Crónicas Bárbaras

Diplomacia indigna

08.12.09 | 18:03. Archivado en Actualidad

El diplomático Agustín Santos, jefe del gabinete del ministro de Exteriores y encargado de gestionar el caso de Aminetu Haidar, en huelga de hambre desde hace tres semanas en Lanzarote, ha sido denunciado por su partido político, Izquierda Unida, como transmisor de las “indignas” propuestas del Gobierno español para que la activista saharaui acepte las exigencias marroquíes.

Una durísima condena para este hereje ideológico, que además fue miembro del Consejo Político de IU.

Así, Willy Meyer, el responsable de Política Internacional del partido, le exigió que elija entre su militancia y su cargo porque “ser jefe de gabinete de un ministro como Moratinos es incompatible con la afiliación a IU, que no ha decidido formar parte del Gobierno del PSOE".

Cayo Lara, comunista duro y máxima figura como coordinador de IU se sumó a la demanda, porque “existe incompatibilidad entre su militancia y su cargo político".

Al caso Haidar, aparte de las complicaciones nacionales e internacionales que contiene, le sale así un nuevo ángulo alarmante para la maltrecha diplomacia española actual: el de algunos funcionarios de carrera que deben servir a los gobiernos, de izquierdas o derechas, pero que militan en algún partido quizás opuesto a los intereses nacionales que deben defender lealmente.

Era lógico que durante la dictadura hubiera diplomáticos, jueces o incluso militares antifranquistas. Pero en democracia provoca ya bastantes problemas la politización de los jueces para que los partidos políticos quieran dirigir las acciones de los diplomáticos cuyo deber es servir únicamente los intereses de España.

Peor: Santos, que egresó de la Escuela Diplomática en 1982, tiene como jefe ideológico a ese Cayo Lara, defensor del siniestro comunismo de la URSS, Stalin y Mao, genocidas de decenas de millones de seres en nombre, eso sí, de la paz y del progreso.

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Lunes, 28 de mayo

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