Crónicas Bárbaras

Genocidas de hambrientos

21.09.09 | 16:37. Archivado en Actualidad
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

De los 7.000 millones de habitantes del planeta la séptima parte, 1.000 millones, pasan hambre, aunque serían 5.0000 millones si Norman Borlaug no hubiera iniciado su Revolución Verde agrícola.

Y estos 1.000 millones mal alimentados deberían echar a patadas a cualquier predicador del ecologismo tipo Greenpeace que quiere impedirles que se industrialicen y que cultiven alimentos transgénicos, mientras ellos, místicos exquisitos, están magníficamente alimentados.

Sería un buen homenaje al padre de la agricultura moderna, Norman Borlaug, genetista estadounidense que acaba de fallecer a los 95 años de edad.

Fue quien ayudó al mundo a alimentarse a partir de los años 1940 logrando que sus 250 descubrimientos científicos multiplicaran las cosechas, incluso antes de que comenzaran a existir los transgénicos, de los que también fue creador.

Los hambrientos españoles de los años 1940 y 1950 deben recordar la aparición de los maíces híbridos que aumentaron la producción del grano y llenaron estómagos de humanos, de vacas o de pollos.

Sí: la producción de leche y pollos baratos se debe a Norman Borlaug, Nobel de la Paz de 1970 por reducir pasmosamente las constantes hambrunas que antes de él asolaban el mundo.

Pero eso ocurrió cuando los ecologistas mayoritarios, que no son ecólogos, todavía no eran reaccionarios, ni defendían ciegamente la virginidad paisajística matando a cambio a millones de seres.

Incluso la malaria persiste por su chantaje sobre las instancias internacionales para prohibir el DDT en países pobres, cuando hace décadas, gracias a este insecticida, los ricos exterminaron sin secuelas los insectos transmisores.

Borlaug defendía el DDT y los vegetales transgénicos, capaces de alimentar al mundo entero, pero los autoproclamados ecologistas luchan para impedirlo.

Al margen de que haya exceso de natalidad en el tercer mundo, el asesinato masivo de pobres es genocidio.

3 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Delasangre 22.09.09 | 07:15

    Los ecologistas y los calentones son la misma cosa, financiados por grandes intereses economicos como la General Electric, que por vender le vende el alma al Diablo o tecnologia secreta a Iran para que se apuren en lo de la energia atomica. La hambruna mundial es un holocausto de la propia raza humana, el egoismo y la indiferencia reinan supremos en todo esto.

  • Comentario por eduardo 22.09.09 | 06:58

    Magnífico artículo en el que se visualiza la enorme distancia existente entre los ignorantes ecologistas y los informados ecólogos.
    Esperemos que los ecologistas, algún día, se transformen en en ginecologistas, no ginecólogos, y muestren la real preocupación que debe generar la natalidad descontrolada que está afectando a, prácticamente, todos los países.
    Es fácil comprobar la descomunal natalidad y la irresponsabilidad paterna existente en países incapaces de alimentar a gran parte de los recién nacidos. Simultaneamente se observa la bajísima natalidad en países con excesos alimentarios y los problemas médicos que derivan de las tendencias a los sobrepesos.
    ¿Se tratará algún día, de modo serio, este problema humano?

  • Comentario por sorprendido 21.09.09 | 18:52

    Magnífico articulo señor Molares, lo peor es que estos nuevos talibanes del buen rollito, no solo se paran en los transgénicos, han entrado en una espiral prohibicionista que ha llegado incluso a proponer que se prohíban las fogatas donde el 90% de África cocina sus escasos alimentos, por aquellos de las emisiones del CO2 y la perdida de la masa forestal. Ya solo les queda proponer que solo utilicen vitrocerámica, que es muy limpia y muy sostenible.
    Es obsceno ver como estos estómagos agradecidos, se empeñan en condenar al subdesarrollo al tercer mundo, eso sí; todo por su bien.

Lunes, 28 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Sindicación