Si alguien pregona que la Biblia es un libro tan violento como el Mein Kampf de Hitler no le pasará nada, y los autoproclamados progresistas lo aplaudirán. Pero si afirma lo mismo del Corán querrán meterlo en la cárcel.
En Holanda están juzgando a Geert Wilders --líder de un partido que entrará en el Gobierno--, por incitar supuestamente al “odio racial y religioso” al afirmar que el Corán predica una dictadura de odio peor que la del Mein Kampf.
Cree que ese libro, unido a los dichos de Mahona, los hadizes, está propugnado hoy mismo la esclavitud, el Talión, la lapidación de adúlteras, y la condena a muerte de sodomitas y réprobos.
Aparte de imponer todo lo anterior, regula el pillaje, incluido el de las mujeres para tomarlas como esclavas o esposas en poligamia.
El Corán imita la Torah judía, pero ni siquiera los judíos más ortodoxos consideran los castigos algo más que símbolos, mientras para los cristianos son sólo curiosidades de las que un judío, Jesús, prescindió para crear una doctrina basada en el amor. Aunque sus fieles le sean poco fieles.
Como ocurre con el Mein Kampf en Holanda, el Corán debe prohibirse, dice Wilders: con los hadizes crea la criminal sharia que se aplica secretamente en el país; además, predica guerras, como la de la reconquista de gran parte de España, Al-Ándalus.
Wilders, antinazi y defensor de los judíos, advierte que él no ataca a las personas creyentes del Corán, sino sólo a las ideas: a religión misma y a su libro básico.
Afirma que su libertad de expresión como holandés y europeo debe permitirle denigrar el islam o cualquier otra idea o creencia, espiritismo, teosofía, ideología, club de pensamiento o de fútbol.
Como librepensador advierte que, si es condenado, habrán acabado las libertades y el Alá del Corán habrá ganado su guerra santa en nuestro continente.
Lunes, 28 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena