Los defensores de la Alianza de las Civilizaciones y del multiculturalismo, para los que toda sociedad humana debe perdurar sin reformarse, acusan Angela Merkel de colonialista por proclamar este fin de semana el fracaso del multiculturalismo en Alemania, y advertir que debe cultivarse el racionalismo como valor preponderante.
La canciller alemana reconoció que durante cuatro décadas su país había cometido graves errores al atraer millones de inmigrantes de toda procedencia cultural y religiosa con la idea de que se integrarían o que volverían a sus países.
Luego, y aunque muchos se integraron, varios millones crearon sus propios guetos para aislarse con sus costumbres en minorías endogámicas, ajenas a la humanista legalidad nacional.
Sus jefes religiosos quieren ahora que el Estado alemán acepte que se apliquen en sus guetos leyes medievales como la sharia, que muchas veces ya se ejecutan secreta y salvajemente sin que se denuncien, sobre todo, por miedo.
Está ocurriendo en toda Europa, donde cada día un número mayor de fundamentalistas emerge del gueto creado por ellos mismos para intimidar o atacar violentamente a la sociedad mayoritaria.
Esta sociedad inarmónica venía anunciándola desde 1970 el politólogo italiano-estadounidense Giovanni Sartori, que en 2000 publicó una síntesis de sus trabajos anteriores en “La sociedad multiétnica” (Taurus).
Estableció la diferencia entre el multiculturalismo impuesto por el falso progresismo del relativismo cultural, y el deseable pluralismo cultural, en el que mayorías y minorías intercambien lo mejor de ellas mismas, siempre bajo tutela de las leyes democráticas inspiradas en la Ilustración y el racionalismo, y no supersticiones o sentimientos. Debe aceptarse la evolución cultural: por eso ya no somos antropófagos.
Merkel advierte que Alemania es una sociedad de raíces judeocristianas y racionalistas, por lo que nadie puede tratar de imponer en nombre del relativismo cultural valores ajenos al espíritu libre mayoritario.
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Curioso que estemos asistiendo al fenóneno inverso de la xenofobia: la endofobia, que nos sitúa a los nacidos en nuestro propio país como los "malos de la película". En realidad, sólo queremos que se cumplan las leyes, que no se nos impongan culturas ajenas y que se mantenga la aconfesionalidad del Estado.
Hace poco, una discoteca fue obligada a cambiar su nombre porque "ofendía" a los musulmanes. Parece que recibieron todo tipo de amenazas. El nombre de la discoteca se cambió. Sin embargo, no he sabido que se hayan investigado esas amenazas.
Llamar "La Meca" a una discoteca no era ilegal; amenazar, sí. Sin embargo, han tenido que ser los dueños de la discoteca los que hayan cedido, ante la pasividad de las autoridades y la hipocresía progre. Eso es endofobia.
La señora Merkel es una mujer valiente que no se pliega a lo políticamente correcto. Los progresistas de sí mismos son los vigilantes de la playa. Cualquiera de hable de que el munticulturalismo crea problemas cosa que es cierta, inmediatamente se les enchufa la manguera de los insultos como son racista y xenófobo y se quedan tan contentos, y esto lo hacen con intención de descalificar y desactivar a cualquiera aunque sea cierto y razonable lo que esté diciendo. Allí tienen un problema con millones de turcos y ella lo expresa, está en su país y hace muy bien. Es una europea sin complejos y llama al pan pan y al vino vino.
¿Llegaremos a ver en poco tiempo deportaciones masivas de musulmanes de Alemania a Turquía?.
¿Y de España a Marruecos?
Angela Merkel se equivoca cuando habla de cuatro décadas, de país recepcionista de inmigrantes. ¿Las últimas? Yo le diría que toda la segunda mitad del siglo pasado fue así. Lo que si debía considerar la canciller alemana es que gracias a ello, el país no solo pudo volver a la normalidad, sobre todo en los tres primeros lustros. Esa nutrida inmigración, fue la base para la reconstrucción total de Alemania, que, como todos sanemos destruyeron totalmente los bombardeos aliados y también de la pujanza e importancia que ahora tiene. En ese aluvión de personas hubo muchos españoles que, como se decía entonces, "iban a hacer las américas".Muchos se quedaron alll y aún continúan viviendo sus descendientes, de ellos bastantes fruto de matrimonios mixtos.Esa es una verdadera integración. Lo de la multiculturalidad,en este caso está superado por la integración total. Distinto es esa invasión pacífica que están haciendo personas de raíz arabe que no se apean de la burra. Ellos están a lo suyo.
LA HISTORIA SE REPITE
en menos de veinte y cinco años todas las cruces delas iguesias seran destituidas por la media luna,EL primer pais en sacumbir sera HOLANDA
Lunes, 28 de mayo
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