Qué sabrosos están esos animales comestibles, novillo, toro, buey, vaca, corzo u otro cuyas proteínas nos hicieron evolucionar intelectual y físicamente hasta quienes somos hoy desde el Paleolítico, cuando éramos cazadores antes que agricultores.
Hace tres o cuatro generaciones el ochenta por ciento de las familias españolas se alimentaban de ganado y de la caza propias.
Además de comer carne, seguimos calzando y vistiendo prendas de piel, pero muchos descendientes de esos antepasados son de PETA (People for Ethical Treatment of Animals), organización dizque ecologista que a veces asesina científicos porque diseccionan cobayas.
También hay quienes humanizan a sus perros, igualan toros a humanos y terminan rechazando el uso de ratones para probar medicinas que curarán el cáncer.
Naturalmente, deben odiar a Don Quijote, propietario de buen galgo perdiguero, o la obra de Miguel Delibes, cazador y gloria literaria universal recién fallecido.
Los extranjeros dicen “¿España?: toros, vino y jamón”, pero en Cataluña van a prohibir, seguramente, las corridas de toros por supuesto humanismo, aunque no los “correbous”, protegidos por el secesionismo social y cultural socialnacionalista, aunque son más crueles y populacheros que las corridas y tan brutales como el toro castellano alanceado en La Vega.
Este cronista nunca iría a una corrida de toros. No la soportaría, pero come rabo de toro.
Ha estado en guerras, en medio de humanos descuartizándose, pero no visitaría las actuales industrias nacionales de Cataluña, los mataderos, porque ya no lo son las textiles.
El problema del Parlamento barcelonés al prohibir las corridas de toros es que su apoyo a grupos animalistas y de secesión sociocultural confronta la muerte del ganado en un matadero industrial, y la ritual y pública.
Luego, y con razón, los animalistas exigirán que no se mate ganado alguno. Y, una de dos, o comemos hierbas, o morimos de hambre.
Porque matar animales es necesidad, y tambien actividad industrial y negocio, en plazas o mataderos.
Por eso, ni proteger las corridas, como Madrid, ni prohibirlas. Ya están desapareciendo, naturalmente.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena