En este conflicto entre los maestros más politizados y las autoridades autonómicas del PP el argumento más poderoso que se usa para que admiremos a quienes enseñan es que con frecuencia trabajan en su casa corrigiendo exámenes.
Es tal la adoración al maestro --creemos un neologismo, maestrolatría--, que alabamos ese gesto supuestamente heroico, lo que nos obliga a aplaudir toda iniciativa de un colectivo que, como todos, tiene buenos y malos profesionales, trabajadores y vagos.
El maestro o profesor es apreciado también porque evocamos el recuerdo de sus tiempos heroicos, cuando pasaba hambre, hace casi un siglo.
O lo admiramos porque solía oponerse a las derechas ricas y clericales, razón por la que muchos fueron fusilados durante la guerra civil en zona franquista.
Siga leyendo aquí y vea a Salas
..........
Lunes, 28 de mayo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez