Crónicas Bárbaras

España en fiestas

24.08.09 | 12:59. Archivado en Actualidad
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Como todos los agostos, España vive su cristianismo con fiestas que son bacanales en honor de santos patronos locales y de Baco, el único dios clásico que al no ser griego seguramente era de por aquí: les ofrecen bailes, comilonas, botellones y encierros de toros con sacrificios humanos.

La fiesta española más conocida internacionalmente es la de San Fermín, en julio, a la que le han salido imitadoras recientes y crecientes, en las que unos tipos suicidas azuzan a unos toros para correr delante de ellos.

A veces, muere corneado un corredor. Los españoles, que le han tomado afición a vitorear a los muertos, lo entierran aplaudiendo y gritando extasiados “Torero, torero”, como si fuera un héroe y no un torpe porque, además de correr malamente, se dejó matar estúpidamente.

Las fiestas en tantos lugares de España se inician cada día sin concluir las de la noche anterior: la gente no duerme y enlaza las jornadas del último baile con los primeros repiques de campana y bombazos matutinos.

Como los bares son caros y sus servicios higiénicos se construyen ya atascados, la gente liba líquidos y libera la fisiología en calles y portales; convierte todo en inmensas letrinas que conservan su buqué de un año para el otro: “Aquí, cosecha de 68”

Es el caso de Pamplona y los Sanfermines, que más de un mes después de su conclusión presenta áreas con acres hálitos irrespirables.

En Navarra, donde se goza de un elevado nivel de vida, hay quien se exilia no sólo por las amenazas terroristas, sino también para no sufrir los restos de esas fiestas supuestamente dedicadas a un santo pamplonica del siglo III, patrono de los vinateros, que fue decapitado, motivo por el que carece de nariz y olfato.

3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Patxitxo 25.08.09 | 11:16

    Soy uno de esos pamploneses que tras disfrutar del arranque de las fiestas patronales, se ven obligados a emigrar a otras tierras, por tener su domicilio en pleno corazón de las mismas. Tengo que señalar, no obstante, algunas incorrecciones. En primer lugar, en Pamplona no se grita 'torero, torero' a ningún muerto en sus encierros, pues los mozos son corredores, no toreros, cosas, ambas, muy distintas. Por otra parte, un mes después de las fiestas, y aun antes, Pamplona huele a fresco y a limpio (somos una de las ciudades más limpias de España), quedando como único rastro algunas calvas en el cesped de sus (múltiples) zonas verdes más céntricas. Finalmente, no entiendo la alusión a la amenaza terrorista. Me parece muy mal traída, muy poco oportuna. ¿Hablamos de España en fiestas, o hablamos de otra cosa? Andaluces y extremeños abandonan sus tierras por la amenaza del hambre, cosa también grave, y nadie alude a ello sin venir a cuento.

  • Comentario por yakka 24.08.09 | 11:58

    Bien montado este artículo pero, en lugar del "panem et circensem" de los romanos, tendremos que hablar del "tintorro, verbenas, concursos y toros" ibéricos.

  • Comentario por sumego 24.08.09 | 08:53

    No puedo estar más de acuerdo con la exposición y con su contenido.

Lunes, 28 de mayo

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