentales recomendadas a las mujeres por el departamento de formación de la FEK, para evitar una agresión:
-No llevar la contraria cuando su pareja dé síntomas de alteración de cualquier tipo, evitar reivindicaciones y discusiones absurdas que no va a atender, pues el agresor no es un comentarista, no dialoga.
- No repeler la agresión mediante un contacto directo enfrentándose a puñetazos o patadas. No hay que pelear, ya que por simple complexión física llevará las de perder.
- Pegarse físicamente al agresor cuando éste inicie su ataque, en lugar de seguir el primer impulso de intentar huir, porque normalmente este tipo de agresiones se produce en los hogares, en lugares muy cerrados donde será muy difícil que escapen a tiempo de las garras del agresor. Sin embargo, si se pegan a él totalmente, los golpes disminuirán su fuerza, y además le desconcertarán con lo que, en vez de continuar la agresión, será él quien trate de separarse. Esto es por una cuestión de ego, el maltratador disfruta con su sensación de poder, pero si no puede ver la cara de la victima, no disfruta. Sólo en este momento, hay que aprovechar su instante de duda para darle un golpe certero y concreto que permita huir.
-Cuando pasean por la calle mirar en todas direcciones y marcar rutas distintas. No correr si lo ven, aunque infrinja la orden de alejamiento, porque se le puede perder de vista y eso es más peligroso. Hay que fijar la mirada en su agresor y tratar de perderle el miedo.
-Todo el cuerpo de una mujer, incluso los complementos que lleve son armas. En caso de agresión hay que utilizarlas todas. Eso conlleva un entrenamiento diario.
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Lo mejor es que te dirijas a la federación española de kenpo:
http://www.ltkka.es/index.php
Puedes solicitar información.
¿dónde puedo aprender a defenderme? ¿puede dar alguna dirección en su blog?
Lunes, 28 de mayo