Este cronista empieza hoy besando patrióticamente el anagrama de Google, gesto que justifica porque tras vivir sin libertad bajo el franquismo, cuando nacía la democracia fue el primer corresponsal español en otra dictadura peor, la comunista China.
Conoce y ama aquél país que marcará el futuro de la humanidad, no sólo por su importancia demográfica o económica.
Su comunismo cambiará lentísimamente hacia una democracia como lo hizo el franquismo, pero los tiempos chinos son lentos, y el futuro de occidente y de su sistema de pensamiento, Grecia, Roma, lo judío, lo cristiano y la ilustración, está en ese mundo renaciente, que nos estudia para mejorarlo, mientras el nuestro sucumbirá de chochez y miedo.
Sentado lo anterior, la reverencia del cronista hacia el anagrama de Google es como la de otros hacia la bandera de su país, a la que juran lealtad.
Y es que Google, la verdadera Biblioteca de Alejandría contemporánea, difusora de información y conocimiento, abierta a todos y libre, ha rechazado definitivamente la censura política impuesta por el régimen chino.
Empresa capitalista, ha eliminado los filtros, sabiendo que la represalia gubernamental puede cerrarle su creciente y fantástico negocio allí. Y todo demócrata debe darle las gracias por ese gesto.
Mientras, el socialismo español cambia muertos en huelga de hambre en Cuba por negocios hoteleros para jineteo.
Fíjese, cuando en España sólo había censura, la BBC o Radio París eran libertad, como paradójicamente también las siniestras Pirenaica y Moscú para los comunistas.
José Antonio Novais, corresponsal de Le Monde en España, que sorteabas hábilmente la censura franquista: te levantarías de tu tumba si pudieras y aplaudirías a tu digno sucesor, Google.
Maldecirías el cambio de valores, y brindarías por la bandera de esta libertad, no socialista, sino capitalista y yanqui.
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Acabo de regresar a Europa tras 5 años en China. Todo parece aburrido tras haber presenciado en primera persona, la mayor transformación de la historia y muchas son las cosas que se echan de menos. Muchas, menos la falta de libertad y por ese mismo motivo, yo también celebro la decisión de google.
Algunos dicen que Google es dios. Otros, ahora, que es la patria.....espero que no lleguemos nunca a hacerlo rey....
...Me recuerda a aquello del salvaje que, con su cuchillo y tosca mano, hace un dios de un tronco de arbol...y despues...se arrodilla ante él para adorarle....
Final que no entró: "Pero no la libertad". Así terminaba
En este mundo actual yo me pregunto si hoy se las arreglaría alguien sin Internet y, sobre todo, sin el buscador Google. "Las ciencias adelantan una barbaridad", cantaban Don Hilarión y Don Sebastián, en la conocida zarzuela La Verbena de la Paloma"Si levantasen la cabeza que dirían de éstol.
Hablando con una centenaria, en la época en que comenzó la televisión, en una aldea de mi Galicia natal, me decía sonre ella : "E cousa do demo" (Es cosa del demonio). Y el demonio fue John Baird.
Antes, Marconi y Graham Bell, nos habían traído la radio y el teléfono y los hermanos Lumière. el cine.Si la abuelita hubiese conocido este prodigio de Internet, o este invento, del que hablamos, el fabuloso Google, que nos trajeron los veinteañeros Larry Page y Sergei Brin, necesitaríamos mucho tiempo para explicárselo y ella mucho más para entenderlo.
Estoy con Google.Molares conoce bien China y también la censura. Google hizo bien eliminando los filtros. Puede perder el mercado. P...
Genial...
Yo tambien me apunto a esa universal patria.
Desde hoy soy ciudadana de Google.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena