Editado por

Lucas JiménezLucas Jiménez

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Una víctima a su asaltante

Permalink 28.01.08 @ 05:18:38. Archivado en Sobre el autor

Camino solo por las últimas viviendas del pueblo de Huamba y están a punto de asaltarme. Si se consuma, será un asalto por un fin noble. Mi asaltante no quiere mi mochila. El caballero quiere que me siente con él a beber aguardiente a las 11 de la mañana, a dos días de Piura. Le he respondido que no tomo y, en respuesta, estoy seguro va a sacar un típico puñal serrano punta aguja. No depende de él. Yo tengo la culpa, por confiado. En cuatro días recorriendo los últimos cerros donde acaba el Perú, debí suponer que estas lomas y caminos ayabaquinos son demasiado solitarios como para ser cien por ciento seguros. Llevo tres tarjetas con fotos y testimonios sobre la exclusión de los peruanos en estos últimos rincones del país. Es de suponer que sentirse marginados, les lleve a algunos a ser hostiles con los forasteros. Pero es que Huamba hipnotiza, entre cientos de pueblos fronterizos de la sierra ayabaquina es un paisaje único, una pampa verde tan extensa sólo comparada con la meseta andina de Frías. De ambas llanuras, que bien podrían servir de aterrizajes para avionetas, Huamba se parece más a las pampas ganaderas del vecino país del tango y la carne, tiene abundante ganado, guarda historias de la época en que todo este verdor y todos los cerros hasta donde alcanza la vista, eran propiedad de un solo hacendado, y por eso esta mañana he salido a caminar lejos de la zona poblada. Y me he quedado solo. Detrás de mi, a kilómetros de distancia mugen las vacas de donde proceden los famosos quesos de Huamba, a lo lejos las reses se ven como hormigas. De frente ya sólo queda pampa y cielo. A mi derecha los únicos signos humanos son tres casuchas, pero sin gente que me defienda. Hoy todos los huambinos se fueron a rezar a la capilla. No todos. Debajo de uno de los tejados ahumados surge mi asaltante:
- Oye tú, el de la mochila, ven carajo, ven a chupar conmigo.
- Muy amable, pero no puedo, gracias. Estoy buscando la casa de la hacienda.
¿Sabes dónde queda?
- Ah, no quieres tomar conmigo porque soy del campo. Te crees (superior) por tus zapatillitas de ciudad y tu polo rayado ¿no?
- Bueno, no ¡Cómo crees! Es que me voy al medio día, y no tengo
mucho tiempo –digo, y vuelvo a avanzar. Eso, para mi sorpresivo asaltante beodo de no más de 18, es cobardía (¿”Por qué te corres... c?”). Nunca pensé que llegar de la ciudad y caminar por la hierba mojada de la sierra pueda hacer sentirse humillado a alguien. O que pasar frente a la vivienda de mi asaltante y negarme a ser su amigo de botella, lo enerve tanto. Y que hasta llevar mi casaca colgando le parezca insultante (“Yo también puedo comprarme una”), al punto que ahora me prohíbe alejarme y también regresar al centro del pueblo, baja el volumen de su radio a pilas que carga como a un bebé, sirve aguardiente y me muestra el vaso (“toma m… no te vayas flacuchento e m…”).

-¿Cómo has dicho? –ya me enfurecí. Avanzo la mitad del trecho que nos separa pensando en estrellarlo contra las paredes porque contra el piso no le dolería, todo aquí es pampa verde. Estoy a punto de estallar, hacerme justicia yo mismo donde no llega el Estado. Pero de repente, debo detenerme. Atrás del tipo del radio, hay más caras que me observan con curiosidad. Deben ser tres más. ¿Tres chairas más? El miedo siempre exagera todo, hasta me imagino herido. Y una familia esperándome en Piura, y mis alumnos esperando mis últimas clases de reportaje y crónica, en una linda universidad que brilla. Tal vez no sea buena idea imponer el derecho a circular libremente por el territorio nacional.
- Sabes qué, mejor regreso –Y de verdad regreso al rato, pero acompañado de uno de los más altos del pueblo, que me guía a la casa de la hacienda. La estrategia la aprendí –confieso- de algunas pandillas piuranas sobre las que he escrito tanto y les agradezco porque funciona: al pasar otra vez frente a su casa, mi atacante me mira arrepentido. Mudo. Guardó el cañazo, el vaso y hasta escondió la radio. Ahora escribo esta columna para decirle a mi asaltante que fue un placer conocerlo. Que debí quedarme a charlar un rato. Un fuerte abrazo. Su asaltado.

Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/140759

Comparte esta información
  • delicious
  • meneame
  • digg
  • yahoo
  • talk bubble

Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
el disco del año por que es el mejor
Enlace permanente Comentario por anamariaaraujoduran 27.04.09 @ 23:46
La que resulto asaltada fui yo me quitaste las palabras y fue sin previa invitacion de aguardiente...la sencilles y la intesidad de tus palabras me llevan hasta mi ayabaca querida una ayabaca que al igual que ese aguerdiente DESTILA PURO sabor a patria...yo ayabaquina con 19 años siento que quiero vivir mas de mi ayabaca y tu con tu concronica me aselerado 30 años ....gracias tio Lucas

NANCY DEL SOCORRO JIMENEZ SAAVEDRA
Enlace permanente Comentario por NANCY 25.04.08 @ 06:33

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
La Marea de Pérez Henares

La Marea de Pérez Henares

Fumadores delincuentes. Fumaderos clandestinos

Antonio Pérez Henares

Protestantes

Protestantes

Técnicas de fertilidad, y masturbación

Pedro Tarquis

El blog de Antonio Piñero

El blog de Antonio Piñero

Andrñe

Antonio Piñero

Ole maños, ole

Ole maños, ole

La primera victoria fuera tendrá que esperar

Ignacio Pablo Cerdán

Vilagarcía na Rede

Vilagarcía na Rede

Sólo uno de cada tres españoles cree que Rajoy gestionaría mejor la crisis

Vilagarcía na Rede

El barón rampante

El barón rampante

Esteban Escudero será el nuevo obispo de Córdoba

Jesús Bastante

Arte

Arte

La desmesurada casa de Angélica, por J. C. Deus

Arte

Un blog desde Asturias

Un blog desde Asturias

¡Qué pena que no gobierne el PP!

Avelino Vallina

Totalitarismo y terrorismo islámico

Totalitarismo y terrorismo islámico

Irán acusa a Arabia Saudita de terrorismo.

Doctor Shelanu

La columna

La columna

Las fusiones de cajas no gustan a los acreedores.

Jesús Montesinos

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

La Misa sobre el Mundo (Teilhard de Chardin)

Francisco Margallo

La cigüeña de la torre

La cigüeña de la torre

¿Dos pesos y dos medidas en el obispo de Santander?

Francisco José Fernández de la Cigoña

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

Plum cake con adorno de chocolate -Del libro escuela de cocina Navarra "El Bosquecillo"

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Lenguaje progresí

Manuel Molares do Val

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Rubalcaba quiere que te identifiques para grabarte.

Vicente A. C. M.

La hora de la verdad

La hora de la verdad

9-11-1989. La caída de los liberticidas

Miguel Ángel Malavia

Rumores de Ángeles

Rumores de Ángeles

La Confer cambia de presidente pero no de línea

Rumores de Ángeles

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Soledad sacerdotal

Guillermo Gazanini Espinoza

El blog de Carlos Blanco

El blog de Carlos Blanco

Al Gore

Carlos Blanco

Voto en Blanco

Voto en Blanco

Cayó el Muro de Berlín, pero no el despotismo

Francisco Rubiales

Haz de PD tu página de inicio | Sugerir enlace | Informa a un amigo | ¿Quiénes somos? | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Denuncias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias