La velocidad de la oscuridad
24.03.07 @ 10:07:36. Archivado en Libros
Mucha gente desprecia la ciencia ficción argumentando que únicamente sirve como pretexto para que el autor suelte sus ideas camufladas como entretenimiento. ¿Y que autor no lo hace? Desde el siempre hipertrofiado Cervantes arremetiendo contra las novelas de caballerías con su libro del chalado y el gordo manchegos, hasta cualquier libro de presunta investigación sobre Marbella y sus disparates lo hacen.
Elizabeth Moon en La velocidad de la oscuridad (Ediciones B, colección Nova) se sirve de la ciencia ficción para acercarnos al desconocido mundo interior de los autistas. Por ello se llevó el Nébula 2004 y, que coño, es un premio más que requetequemerecido.
Es un libro más que interesante, que nos introduce en la mente de Lou Arrendale, profesional, independiente, tirador de esgrima en sus ratos de ocio, enamorado y… Autista.
Sus miedos, sus fobias, sus filias, sus amigos, su ordenada vida se muestran en las paginas de La velocidad de la oscuridad sin estridencias, de manera entrañable y, por momentos, de manera divertida.
Un hombre que ha aceptado sus limitaciones (No como muchos otros) y que disfruta de una existencia completa, pero… ¿Y si hubiese una cura para el autismo? ¿Cómo sería Lou si no fuese autista? ¿Conservaría su casi mágica capacidad de detección de patrones? ¿Seguiría enamorado de su compañera no-autista de esgrima?
Elizabeth Moon es madre, en la vida real, de un chico autista. Conoce el camino que pisa…
Mucha gente defendemos la ciencia ficción argumentando que sirve para ponernos en el pellejo del otro sin las limitaciones del tiempo y el espacio.
Este libro es un buen ejemplo de ello. Una vez más, se lo recomiendo.
Larga y prospera lectura, amigos
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/82687
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Un saludo
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Roberto López Herrero
autor
Contacto




