Ferrán Adriá, el mejor cocinero del mundo según los grandes críticos, ha hecho un anuncio para la Fiesta Nacional del 12 de octubre navegando en un barco de la Armada en el que recuerda que su carrera profesional comenzó cuando hizo el servicio militar en la Marina.
La mili fue una institución en España que durante siglo y medio obligó a convivir a todas las generaciones de jóvenes, unos universitarios y otros analfabetos.
Aprendían disciplina pero poca instrucción militar, porque hasta se ahorraba en las balas de los fusiles Mauser, creados a finales del siglo XIX y siguieron usándose hasta después de morir Franco.
Aquella disciplina era muchas veces brutal e injusta, impartida por quienes habían ingresado como mozos, sorchos o quintos, como se les llamaba a los que entraban a servir, y cuya obediencia ciega y esfuerzo les permitía quedar y hacer carrera ocupando mando con grados de tropa y de suboficialidad.
Pero la mili también enseñaba a leer y escribir a los que venían de los lugares más pobres y sin escuelas de aquella España que era paupérrima hasta mediado el siglo XX, y que les servía para afrontar la vida.
Además, se aprendía camaradería, abnegación y el valor histórico de lo que llamamos España, a pesar de las dictaduras.
Durante el tardofranquismo comenzaron a crearse numerosas especialidades útiles para la vida civil, y así fue como ya en democracia Ferrán Adriá se inició en las cocinas de la Capitanía General de Ferrol y de Cartagena, que hizo famosas porque sus capitanes generales presumían, ya entonces, de que estaba naciendo allí el mejor cocinero de todas las marinas mundiales.
Aquella mili con lo bueno y lo malo, acabó en 2001, al extinguirla el gobierno Aznar, pero aún quedan numerosos Ferrán Adriá recordándola afectuosamente.
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La mili fue una experiencia única para los españoles que la vivimos, hubo de todo desengaños, dureza, y mucho compañerismo, y aunque a muchos nos cogió estudiando o recien incorporado a un trabajo, una
vez pasada y echando la mirada atrás fue una experiencia impagable (para unos más que para otros) y
por supuesto inolvidable, eran otros tiempos
Hace unas semanas, en la edición digital del Washington Post venía un artículo que no he conseguido encontrar, en el que el columnista informaba de que en el actual ejército usa, sus miembros proceden de los estados del sur (negros), del medio oeste (blancos) y del suroeste (hispanos). Que había estados de la unión americana que practicamente no aportaban nadie al reclutamiento. Por ello pedía un servicio civil y universal que sirviese para que los americanos de distintas etnias, origenes sociales y geográficos se amalgamasen, y de esta forma cohesionar la nación.
Por cierto, creo que si el marquesito y demás niñatos de la zona norte de Madrid (o de otras partes de España, que no se ofenda "Menda) hubiesen pasado por la mili que nos cuentas, habrían mejorado como ciudadanos, aunque saliesen de ella tarifando.
PD.- si alguien encuentra el artículo al que me refiero que cuelgue aquí el enlace. Debí descargarlo en su momento.
Para la gente preparada y llena de proyectos , la mili pudo ser un impasse, una pérdida de tiempo , un paréntesis innecesario, aunque eso no quita que recuerden con afecto a los compañeros, las juergas que se corrían, las mil anécdotas simpáticas, las novias ocasionales....como también algún sargento cabroncete y una disciplina que a algunos les costaba sufrir.
Pero para un gran número de soldaditos de aquella España pobre y cutre, chicos analfabetos que nunca habían salido del terruño, que no habían visto nada y nada sabían del mundo y de la vida, sin el menor roce social , algunos sin haber pisado apenas la escuela, para estos la mili fue un bautizo iniciático , una auténtica universidad de-urgencia que les desasnó, les enseñó a convivir, a comportarse , a conocerse, a escuchar, a leer y escribir, a viajar en tren y bús, a conocer el país, incluso lugares tan remotos -y tan queridos luego-como Ceuta, Melilla o las colonias....La mili fue un MILAGRO IMPAGABLE para ellos...
Bullería, bulleriiiía... diría Bisbal
Así fue, sí señor. Pero los imbéciles que inventaron lo de la "puta mili", se la cargaron, todos llenos de fervor progresista.
Lunes, 28 de mayo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez