El sincretismo cristiano ha logrado adaptarse a las creencias de los pueblos donde se introdujo, al extremo de convertir las conmemoraciones periódicas paganas en sus días festivos, o de transformar las figuras tradicionales como el Esteru cántabro o el Olentzero vasconavarro, en acompañantes de la Navidad.
De las nacionalidades históricas –en Cataluña tienen el Homme dels Nassos, que posee 365 nassos, narices, una por cada día del año--, sólo Galicia carecía de un personaje navideño parecido, a pesar de poseer decenas de otros seres mitológicos para las demás fechas.
Para enmendar esta ausencia, está inventándose una figura así a partir de una cantiga supuestamente descubierta por un antropólogo portugués.
Pero no aparece en ningún documento histórico, ni nadie de las generaciones vivas actuales conoce el personaje que los nacionalistas están recreando bajo el nombre de Apalpador.
Como los otros protagonistas folclóricos norteños, baja de las montañas, donde vive en soledad, es tosco, feo, carbonero, fuma en pipa y se llama Apalpador porque palpa las barrigas de los niños en sus camas para comprobar, dicen, si comen abundantemente.
En lo que no se fijaron el antropólogo portugués o sus seguidores, que pretenden sustituir así al pagano anglosajón Santa Claus, el Papá Noel francófono, es que su Apalpador recuerda a un pederasta.
Porque, ¿qué hace un personaje desagradable, desconocido y solitario viniendo a toquetear a los niños en secreto? ¿Es un santo varón o un pervertido ese tipo rarísimo que va a manosear barriguitas infantiles en la cama?
Esteru, Olentzero o el Nassos no tocan a los niños como el Apalpador, y es que hay que ser tortuoso o ingenuo para querer que un posible pederasta sustituya a Santa Claus/Papá Noel o a los Reyes Magos en el reparto de regalos infantiles.
Lunes, 28 de mayo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez