Los medios informativos golpean con anuncios que prometen proteger el medio ambiente: los de coches, asegurando que sus nuevos modelos emiten cero gramos de CO2, o los de una red de hipermercados, que asegura que dejará de contaminar al no entregar gratuitamente las bolsas de plástico habituales para la compra.
Ambas publicidades aportan información falsa o incompleta, explotando la obsesión por lo verde en las sociedades más desarrolladas.
En el caso de los coches que no emiten CO2, los fabricantes y los gobiernos abusan del desconocimiento de los conductores sobre las características de los motores.
Hay coches de gasolina de hasta veinte años de antigüedad que no tienen por qué emitir ni una milésima de gramo más de CO2 que el último, más sofisticado y caro modelo anunciado como ecológico.
Se comprueba cuando se pasa una ITV (Inspección técnica de vehículos) teniendo cualquier coche de gasolina con catalizador, cuidado y revisado. Dará lo mismo CO2 y cero monóxido de carbono, CO, que el modelo más moderno. Los técnicos que elaboran el informe de la inspección pueden explicárselo al usuario, pero dicen que raramente se les pregunta.
Otro caso es el de los hipermercados, que expenden prácticamente todos sus productos empaquetados en plástico, pero que explotan el mito de que las ligeras bolsas de ese material son indestructibles, cuando se reciclan como los demás productos.
Además, las bolsas que se fabrican actualmente se autodestruyen con los nuevos aditivos que reducen su existencia a pocos meses.
Lo que logran esos hipermercados, es ahorrarse millones de euros en las bolsas gratuitas. Y crean una nueva fuente de ingresos: sustituyen las bolsas de plástico por otras, supuestamente más ecológicas, que hay que pagar.
La ecología es la gran industria de la conciencia naturalista, la campana de la catedral postmoderna, pero tan consumista como antes.
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Comentario por Costadamorte 22.10.09 | 20:01
Comentario por Costadamorte 23.10.09 | 23:19
Merece el reconocimiento adecuado que en este foro practiques el bilingüismo, derecho que, a buen seguro, reconoces en todos los ámbitos de la vida en nuestra tierra.
Por unha vez estou bastante de acordo con vostede...
Tanto la administración,como las empresas hace años que han descubierto el filón del negocio de la ecologia.
Saludos
¿Por qué la opinión pública acepta los mensajes buenistas de forma acrítica?
La pela es la pela, Molares. La ecología está de moda, nadie sabe lo que es, pero los paletos pican y sueltan la mosca. Los ecologetas son los embaucadores y charlatanes modernos.
Yo, cuando se me acerca un ecologista, agarro la cartera con fuerza y me voy corriendo.
Lunes, 28 de mayo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez